Viedma.- (APP) -Por Omar N. Livigni- El diputado nacional Sergio Wisky reconoció en declaraciones a radio VYP de esta capital que la intervención federal al PRO de la provincia es inminente y que se dará a conocer oficialmente en los próximo días.
Ratificó así en forma rotunda la primicia exclusiva que diera a conocer APP en el curso de la semana anterior.
Tampoco negó que el interventor a designar sea un dirigente del Chubut Enrique Braun, coordinador general del PRO en la Patagonia y ex interventor de ese partido en Tierra del Fuego, con cercano parentesco del actual secretario de Comercio de la Nación, Miguel Braun, integrante de una familia de antigua radicación en la región patagónica.
El legislador nacional dejó abierta la posibilidad de que el PRO a través de Cambiemos, junto con la UCR, pueda establecer algún tipo de alianza con el oficialista Juntos Somos Río Negro del gobernador Alberto Weretilneck.
Si bien Wisky no abundó en mayores detalles, se ignora hasta el momento el alcance que tendrá la intervención del PRO rionegrino, aunque desde Buenos Aires se dejó trascender que se impondrán profundos cambios en la precaria estructura partidaria.
En ese sentido se pondrá en marcha una nueva etapa organizativa y se promoverá un recambio dirigencial. Se otorgará una prioridad especial a la constitución de Cambiemos con la participación de la UCR.
Nadie arriesga juicios sobre el rol que le asignará el interventor tanto al propio diputado Wisky en el tiempo que viene, como a Juan Martín en su carácter de armador político. O si serán comprendidos por el cambio que se avecina con las nuevas autoridades.
Pero la falta de resultados obtenidos, sobre lo que tienen ineludibles responsabilidades, son factores de peso que no hablan a favor de sus permanencia en esas funciones.
Llamó la atención el gélido e indiferente trato que le dispensó a Wisky la ministra Bullrich en Viedma y el hecho de que Juan Martín fuera impedido de subir al avión en Buenos Aires, que transportó a la integrante del gabinete nacional y a su comitiva a Viedma para inaugurar el edificio de la Prefectura Naval.
Se aclaró que la designación de un dirigente ajeno a la provincia como interventor se ha dispuesto para garantizar una absoluta imparcialidad y prescindencia con los intereses de los actores del quehacer partidario y para desalentar proyectos políticos individuales.
Casi al mismo tiempo que Wisky se viera obligado a corroborar la nueva situación que vive el PRO ante la sanción que llegará desde la Capital Federal, se pudo saber que la presidencia del PRO nacional, a cargo del Dr. Humberto Schiavoni, resolvió postergar hasta “nuevo aviso” sin otorgar mayores explicaciones, la reunión que debía haber realizado hoy con dirigentes rionegrinos.
Como lo había anticipado APP, los viedmenses Pedro Casariego, Ricardo Vélez y el barilochense Daniel González habían solicitado esa audiencia para interiorizarse acerca de la veracidad de la noticia, no desmentida, que había preanunciado con exactitud, ante un generalizado descreimiento, la intervención del PRO.
Se interpretó que el “portazo” propinado a los frustrados visitantes fue en realidad un duro mensaje y a la vez un tiro por elevación a la dirigencia en general del PRO rionegrino.
Es que en los altos mandos nacionales del partido se observa todavía con incredulidad, que a más de un año del triunfo electoral del presidente Mauricio Macri, y el entusiasmo ciudadano que despertó ese acontecimiento, no se tuviera la capacidad y/o voluntad operativa, ni el sentido de la oportunidad de organizar ni medianamente el PRO en la geografía rionegrina.
Hoy el partido amarillo en la provincia está asumiendo esta amarga realidad y presenta un generalizado estado deliberativo, donde el común denominador son los cuestionamientos recíprocos y la búsqueda de los consabidos chivos expiatorios ante esta grave situación no querida pero previsible. (APP)
