Viedma.- (APP) El exministro de Agricultura y actual coordinador de la Provincia en el Programa de Nuevas Áreas Bajo Riego, Marcelo Martín, destacó la firma con Nación de un convenio marco de Colaboración para el desarrollo del proyecto de irrigación de la zona de Negro Muerto, que incluye unas potenciales 97.000 hectáreas bajo riego presurizado. La base es una alianza público-privada para hacer la infraestructura, y este sería el primer caso en el país tras la sanción de la ley nacional el año pasado que apunta precisamente a la captación de inversión privada para el desarrollo de áreas bajo riego.
Dijo a APP que el convenio “da un marco legal y el empuje formal para hacer realidad este proyecto; a diferencia de los proyectos tradicionales donde las obras de riego las pagaba el Estado o todos los ciudadanos argentinos, y se fondeaba con un organismo internacional como el BID o el Banco Mundial, se tomó la alternativa de desarrollar infraestructura con captación de fondos privados”.
Destacó que “Negro Muerto –de Conesa a Choele Choel- es ambicioso respecto a la superficie, plantear 97.000 hectáreas realmente es algo épico, pero Río Negro tiene casi el 50% del potencial de la Argentina de desarrollo de áreas bajo riego, tiene un caudal de agua importante, y hace más de un año que estábamos trabajando en los estudios y en el anteproyecto de llevar esto a la realidad”.
Sobre cómo se va a llevar adelante, explicó que “va a haber una alianza público-privada, no es un circuito tradicional de desarrollo de infraestructura; vamos a buscar fondos privados interesados en invertir en Río Negro y gran parte de la obra la va a devolver, la va a repagar, el beneficiario, es decir, el productor”.
Informó que “se ha hecho un sondeo” y hay interés en este sentido, con recursos nacionales y extranjeros. Especificó en diálogo con la agencia APP que “se lo estructura con una sociedad anónima que está conformada por el gobierno nacional, el gobierno provincial y por los privados, es decir, mixta, y se realiza un fideicomiso, donde se puedan poner tierras para repagar parte de las obras”.
Reconoció a APP que “son inversiones muy altas”, ya que se trata de obras para riego presurizado, pero “con la posibilidad cierta de lograr altos rendimientos en cultivos y consecuentemente una rentabilidad aceptable”.
Dijo que han hablado con empresarios del agro y hay interés.
Señaló que hay que llevar rutas, energía, alta tensión, la línea de 132 KV, estaciones transformadoras y de rebaje a media y baja tensión, conectividad digital, las estaciones de bombeo en cada uno de los puntos estratégicos para impulsar agua desde el río y un canal más lejos de la ribera.
Consideró que en los meses siguientes se estructurará la sociedad anónima, el fideicomiso, para llegar a fin de año en una eventual licitación de obra. Habrá transparencia –dijo- ya que todos participarán de qué tipo de contratos, qué tipo de obras se hacen.
Adelantó respecto a la tierra que se trata de unidades productivas grandes, por lo menos de más de 500 hectáreas en función de la tecnología que se habla para lograr rendimientos, no se puede hacer en pequeña escala.
Indicó que en principio se apunta a forraje para dar proteína en función del desarrollo ganadero, aunque cereales para exportar también es válido porque se está a 500 kilómetros del puerto.
“Es un proceso largo pero está la voluntad política del gobierno nacional y provincial”, concluyó. (APP)
