Viedma.- (APP) El próximo domingo comenzará formalmente la campaña electoral para la elección general según lo dispuesto por la Cámara Nacional Electoral en su cronograma. Esto lleva a que todos los equipos políticos hoy se encuentren revisando sus estrategias con el objetivo puesto en el 22 de octubre en una elección que no será igual a las PASO.
El Frente para la Victoria, en la comodidad de su amplio triunfo, tratará de que no cambie el escenario de la contienda y mantener o aumentar el caudal de votos conseguido. La candidata María Emilia Soria conservará la misma línea de acción con una fuerte defensa de los intereses de los rionegrinos (fruticultura, tarifas, medio ambiente), sostenida además por la gestión del intendente roquense y hermano de la ganadora de agosto, Martín Soria, quien buscará que el votante rionegrino se refleje en el modelo de General Roca.
Cambiemos después del segundo puesto obtenido por su candidata Lorena Matzen, intentará un golpe electoral y conquistar la ansiada banca detrás de un gobierno nacional que se está fortaleciendo después de los resultados en las PASO. Apelará, una vez más, a los ejes de la campaña electoral nacional de su espacio: cercanía con el elector, positividad en la campaña y evocación al futuro.
Juntos Somos Río Negro luchará por aumentar su caudal de votos y dejar atrás la discusión por la central nuclear, a quien culpó de su mala elección. La estrategia debe marcar el rumbo a seguir, delimitar claramente el posicionamiento del candidato y definir qué hará y como lo llevará a cabo para que el elector tenga la certeza de saber por quién está votando.
El oficialismo provincial no tuvo en cuenta una máxima de la comunicación política: un buen candidato con una mala estrategia, puede perder; un mal candidato con una buena estrategia, puede ganar; pero un mal candidato con una mala estrategia es una catástrofe. Lo que hizo Juntos Somos Río Negro fue todo lo contrario a lo que enseñan los manuales de estrategia política. No observó el contexto de la elección y llevó adelante la misma táctica del año 2015, no analizó el escenario ni los actores en juego.
Hubo una mala comunicación durante la campaña electoral, ya que si hubiera querido instalar el tema de los beneficios de la central nuclear debería haber recurrido a especialistas energéticos y gente de la comunicación, capacitada y entrenada para estos temas. En este caso, quienes se manejaron como portavoces de los beneficios de la energía nuclear fueron legisladores e intendentes que nada saben del tema y cometieron errores de todo tipo.
En una elección solo valen las condiciones propias de un lugar, en un momento determinado y ante un colectivo específico de ciudadanos. Depende de la percepción de los electores sobre sus expectativas, perspectivas e intereses, en cada elección aparecen muchas variables que hacen que el elector decida su voto por una u otra opción.
Conocer si JSRN buscará organizar un esquema planificado de campaña electoral u otra vez dejará todo en manos del azar, de sus filas (legisladores, ministros, intendentes, segundas líneas de gobierno) y de continuar con estrategias utilizadas en otras elecciones (con otra coyuntura, otro escenario y distintas candidaturas en juego), es un dilema que se irá clarificando con el correr de las semanas. El horizonte para el gobierno provincial en vista al 22 de octubre no se vislumbra auspicioso, es confuso, pareciera que ya no sabe cuál es el camino.
*Consultor
