Sierra Grande.- (APP) Jorge Natali es uno de los “pioneros” del balneario Playas Doradas de Sierra Grande, que año a año se ha ido convirtiendo en el balneario de más convocatoria después de Las Grutas. Dijo que si bien había temor en noviembre porque se realizaban muchas consultas y pocas reservas, la temporada “fue excelente”.
Natali, dueño de una hostería, se mostró orgulloso por “ser parte de la historia” de la villa marítima y señaló que se decidió a ser prestador de un servicio turístico en el lugar “porque pensé que alguien alguna vez también se le ocurrió poner el primer hotel en Mar del Plata”.
Dijo, en declaraciones a Cadena Integración consignadas por APP, que la experiencia como prestador de un servicio turístico “ha sido exitosa y hoy puedo disfrutarla”.
Entre las obras que fueron más requeridas para fortalecer al balneario, mencionó que sin dudas “el asfalto –entre Sierra Grande y Playas Doradas, que tiene un primer tramo realizado y se avanza en el resto- va a ser la frutilla del postre”.
No obstante dijo que “estamos preocupados porque hacen falta más obras de infraestructura importantes, por ejemplo, el tema de la energía, el del agua. Tenemos el asfalto y esto explota, pero en el año 96 había 26 casas, hace 21 años, hoy hay 1.300, con lo cual esto ya explotó, entonces hay que prever en función de la seguridad que seguirá el crecimiento”.
EL BALNEARIO ESTÁ PLANIFICADO
Respecto a la planificación, indicó que hubo una primera en los años 94 y 95 con la Universidad Nacional del Comahue (UNC) “cuando estaba el ministro Antonio Torrejón, que es un hacedor, quien ya nos decía, con razón, el potencial del turismo, que no tenía techo”. “Fue un trabajo que se hizo en conjunto entre la UNC, la provincia y el municipio; en ese momento esto era médanos, pero se fueron vendiendo los lotes y nos dimos cuenta que esto nos estaba pasando por arriba, que superaba al municipio, por eso le insistía a cada autoridad provincial que venía que se necesitaba plata para seguir planificando”, consignó.
Agregó que “se llamó a licitación y una empresa, que era de un arquitecto, volvió a hacer una planificación mucho más moderna y acorde a las nuevas necesidades turísticas y hoy tenemos un balneario totalmente planificado en cuanto a espacios verdes, lo urbano, los servicios, etc.”.
Respecto a cómo surge el nombre Playas Doradas, recordó que primero él y otros proponían El Salado, por un accidente geográfico, la desembocadura del arroyo que viene de la Meseta de Somuncura, que sólo trae agua una vez al año. Otros decían que El salado ya era muy usado en otros lugares, pero a mí Playas Doradas me parecía demasiado artístico, aunque probablemente tuvieron razón. Finalmente el Concejo Deliberante le dio el nombre actual, algo que apoyaba Antonio Torrejón”.
Dijo no obstante que en la folletería donde promueve la hostería llama al lugar Playas Doradas Del Salado, aunque señaló con ironía que “creo que me vencieron”.
EXCELENTE EL MOVIMIENTO TURÍSTICO
Respecto a cómo estuvo la temporada, la calificó de “excelente; estaba un poco asustado, pero terminamos trabajando más de lo previsto; la hostería está muy consolidada, pero lo que pasa acá, pasa en el balneario. En noviembre había muchas consultas pero nadie reservaba, eso hizo que se adecuaran los precios, sólo un aumento del 10 o el 15% respecto a la temporada anterior, y hasta hoy estamos llenos”.
Sobre el perfil turístico, indicó que “acá el 60% que viene es de Capital Federal y Gran Buenos Aires, después el resto de la Patagonia, aunque cada vez más vienen de la región”.
Consideró que en esto acertaba Torrejón al decir que así como “desde la costa atlántica en invierno nos vamos a la cordillera, en el verano de allí vienen a la costa y tienen que tener dónde alojarse”.
Señaló que especialmente para la pretemporada, noviembre, diciembre y también en marzo, se trabaja especialmente con Viedma, Madryn, Trelew, en las ciudades cercanas, en la región.
Sobre quiénes invirtieron, mencionó que las primeras 300 construcciones fueron de gente de Sierra Grande, a pesar que esto empezó después de la debacle de Hipasam, “fuimos audaces”.
Indicó que había que pensar más allá de la mina de hierro, “en el turismo, la pesca, el buceo –donde hubo un pionero que ya en los 70 venía de Bahía Blanca-“ y hacia allí hay que seguir apuntando.(APP)
