Viedma.- (APP) No se puede hablar en nuestro país y en especial en nuestra querida ciudad de los derechos laborales del trabajador sino hablamos también de los derechos de aquellos que los dan.-
Es decir que en estas épocas de escases profunda para más de treinta por ciento de nuestro población es tremendamente importante lo que va a parar al bolsillo de los trabajadores y, todo aquello que rapiña el salario de los trabajadores y de aquellos que originan los puestos de trabajo debemos eliminarlos de raíz.
Del empleador al trabajador directo sin intermediarios que nada tienen que hacer en el medio de esa relación-
Claro esto tiene un contexto: En Viedma cuantos empresarios hay …. 10 QUIZÁS un poco más, serían los que encabezan la pirámide por el monto circulante y la cantidad de empleados ( más de cinco) que tienen, pero con un mismo origen, se hicieron acá y desde muy abajo. Es decir cuando hablamos de empresario sepamos que son pocos pues el resto, más del noventa por ciento son comerciantes, la mayoría ex empleados del estado que han podido iniciar un emprendimiento y de ellos solo un veinte por ciento con éxito que les permite un buen pasar, pero son ellos los que originan los puestos de trabajo de a uno o dos.- Es decir aquí no hay curreros como en la citi y puerto Madero.-
Es importantísimo entonces cuidar las fuentes que originan el trabajo como el trabajo mismo.- Es indispensable que la clase dirigente elimine para todos los casos definitivamente y todas las situaciones, los intermediaros entre las dos partes.-
El sistema impositivo argentino debe explosionar, solo ha servido para el enriquecimiento de uno pocos, la mala redistribución de la riqueza y la gran concentración de capital especialmente los bancos a los cuales se les siguen entregando impunemente el circuito comercial nacional.-
El día que un emprendedor o comerciante existente deje de tener la amenaza de que en lugar de contratar un trabajador está contratando un estudio de abogacía en contra habremos solucionado gran parte de la desocupación en nuestra bendita cuidad. Principalmente para nuestros jóvenes.-
Carlos Schmitt
