Cambiemos: Wisky y Foulkes al frente de las nominaciones a la gobernación para el 2019

 

Viedma.- (APP) Casi coincidentemente con los movimientos registrados en la quinta presidencial de Olivos y  otras reuniones celebradas en Buenos Aires, donde macristas y radicales decidieron acordar acciones básicas para el devenir de Cambiemos de este año, con proyección al 2019, aquí en Río Negro los aspirantes a competir por la gobernación se han pronunciando de manera inequívoca, tanto en el PRO como en la UCR.

El consejo partidario del PRO en Parque Norte decidió avalar la reelección  para el 2019 del presidente Mauricio Macri, el jefe comunal de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal. Asimismo el más de centenar de dirigentes escuchó precisas directrices para ampliar la presencia territorial del PRO en todo el país, flanco débil del oficialismo en Río Negro y otras provincias del sur.

En el marco de este panorama optimista, el primer dirigente en plantarse como punto de referencia ante sus propias filas fue el diputado  nacional Sergio Wisky, quien además de contar con el apoyo del jefe de gabinete Marcos Peña trabaja en el escenario provincial atendiendo problemas puntuales, apoyando las políticas nacionales y atendiendo gestiones en favor del distrito.

Sobre su figura también ha recaído gran parte de la tarea de organizar el partido amarillo, acciones que se intensificarán para equilibrar la asimetría existente, ya que Cambiemos se apoya principalmente en los adherentes al presidente Mauricio Macri y su gestión de gobierno, y los afiliados y adherentes a la UCR, agrupación que hace de columna principal de la entente manteniendo una importante estructura de referentes y activistas en todo el territorio.

Mucho más reciente, aunque en definitiva ya era un secreto a voces, fue la reciente revelación pública del jefe comunal de Viedma, José Luis Foulkes, en cuanto a sus aspiraciones de gobernar Rio Negro en el próximo periodo constitucional, sin reconocerse como candidato todavía. Primero Foulkes y después Wisky supeditaron la viabilidad de sus nominaciones al consenso de los afiliados de los partidos que integran Cambiemos o en el escenario de una puja interna democrático que no debilite el espacio.

Además debe tenerse en cuenta que los nombrados no monopolizan esas candidaturas, ya que los estrategas del gobierno nacional incluyen en una selecta lista también al intendente de Cipolletti, Aníbal Tortoriello, y tienen en el tapete un eventual entente con JSRN con algún candidato más afín a ambas fuerzas, como Gustavo Gennuso, el intendente de Bariloche.

En la Casa Rosada tienen certeros perfiles de los candidatos de Cambiemos para esos y otros cargos, quienes son sometidos a frecuentes encuestas de opinión y consideración ante la ciudadanía, metodología que se replica en todas las demás provincias. Será difícil que funcionen entonces los acuerdos de cúpula de las “trenzas” partidarias  para rodear el poder.

Puntualizando, la diferencia entre uno y otro dirigente es que Wisky funciona como la máxima autoridad del PRO, más allá de la figuración nominal del interventor Ernesto Braun, mientras que Foulkes lo hace desde su trayectoria partidaria personal,  ex titular del Foro de Intendentes, o delegado al comité nacional de la UCR, nivel donde mantiene excelentes vínculos, y desde su jerarquía política como intendente de la capital provincial.

Tortoriello es un exitoso empresario con una representatividad ante sus vecinos reconocida desde antes de que llegara al municipio. Ahora  “le ha tomado la mano” al difícil  quehacer de la política,  está haciendo mucha obra pública con el aporte de fondos nacionales, y no niega su predisposición de subirse a la lucha por la gobernación.

Mientras tanto llama la atención el silencio de los intendentes de la oposición, especialmente radicales, que aparecen como al margen o muy demorados en esta cuestión, cuando todo hacía predecir que desde esas representaciones, ya empezarían a promover un candidato para competir en las elecciones internas de  Cambiemos.

Tampoco es un dato menor que en el panorama dirigencial, como sucede en la mayoría de las agrupaciones políticas provinciales, no sobran muchas figuras de la necesaria experiencia y nivel político para afrontar compromisos electorales de tanta relevancia como el del próximo año.

Desde el radicalismo, el PRO y el ARI no se descarta la posibilidad de establecer una alianza con el partido del gobernador Alberto Weretilneck, quien ha optado por estar en la primera línea de las fuerzas que acumularán energías políticas y electorales para impedir que Martín Soria, el intendente de General Roca, llegue a la gobernación en el 2019.

Entre los gobiernos nacional y provincial hay acuerdos de hecho, que en su momento, tal vez después del próximo mundial de futbol, a mediados de año, empiecen  a adquirir una fisonomía más contundente.

Estas cuestiones ya fueron habladas entre las fuerzas que integran Cambiemos en algunas de sus últimos encuentros, sobre todos los muy recientes celebrados en Villa Regina y Darwin.

Asistió en ambos encuentros Juan Martín, quien mantiene su condición de representante del Ministerio del Interior en la provincia, pero resultó recientemente víctima del raleo de funcionarios en el Banco de la Nación, y sería ubicado en otra asignación presupuestaria como consecuencia del riguroso plan de ajuste que se está cumpliendo en la administración central.

En esas oportunidades comenzaron a dejarse constituidos los equipos técnicos encargados de elaborar proyectos de gobierno para ser presentados en la campaña electoral, recayendo algunas designaciones en Marcelo Cascón (UCR) y Sergio Capozzi (PRO), ex intendente de Bariloche y ex candidato a la diputación nacional en segundo término respectivamente, al que se sumarán otros dirigentes.

Se resolvió además delegar en los diputados nacionales Sergio Wisky y Lorena Matzen todas las gestiones a efectivizar en Buenos Aires ante organismo nacionales relacionados con obras públicas iniciadas o a iniciarse, y recursos para los municipios rionegrinos. Esto derivará prontamente en reuniones de los jefes comunales rionegrinos que integran Cambiemos con ministros y funcionarios nacionales en la Capital Federal.

La convocatoria en Villa Regina tuvo lugar como una expresión de apoyo simbólico a la candidatura intendente para las elecciones municipales del 15 de abril del “correligionario” Carlos Rodríguez -actual concejal-, quien contaría con posibilidades para protagonizar un muy buen desempeño.

Aunque de manera informal, y como charla entre amigos, se volvió a reiterar, sobre todo en el tema de futuras y potenciales pretensiones de cargos electorales, a respetar el compromiso reciproco de no presentar “candidaturas inventadas” y que cuando se presente más de un candidato, como seguramente sucederá, las cuestiones se resuelvan por consenso o elecciones internas, cuyos resultados sean aceptados por todos. (APP)