Viedma.- (APP) «La inteligencia artificial va a eliminar entre 50% y 65% de todos los trabajos existentes en los países en vías de desarrollo, incluyendo la Argentina», afirmó el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, durante su participación en el panel “Invirtiendo en los empleos del futuro”, realizado en la sede del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
A pesar de este diagnóstico, el directivo se mostró esperanzado. «Esta dinámica vibrante va a generar nuevos trabajos porque nuestra tarea no es tratar de preservar los empleos antiguos, sino crear nuevos que van a necesitar nuevas capacidades. Entonces, vivimos un período de grandes preocupaciones, pero también de grandes oportunidades», sostuvo.
Kim confió en que estas nuevas oportunidades «van a estar disponibles» y aseguró que «la carrera para ser competitivos en el futuro va a estar muy relacionada con la innovación». Durante su presentación, exhortó también a los gobiernos a promover políticas que impulsen la aparición de nuevos ecosistemas de emprendedores.
«Silicon Valley es un gran ejemplo de la creación de un ecosistema empresarial que ha permitido y permite mayor actividad inversora», señaló. En este marco, aseguró que la entidad que dirige está ayudando actualmente a «construir un ecosistema de innovación y tecnología para crear empleos en la Argentina.»
Asimismo, Kim pidió que los esfuerzos se vuelquen al desarrollo de una educación de mayor calidad, capaz de fomentar el pensamiento crítico y la solución de problemas. «Los países deben preparar a su población para el futuro del trabajo, aquellos que no estén listos quedarán excluidos.»…
Un nuevo paradigma parece ser la solución a la problemática creación de empleo y desarrollo social, en esta etapa del Capitalismo. “Innovación y Tecnología”, además, como ecosistemas empresariales. Lo que no dice Kim, es qué rol tiene que jugar el ESTADO. Habla de los “gobiernos” y “países” que deben preparar a su población para el “futuro”.
El problema es quién dirige al Estado y para qué. Desde el 2015, la derecha ha logrado llegar al gobierno a través del voto popular, y tiene por objetivo transformar la sociedad desde lo “Cultural”, impulsando la idea de que la salida es individual y meritocrática. Y a tono con el Presidente del Banco Mundial, es a “Futuro”.
A partir del triunfo de la Globalización, las clases dominantes del mundo, han entendido que ya no “necesitan” a gobiernos que los representes en el Estado, se han lanzado a la conquista de esos gobiernos y en Argentina y Brasil lograron llegar al Poder. En el segundo a través de un golpe parlamentario.
Por ello invito a iniciar un debate.
ESTADO DE BIENESTAR/KEYNESIANO VS. ESTADO NEOLIBERAL/ESTADO DEPREDADOR
Estado de Bienestar:
El origen del Estado de bienestar lo debemos encontrar en el siglo XIX cuando se comienza a observar que el «libre» juego del mercado, lejos de satisfacer las demandas de todos los individuos, produce una polarización creciente de la sociedad sobre la base de una gran desigualdad.
En su comienzo, este Estado tuvo como objetivo brindar ciertas seguridades a los sectores más desprotegidos.
El Estado keynesiano:
Surge a partir de la crisis de 1930. Su objetivo central es regularizar el ciclo económico y evitar nuevas crisis como la vivida, y esto lo logrará a través de la utilización en forma discrecional de la política fiscal monetaria o crediticia.
Diferencias entre el Estado de bienestar y el Estado keynesiano
- Mientras el Estado keynesiano significó una ruptura con la etapa liberal, el Estado de bienestar ya había desarrollado sus instituciones antes de la Gran Depresión.
- Mientras los instrumentos típicos del Estado keynesiano son flexibles para poder ser utilizados anticiclicamente, las instituciones del Estado de bienestar están caracterizadas por su rigidez, ya que crean derechos garantizados jurídicamente o incorporados como derechos adquiridos en la conciencia de la población.
- El Estado keynesiano opera en el campo de la inversión y la producción mientras que el Estado de bienestar lo hace en el terreno de una redistribución que pretende permitir el acceso de amplios sectores de la población al consumo de bienes y servicios.
- Mientras que el Estado de bienestar respondió a motivaciones de índole político-social, el Estado keynesiano lo hizo a determinante de naturaleza fundamentalmente económica.
El establecimiento del Estado de bienestar keynesiano significa la creación de una economía mixta en la cual la lógica del mercado y de la ganancia individual fuera moderada por una lógica que tuviera en cuenta el interés de la colectividad.
Con el Estado de bienestar se desarrollan en forma impresionante todas las actividades sociales fundamentalmente las relacionadas con el servicio educativos y de salud y las políticas de vivienda.
El Estado benefactor consiste en un conjunto de instituciones públicas supuestamente destinadas a elevar la calidad de vida de la fuerza de trabajo o de la población en su conjunto y a reducir las diferencias sociales ocasionadas por el funcionamiento del mercado. Y lo hace de las siguiente formas…
- A través de transferencias monetarias que pueden ser directas (pensiones, asignaciones familiares) o indirectas (subsidios).
- Provisión de bienes (asistencia alimentaria) y prestación de servicio (educación, salud).
- Estableciendo normas de protección de las condiciones de trabajo, del medio ambiente o de la calidad de productos y servicios.
Estado Neoliberal:
En contraste al liberalismo democrático, al socialismo y al social cristianismo, los neoliberales afirman la necesidad de asegurar la persistencia de las desigualdades y apunta al derrocamiento de la política. La conclusión y la propuesta es muy clara: la restauración del mercado, la afirmación del mercado como la autoridad social por excelencia, consagrando la escisión entre Estado y sociedad.
