Buenos Aires.- (APP) «No se cumplen las reglas: el objetivo de esta comisión hoy era elegir autoridades», se ofuscó el senador peronista.
El pedido del oficialismo de iniciar el tratamiento del desafuero de Cristina Kirchner provocó la reacción del líder de la oposición en el Senado, Miguel Pichetto (Justicialista-Río Negro), quien se retiró ofendido y dando un «portazo» de la Comisión de Asuntos Constitucionales.
Pichetto explotó molesto porque «no se cumplen las reglas». Según el legislador, existía un acuerdo previo entre los diferentes bloques de no tratar el pedido de desafuero de la expresidenta, elevado por el juez federal Claudio Bonadio en el marco de la causa por la que se investiga el encubrimiento de la causa AMIA.
«No se cumple lo estipulado y se abre un tema cuando el objetivo de esta comisión, hoy, era elegir autoridades», afirmó Pichetto. «No le vamos a rehuir a este debate, lo que veo es que se trata de utuilizar este tema en una coyuntura para tener un título en los diarios», agregó el peronista, tras lo cual abandonó la reunión de manera ostentosa y sin ocultar su bronca.
El enojo de Pichetto tuvo como blanco las intervenciones del kirchnerista Marcelo Fuentes (FPV-Neuquén), quien vinculó el pedido de desafuero con una «persecución judicial» a Cristina Kirchner, y, sobre todo, con el oficialismo, que fue quien introdujo el tema en la reunión.
Fuentes quien le puso nombre y apellido a la cuestión desatada. Dijo que no existía “ingenuidad en la necesidad política de la mención que se ha hecho”, y reclamó analizar “en qué marco se está desenvolviendo esta cuestión”. Citó lo que definió como “escándalo de la manipulación de las redes”, aludiendo a lo sucedido con Facebook, y advirtió que “hoy la política no es la destrucción física del adversario, como en el 55”.
“Hay fuerzas políticas que han hecho un manual de estas prácticas -enfatizó el presidente del bloque kirchnerista-. Hoy ya no es la persecución a un adversario, sino la manipulación de la opinión pública”. Citó a continuación a la expresidenta Cristina Kichner y recordó la calificación de “traición a la patria” que motivó el pedido de desafuero planteado por el juez Claudio Bonadio. Y para “mostrar la intencionalidad política en el marco de una persecución”, les recordó a sus pares que ellos mismos deberían ser “partícipes necesarios de esa figura delictual presunta que estableció el juez Bonadio”, y sin embargo no fueron procesados los miembros informantes del acuerdo con Irán. “Se nos excusa casi por debilidad mental, como que fuimos engañados por malévolos funcionarios”, ejemplificó.
Luego habló de “persecuciones políticas” y de la “continuidad de la política por otros medios, de la destrucción de la imagen” del adversario. Sostuvo que se busca “sacar rédito de esta cuestión y vamos a contestar con las razones que tenemos”. En ese marco denunció la existencia de “medidas procesales de persecución clara” y de una “doble vara”, por la cual se perseguía a opositores y no a funcionarios del oficialismo.
Le apuntó a “corresponsales y periodistas del oficialismo, mencionando ahora que la ofensiva de Comodoro Py se está deteniendo, porque los datos no les son favorables”. Reclamó entonces que la política debe resolver sus cuestiones y no debe utilizarse la justicia como una herramienta de destrucción”. Y alertó finalmente que “se está construyendo un monstruo, y los va a devorar a ustedes también”.
“Cuando los magistrados exceden las funciones, no hay garantías para los políticos ni para ningún ciudadano en la Argentina”, sostuvo el senador neuquino, que se mostró dispuesto a llevar el tema al recinto para discutirlo. Para concluir advirtiendo que “prolongar la política por la persecución judicial es vulnerar esos basamentos de convivencia fundamentales”.
Pichetto consideró “una estupidez” abrir un tema como ese cuando el objetivo de la reunión era elegir las autoridades. “Cuando tengamos que discutir ese tema, vamos a discutir a fondo”, aclaró, recordando las responsabilidades de los senadores y diputados que “votamos un acuerdo internacional”.
El rionegrino señaló que “no le vamos a rehuir a ese debate”, pero se quejó porque “lo que vemos siempre es que se trata de aprovechar esta coyuntura para tener un título en los diarios. Esto era para otra cosa. Me molesta cuando no se cumplen los acuerdos”.
Finalmente intervino el senador radical Angel Rozas, que buscó poner paños fríos a la situación, aclarando que a su juicio el tema no ameritaba entrar en debate, pues no se trataba de una cuestión por la cual nadie debiera sentirse “molesto ni ofendido”.
