Dos poemas para navidad

 

Valcheta.- (APP) Con motivos de una nueva navidad, dos poemas del escritor Jorge Castañeda.

 

DOY GRACIAS POR TODO LO QUE TENGO

A veces en la paz de las mañanas

Con el alma transida de silencio

En la iglesia pequeña y solitaria

Elevo la plegaria de mis rezos.

Y el día se apesebra de bonanza

Y doy gracias por todo lo que tengo.

 

Afuera  me perfuman las acacias

Y una brisa me colma de renuevos,

Los pájaros tempranos con su parla

Vaya a saber qué cosas traen a cuento:

Tal vez de una ciudad y una ventana

Donde hicieron su nido los horneros.

 

Ya la hora del almuerzo está cercana

Y sobre la mesa el mantel dispuesto.

No hay cosa más hermosa que la casa

Donde se halla el reposo y el contento.

Y la cocina con su aroma a albahaca

Acercando de mi madre el recuerdo.

 

Y después la lectura con su magia

En ese sillón que es el que prefiero,

Con las cosas más simples pero caras

A la sencillez propia de mis afectos:

Mis libros, mis escritos, mis vituallas

Y el lugar de mis íntimos momentos.

 

Soy un hombre feliz, un peregrino,

Y doy gracias por todo lo que tengo.

 

DIOS TE SALUDA MARIA

Dios te saluda María

Porque su gracia te ha colmado de favores.

Has sido bienaventurada

Y por eso el Señor será siempre contigo.

 

Por escogida serás bendita

Como bendito el Niño que nacerá de ti.

Feliz te llamarán las generaciones,

Madre del Salvador.

 

La luz que se encendió en Belén

-pequeño villorrio de Judá-

Iluminará a las naciones,

Pero a Ti

Una espada te traspasará el alma.

 

¿Dónde habrá lugar para tu reposo

Sino en un humilde mesón?

¿Dónde poner el Amor sino en ese Niño

De Nazaret?

¿Cómo entender la voluntad del Señor?

 

Dios te saluda María

En cada mujer que sufre y llora.

En cada violencia de género.

En cada humillación por ser pobre.

En cada niño desnutrido.

En cada analfabeto.

En cada desocupado.

 

Pero al enemigo

Seguirás hiriendo en el calcañar.

 

Dios te saluda María.

Acá en Río Negro en esta Navidad.

En la cordillera, en la meseta, en los valles,

En los parajes, en la costa, en la estepa.

 

Y Tú Niño, el Niño Dios,

Habrá nacido una vez más

Para hacerse amigo de todos los hombres.

Y la Navidad que apesebra

La noche nos anuncia como el ángel

Que ha llegado el día.

Y con él, los renuevos

De una vida mejor.