Viedma.- (APP) El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, reivindicó la estrategia de lucha que por distintas demandas llevó adelante la organización gremial a lo largo del año, porque eso fue lo que permitió que el gobierno finalmente abriera un ámbito de diálogo. Destacó además a APP que por este protagonismo en defensa de los trabajadores “estamos muy cerca, a un paso, de ser el sindicato mayoritario de la provincia”.
Indicó que este crecimiento “lo advierte el gobierno” y por eso “vuelven a abrir las puertas”.
Aguiar señaló que “la apertura del diálogo, este ámbito que se viene construyendo, responde a un fuerte proceso de lucha que hemos venido llevando adelante los estatales en esta provincia”.
Destacó las reuniones en las carteras de Gobierno y Educación, así como con el ministro de Desarrollo Social, Nicolás Land, y la secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, Roxana Méndez.
Dijo que espera «respuestas a las demandas que tenemos”, especialmente la necesidad de blanquear a través de un contrato la situación de 500 trabajadores que reciben una beca, lo que significa que están “precarizados”, enfatizando que se debe terminar con esta situación que ya constituye no sólo una ilegalidad sino una “inmoralidad”.
Reivindicó además el pedido de reconocer “la pluriexistencia” de más de una entidad sindical con el mismo ámbito de representación, instanado al estado a reformar el Consejo de la Función Pública para que en ese ámbito no sólo lo integre UPCN, sino también a ATE.
Informó que le pidieron al secretario general de la UPCN, Juan Carlos Scalesi, que de manera democrática respalde la posibilidad de esta reforma, explicitando ante la polémica respecto a si tuvo o no un diálogo directo con el gremialista que “fue un intercambio de mensajes de whatsApp”.
Reflexionó que “si del otro gremio se deja de lado algunos enojos y cierta actuación”, la convivencia de ambos gremios en el Consejo de la Función Pública, le permitiría a UPCN terminar con la sangría de pérdida de afiliados que viene teniendo en los últimos 3 o 4 años.
“Los trabajadores no quieren que en este momento los dirigentes pongan su esfuerzo en luchas estériles, sino que piden la mayor unidad posible a la hora de reclamar y defender los derechos adquiridos”, concluyó. (APP)
