Viedma.- (APP) El dirigente del PRO, Ricardo Vélez, acusó directamente al diputado nacional Sergio Wisky y el delegado del Ministerio del Interior, Juan Martín de ser los que pidieron la intervención del partido en la provincia. “Ellos solicitaron dos o tres veces la intervención” en contra de la dirigencia “que estaba trabajando en un marco institucional, nosotros gestamos el PRO en Río Negro”, consignó. Adelantó a APP que habrá “una reacción” a la intervención, sobre todo por la decepción de los expeperreístas que habían aceptado el salto al PRO, “y hay algunos que avisaron que tomarán otro camino”.
Indicó que “creímos en la palabra de Mauricio Macri” y se transformó el PPR en PRO, subrayando que “seguimos creyendo en la palabra de Macri, pero nos han defraudado las personas que conforman la mano larga del gobierno nacional que son Wisky y Martín”.
Mencionó que pensaron que “era un salto de calidad” del PPR al PRO “y vemos que no, es un paso atrás, a un partido que pregona una apertura a las ideas y cercena la posibilidad de expresarse si no se responde a la manda de algunas personas que tienen poder político vinculado a Nación”.
Dijo que si les molestó la asamblea que se hizo en Dina Huapi, “lo fundamental es hablar”, subrayando que ni siquiera la avisaron la medida de la intervención a la presidenta del partido María Piedrabuena.
“Hay un virtual golpe de fuerza, acá decido yo y hago lo que quiero”, afirmó.
Señaló a APP que con la intervención “ahora nadie sabe qué va a pasar, todo es secreto, es una intriga palaciega que sólo la entienden Wisky, Martín y los que decidieron esto”.
Aseveró que “no hay respeto por las instituciones”, lo que entra en contradicción con el discurso de Macri.
Consideró que la dirigencia y la militancia que era del PPR ahora está decepcionada y reveló que recibió más de 100 llamados de quienes califican la intervención de “un golpe político que no tiene sentido”.
Reconoció a la vez que no entiende por qué el presidente del PRO nacional, Humberto Schiavoni, no lo recibió en una reunión en la Ciudad de Buenos Aires que había sido pactada con anterioridad, y donde fue acompañado por Pedro Casariego y Daniel González. “Esto va de contramano con la idea del diálogo, de no ir al conflicto, de solucionar las cosas hablando”, consignó.
Recordó que junto con Casariego representan a la asamblea provincial y González es nada más ni nada menos que un concejal de Bariloche.
“Quedamos frustrados en esa intención de tener un diálogo con el presidente del partido nacional”, indicó.
Concluyó que hubo un plan sistemático en contra de fortalecer al PRO en la provincia, ni siquiera se encaró una afiliación masiva, y ya hay “un éxodo” de los 1.200 afiliados del exPPR que pasaron al PRO. (APP)
