Viedma.- (APP) El aparente inmovilismo que parecía caracterizar la superficie de la alianza Cambiemos en la provincia fue reemplazado por las decisiones de los dirigentes de la UCR y el PRO que hicieron públicas sus aspiraciones de encabezar la lista de esa alianza hacia el 2019, en función de plantear una dura lucha electoral al FpV.
Tanto los radicales José Luis Foulkes como Lorena Matzen, intendente municipal de Viedma y diputada nacional, respectivamente, decidieron dar el primer paso para dirimir, mediante el consenso partidario o la elección interna, las preferencias de los afiliados para la consagración de uno de ellos como el “primus interpares” para enfrentar al líder del PJ en Río Negro, el intendente de General Roca, Martín Soria.
El mismo proceso se cumplió en el PRO, donde a la nominación a precandidato del diputado nacional Sergio Wisky, también presidente de la Comisión de Acción Política de la provincia, se le sumó ahora la figura de Aníbal Tortoriello, intendente de Cipolletti y conocido empresario regional.
La casi oficialización de los nombres apuntados en lo que concierne a la UCR se cumplió en una reciente asamblea realizada en Lamarque.
Foulkes habló por sí mismo, y algunos de los presentes lo hicieron por Matzen, que evitó abordar el tema, pero ambos fueron aplaudidos.
En el transcurso de las deliberaciones de Lamarque llamó la atención la ausencia de la mayorías de los intendentes, registrándose la presencia sólo de Foulkes, Angel Zingoni de Guardia Mitre y Sonia Pérez de Maquinchao.
Asimismo despertó los más variados comentarios, el silencio de los pares municipales de Foulkes, tanto los presentes como los ausentes a la reunión, que brindan la sensación de ser indiferentes ante la posibilidad que unod e los suyos sea protagonista en la compulsa interna por la precandidatura a gobernador. ¿O es que en este tema “el que calla otorga”?
Pero la novedad política de la jornada fue la sorpresiva postulación de Matzen, que tuvo la característica de un operativo de último momento y muy bien resguardado, sobre el que tuvieron conocimiento un reducido grupo de dirigentes.
Todo indica, según informaciones de fuentes responsables del Alto Valle, que el ideólogo e inspirador del lanzamiento de Matzen fue el ex ministro Daniel Sartor, quien contó con la colaboración de un dirigente de su confianza, como Daniel Balduini , titular del comité de General Roca.
Participó además en el cumplimiento de este objetivo, comprometiendo a algunos dirigentes asistentes en Lamarque, Ariel Bernatene, quien cumple funciones como empleado del bloque unipersonal de Matzen en la cámara baja del Congreso de la Nación.
El móvil de esta movida no es otro que el de presentar una alternativa, interferir y dificultar el avance de José Luis Foulkes en el plano interno del radicalismo, reducir su libertad de acción y obligarlo a negociar y compartir posiciones para restarle poder y evitar que transite por caminos autónomos o paralelo al sector “sartorista”.
Precisamente, el presidente de la UCR Darío Berardi, por su proximidad e identificación con Sartor, pública y notoria, no pudo ignorar lo que sucedió en Lamarque, donde avaló con su silencio la nominación de la flamante precandidata que deberá competir con Foukes, sin advertir del hecho al intendente capitalino.
Se pudo comprobar asimismo que Matzen omitió informar a Foulkes que había aceptado el ofrecimiento de Sartor, obviamente desprovisto de toda inocencia, sumándose así a lo que podría denominarse una maniobra desleal, de obstrucción al quehacer político del dirigente de Viedma.
Resulta innecesario señalar que estas actitudes, fácilmente susceptibles de ser incluidas en lo que hoy se denomina “la vieja política”, se repita con otros agregados en las venideras elecciones para la renovación de autoridades en todos los organismos partidarios que se realizaran el 30 de septiembre.
Teniendo en cuenta estos y otros a antecedentes, sería pecar de una superlativa ingenuidad pensar que si hay elecciones para dirimir a los precandidatos a gobernador, en la UCR se asistiría a un ejerció inmaculado de democracia.
En el radicalismo el mayor peligro puede estar en que la compulsa que viene reavive los antiguos enfrentamientos y estimule a quienes,pretendan saldar hoy cuentas pendientes del pasado mediante las prácticas del internismo sin escrúpulos, una verdadera patología de los partidos políticos.
Mucho de lo dicho aquí es válido para el PRO, donde a pesar de ser una nueva organización política, todavía en formación en Río Negro, está generando situaciones en su vida intestina que tienden a repetir prácticas de tiempos pasados, que no contribuyen al afianzamiento de la democracia rionegrina. (APP)