Partiré diciendo que el gobierno argentino no solo es Neoliberal en su concepción ideológica, dado que, si bien conserva algunos programas como la AUH, sus principales políticas han sido y serán, realizar una fenomenal transferencia de recursos de los sectores medios y trabajadores a los sectores concentrados de la economía, (financiero, Campo, Agro-alimentos, Minero, Energía, Etc.), y por otro, repartir entre sus socios/amigos todos los “Negocios” ligados al Estado, Energía, Transporte, obra pública, la propiedad de grandes extensiones de tierras, y por último avanzar sobre los derechos de los trabajadores (Reforma Laboral y Previsional, impositiva, etc.).
Estado Depredador:
“El Estado Depredador es una coalición de gente sin escrúpulos oponentes del sistema de regulación del cual depende la persecución de fines públicos, con empresas cuyas mayores líneas de negocio compiten o invaden las principales funciones públicas de lo que queda del New Deal. Una coalición, en otras palabras, que pretende controlar el estado, en parte para evitar la reafirmación de los fines públicos y, en parte, para meterse en la actividad que en el pasado era propia de los organismos públicos. Empresas que no profesan lealtad a ningún país. Operan sobre la base de un gobierno transnacional, y ven las metas y objetivos de cada sociedad en la que operan como un conjunto de condiciones financieras, más o menos propicias para la búsqueda de beneficios. Desde el punto de vista ideológico, podría decirse justamente que el concepto de bien público a los líderes y a las operaciones de esta coalición les es totalmente ajeno y extraño. El Estado Depredador es un sistema económico en el que sectores enteros fueron forjados para darse un banquete a costa de sistemas construidos con fines públicos y que durante muchos tiempo sirvieron a la clase media. La república de las corporaciones administra los restos del sistema. En el día a día, el negocio de los líderes es hacer favores a sus clientes. Esto abarca desde compañías mineras a operadores textiles o a contratistas militares. Incluyen los misántropos que dirigieron la campaña para destruir el impuesto de sucesiones. Incluye la privatización de la Seguridad Social y aquellos que pusieron a la farmacéuticas de en posición de sacar más beneficios de Medicare. A cualquier lugar que mires, las decisiones públicas han sido transferidas a grupos de presión. A cualquier lugar que mires, las decisiones del gobierno arrojan ganancias a personas privadas. Esto no es una accidente: es un sistema.” (James K. Galbraith, The Predator State, págs. 115, 126-147).
El Estado depredador
“En la literatura política y económica se destacan los ejemplos de Zaire, Haití, República Dominicana y Nicaragua, y sus líderes emblemáticos, Joseph Mobutu, los Duvalier, Rafael Trujillo y Anastasio Somoza.
Zaire, el modelo:
Desde que Joseph Mobutu Sese Seko tomó el control de Zaire (hoy República Democrática del Congo), en 1965, él y su séquito amasaron fortunas personales inmensas de la exportación de las riquezas minerales de su país, en los 30 años de su reinado como presidente.
Zaire es el ejemplo clásico de un Estado rapaz, en el cual la preocupación de la clase política por sus rentas destruyó la sociedad.
De acuerdo con el modelo patrimonial, el control del aparato estatal se delega en un pequeño grupo de individuos relacionados entre sí de manera personal.
En la cima del poder está la “banda” presidencial, compuesta por 50 o más parientes o personajes de confianza extrema, que ocupan los cargos más lucrativos. A esta le sigue la “hermandad presidencial”, que no es de parentesco, pero cuyas posiciones dependen de sus relaciones personales con el presidente, con su “banda” y entre sí.
El personalismo y el saqueo en la cima destruyen cualquier posibilidad de un gobierno moral en los niveles bajos de la burocracia.
El Estado no cumple ni siquiera con las más mínimas condiciones para que funcione una economía moderna. La economía, en un régimen depredador, no obedece a reglas ni leyes establecidas. No hay disciplina de mercado.
El depredador no compite siguiendo las reglas, sino rompiéndolas. Las reglas no están diseñadas para guiar la conducta, sino sólo para definir los límites de la impunidad. Cuando se está cerca de esos límites, borrarlos o sobrepasarlos es fácil. En este escenario, la economía depredadora es generadora del delito. Fomenta y premia el delito de corrupción.
Lamentablemente, en los altos niveles no se puede confiar en el sistema judicial. Es la política o nada, porque en un mundo de depredadores, todos los partidos están corruptos en parte.
Entonces, ¿cómo se puede cambiar esta realidad si el sistema político no se puede reformar a sí mismo? ¿Cómo establecer rendición de cuentas, contrapesos y un sentido común de fines públicos? ¿Cómo se pueden establecer cargos de responsabilidad, poniendo a los depredadores bajo control y la Justicia, no sólo para las acciones realmente progresivas en el Estado, sino también para las actividades privadas honestas?
Hasta que podamos responder estas preguntas, los depredadores ganarán de un modo salvaje. Reconstruir el Estado es una tarea amorfa y frustrante, un proyecto que toma décadas, para no hablar de generaciones.” (Alberto Luque: Economista, profesor de Finanzas Públicas en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM))
Si bien Alberto Luque, a mi criterio, intenta ligar al Estado Depredador con los gobiernos denominados “progresistas” a mi modesto entender se parece mucho más a los gobiernos de Macri en Argentina y al de Temer en Brasil.
Queda Abierto el Debate. (APP)
*Ver artículo anterior, “Parar el ajuste en Río Negro”, ya que éste es una continuidad de aquella primera reflexión: https://appnoticias.com.ar/app/parar-el-ajuste-en-rio-negropor-jorge-goulu-garcia/
