El día después de la ley que prohíbe plantas nucleares en Río Negro: Pesatti, Wisky y Pichetto continúan el debate

 

Viedma.- (APP) Ya está vigente en Río Negro una ley que prohíbe la construcción de plantas nucleares de potencia en el territorio. Pero el debate no se terminó de cerrar. Todavía hay dudas si esta norma afecta o no el futuro de INVAP y el desarrollo científico-técnico en Bariloche. La opinión del vicegobernador Pedro Pesatti, el diputado nacional Sergio Wisky y el senador nacional Miguel Pichetto.

El vicegobernador Pedro Pesatti afirmó a APP que el déficit que tuvo el Estado “en la construcción de la licencia social” explica por qué se llegó a rechazar la construcción de una planta nuclear en la provincia.  En este sentido  apuntó más a la responsabilidad que tuvo el gobierno nacional que el provincial.  En este marco defendió  que se sancionara una ley prohibiendo la construcción de la planta nuclear porque “se escuchó a la población” que “en forma abrumadora” se opuso al emprendimiento.

Aceptó además que esto tuvo que ver con el resultado electoral de las PASO, fundamentando que “para qué están las elecciones si no son para escucharlas, por supuesto que se atendió la voz de las urnas”. “Nos preguntan por qué hicimos lo que hicimos, bueno, porque escuchamos, escuchamos las movilizaciones, los comunicados, los comentarios de vecinos y familiares, las redes sociales y también las urnas”, aseveró.

Consideró que “el arte de la política” pasa precisamente por escuchar  a la población y un gobierno “debe tener sensibilidad” en este sentido.

Pesatti reconoció que “el insumo más estratégico de cualquier país” es el conocimiento, la ciencia y la tecnología, y “si esto no se divulga adecuadamente» con la educación y en la población, cuando esto se quiere aplicar “no tiene acompañamiento”.

Agregó que esto explica en gran medida con lo que pasó en la provincia que terminó prohibiendo por ley la construcción de una planta nuclear de alta potencia por no encontrar “licencia social”.

“Hay que pensar estrategias como para que podamos tener un adecuado nivel de conocimiento” en estos temas, “y ver qué se puede hacer y qué no”, consignó.

Afirmó que “la construcción de la licencia social es una tarea que tiene que desarrollar el Estado para no encontrarnos en la situación que una determinada iniciativa que desde el punto de vista de la ciencia puede ser favorable para el desarrollo encuentre como obstáculo una comunidad que no acepta ese avance”. Enfatizó que “hay que tener a la población informada al mismo ritmo que la ciencia y el conocimiento van evolucionando”.

Reconoció a APP que hay discursos ambientalistas “que han calado muy hondo”, que pueden ser adecuados para países europeos u otros que ya alcanzaron un desarrollo, pero que no se corresponden con regiones como Latinoamérica donde hay un gran potencialidad de recursos naturales que permitirían transitar ese proceso de crecimiento.

Mencionó que también hay intereses económicos que se montan en esos discursos para trabar precisamente este desarrollo en nuestros países.

Negó que la ley sancionada no haya conformado a INVAP, al contrario, señaló que “no ha habido ningún desajuste”, y apuntó más contra el principal bloque opositor que puso reparos al artículo 2 que resguarda precisamente el trabajo de la empresa provincial.

DE SERGIO WISKY

El diputado nacional Sergio Wisky expresó a APP su disconformidad con la decisión de la Legislatura de haber prohibido la construcción de plantas nucleares de alta potencia en territorio provincial. Marcó la contradicción de decidir esto en una provincia donde se reciben 15 ingenieros nucleares por año en el Instituto Balseiro y que tiene a INVAP, una empresa que exporta reactores, y que tiene la planta de Pilcaniyeu de enriquecimiento de uranio.

“Podía haber sido histórico, un desarrollo de 80 años, todo por una decisión de corto plazo electoralista, se cayó a un nivel muy bajo con una mirada muy corta”, enfatizó.

Explicó que esto se da de bruces con el liderazgo que tiene Argentina en el mundo en materia de uso pacífico de la energía nuclear, pero también con los compromisos de avanzar en producción de energía que sea compatible con el medio ambiente, disminuyendo la emisión de dióxido de carbono que genera el calentamiento global, como el último acuerdo internacional en Marruecos.

Expresó que además este rechazo rionegrino se contrapone al objetivo nacional de ir al autoabastecimiento energético y reducir lo que gasta el Estado nacional en importar gas, por ejemplo, y otros combustibles que se utilizan para producir energía.

Recordó además que se había elegido Sierra Grande para darle un objetivo de crecimiento  a mediano y largo plazo, que hoy no lo tiene, más allá de algunas perspectivas en turismo, pesca y algo de minería.

Wisky recordó que la inversión de 8 mil millones de dólares que ahora se desechó equivale a cinco presupuestos anuales que tiene Río Negro actualmente  o “siete veces lo que se invirtió en el desarrollo del riego del Alto Valle o cuatro represas El Chocón”.

Informó también que la decisión equivocada del parlamento, a partir de la decisión en este sentido del gobierno provincial, significó perder miles de puestos de trabajo en la construcción y 800 que quedarían en la planta “con sueldos de calidad durante 60 años como mínimo, de unos 80 mil pesos”.

Lamentó que se perdió una nueva pata de desarrollo, después del turismo en Bariloche y Las Grutas, la ganadería y la fruticultura. Se hubiera fortalecido todo el campo de la ciencia y tecnología que se concentra hoy en Bariloche.

“Podía haber sido histórico, un desarrollo de 80 años, todo por una decisión de corto plazo electoralista, se cayó a un nivel muy bajo con una mirada muy corta”, enfatizó.

DE MIGUEL PICHETTO

Indicó el senador Miguel Pichetto  a APP que “la sociedad rionegrina tiene que tener en cuenta que INVAP es muy importante no sólo para Bariloche y su mundo laboral, sino para el país y  para el proyecto de provincia que tenemos que construir; con cuidado del medio ambiente, pero también con desarrollo, una visión productiva donde se genere empleo”, incluyendo “minería en el desierto”. “Hay siete millones de pobres hacinados en el conurbano bonaerense y en la periferia de las grandes ciudades, como acá en Bariloche, y eso se revierte con desarrollo”, aseveró.

Señaló que “hay que defender a INVAP, una empresa trascendente para el país, que construye reactores, radares, hace tecnología de alto nivel de aplicación para las fuerzas armadas, da trabajo a 1.200 personas, está en un mundo científico de excelencia en Bariloche”.

“La defensa de INVAP la hicimos siempre con dirigentes de la provincia, quiero recordar aquí a Carlos Soria, con él hemos ayudado a INVAP en momentos críticos”, enfatizó.

Hay que recordar que legisladores y dirigentes cercanos a Pichetto en la provincia reconocieron a distintos medios que no compartían la ley que se sancionó porque complica el futuro de INVAP. Dijeron que es difícil salir a vender en el mundo una tecnología que se prohíbe en la propia provincia de origen. (APP)