Critican que el gobierno insista con el Libro Blanco “que fue inconsulto y rechazado por los productores frutícolas”

 

Viedma.- (APP) El presidente de la Cámara de Productores de Río Colorado, Víctor Pardo, informó que en  el área de riego de esa localidad hay 2,400 hectáreas de fruta, más de carozo que de pepita, aunque con la misma problemática que en el Alto Valle. Sobre todo “una continua inflación de costos” y no se asegura al productor primario un precio justo. Informó que siguen sin recibir ayuda “o si llega, llega tarde, salieron créditos pero tarde, porque la temporada de poda ya terminó, y no se sabe si el año que viene se va a poder devolver”, consignó. Dijo que no sirve además el cortoplacismo, sino que debe haber políticas de largo plazo para al fruticultura y cualquier actividad agrícola. Criticó que el gobierno provincial insista con el Libro Blanco que fue hecho sin consultar a los productores y que fue rechazado por todas las cámaras.

Respecto a la actividad frutícola en la zona de riego de esa localidad dijo que “entre pepita y carozo nos hemos dedicado más a fruta de carozo quizás por cercanía a mercados como bahía Blanca y Mar del Plata donde se comercializa mejor esa fruta; Alto Valle es más dependiente de la producción de pepita”.

No obstante dijo que en cuanto a fruticultura las dos regiones “nos unen las mismas variables, enfrentamos los mismos problemas cuando existe retraso cambiario o una contínua inflación de costos generadas por los gobiernos, por eso nos nuclea una misma federación”.

Informó a APP que en Río Colorado hay unas 2.400 hectáreas en fruta tanto de carozo como de pepita.

Dijo entre otras problemáticas de la coyuntura actual, que los perjudica el ingreso de fruta de un país vecino como Chile, “nuestra relación real de intercambio no nos conviene, no porque seamos ineficientes, ya que tranqueras adentro no hay más que se nos pueda pedir, pero hay un aumento de costos que nos deja fuera de combate”.

Aseguró también que “no tenemos un precio de referencia”, algo que debe ser esencial al momento de asumir los costos de empezar un ciclo productivo como al momento de comercializar.

“Si uno recorre las colonias de Río Colorado como el Alto Valle vemos que año a año varios productores dejan de serlo”, aseveró.

Dijo que los productores no piden nada exagerado, pero no puede ser que perciban 6 pesos por kilo y luego en la góndola se venda a 40 pesos, subrayando que hay leyes para que haya un precio mínimo, pero no hay un control del Estado o peso del Estado para hacer cumplir esto.

Explicó a APP que hay que cuidar al más débil de la cadena, así como en una relación empleado-empresario se hace  respetar las leyes laborales, entre productor y exportador también se debe hacer cumplir la ley respecto a la comercialización de fruta.

Destacó además que el más débil de la cadena “hace mover toda la rueda”.

Mencionó que hoy en todos los valles los productores frutícolas deben sumar unos 2.300 productores, es decir, hay desgranamiento de productores y un proceso de venta de chacras, por un lado por la concentración de tierras a manos de los exportadores y para hacer loteos.

Indicó a APP que en Río Colorado se están vendiendo chacras frutícolas, que generan mano de obra, para orientarlas a granos o pasturas, que prácticamente no generan mano de obra.

“Por eso nuestro reclamo es social, no es sólo de los productores, se pierden plantas que existen hace 10 ó 20 años, un gran capital que llevó tiempo, y en otros países se cuidan a los productores primarios por su impacto en toda una cadena productiva y de comercialización y los puestos de trabajo que se generan”, consignó.

Respecto a las respuestas de la provincia y de la Nación, explicitó que  “el gobierno provincial hizo un Libro Blanco que no consultó con los productores” y cuando lo presentó a los empresarios, fue rechazado. “Me imagino que si van a Nación con un plan que unánimemente ha sido rechazado, no lo van a tener en cuenta”, consignó.

Afirmó que “me produce un gran rechazo que un ministro como Alberto Diomedi  siga hablando del Libro Blanco cuando ha sido rechazado por cada una de las cámaras”.

Indicó que muchos productores ya enfrentan mal la temporada porque el crédito para podar les llegó tarde y no la pudieron hacer.

Insistió que los gobiernos, provincial y nacional, siguen sin tomar las medidas políticas que se reclaman desde los productores, que son fundamentalmente de largo plazo, ejemplificando que ahora estamos renovando plantas que van a producir dentro de cinco años, ya va a haber otro gobierno, con lo cual se necesita planificar a largo plazo, no con medidas y una dirigencia cortoplacista.

“No sirve repartir algún dinero en forma coyuntural sin políticas de largo plazo y den previsibilidad”, explicitó.

Dijo que no sólo no se hace nada sino que los dirigentes se pelean por la autoría de algún proyecto, aludiendo a la ley que establece beneficios a la fruticultura y que generó un cruce entre una senadora neuquina y otra rionegrina.  (APP)