Viedma.- (APP) A través de un documento la conducción del Frente Grande de Rio Negro, presidido por Julio Accavallo, expresó el repudio a las políticas privatizadoras del gobierno nacional de Mauricio Macri
El documento partidario expresa textualmente:
“La construcción de los satélites argentinos ARSAT 1 y 2 fueron producto de una alianza estratégica entre las empresas públicas ARSAT e INVAP cuya relación se remonta al año 2006. En ese entonces peligraba la conservación de la posición orbital de 81 grados oeste, que era reclamada por Gran Bretaña y se conservó gracias la decisión del presidente Néstor Kirchner que tomó la decisión estratégica de crear la empresa del Estado ARSAT, mediante la Ley 26.092, con el objetivo de la explotación, provisión de facilidades satelitales y comercialización de servicios satelitales.
Cabe mencionar que ARSAT no sólo fue la compañía creada por el Gobierno nacional de Néstor Kirchner para impulsar la política satelital, sino también para extender la red de fibra óptica en el marco del programa Argentina Conectada.
Para avanzar en la construcción de los satélites ARSAT-1 y ARSAT-2, la empresa estatal estableció lazos con la firma INVAP, quien fue responsable del gerenciamiento del proyecto, el desarrollo completo de la ingeniería, su fabricación y los ensayos.
Se iniciaba la consolidación de una nueva conquista por mayor soberanía, esta vez satelital. Este hito marcó el ingreso del país al grupo selecto de naciones que producen sus propios satélites de comunicaciones, espacio que sólo ocupaban hasta ahora Estados Unidos, Rusia, China, Japón, Israel, India y la Eurozona.
El fin de semana se dio a conocer que esta política de desarrollo científico – tecnológico iniciada en nuestro país comenzaba a desarmarse a partir de los acuerdos firmados entre ARSAT y la empresa norteamericana Hughespara privatizar la construcción del satélite ARSAT 3.
El Gobierno aceptó, a través de la firma de una carta de intención, que la compañía estadounidense se quede con el 51% del ARSAT 3 y con el espacio orbital que le correspondía al país. Además, podrá llevar al exterior los dividendos que se generen, que hasta ahora eran para financiar futuros satélites. Asimismo para el nuevo satélite se comprará tecnología a Estados Unidos (a la firma Thales Alenia), mientras que en los dos primeros se usó al menos un 30% de elaboración argentina.
El Gobierno violó la ley 27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital, aprobada en 2015, donde se establece que no se pueden ceder los derechos del tercer satélite, a menos que el Congreso lo apruebe con una mayoría calificada.
Detrás de la privatización del ARSAT 3, se esconde una feroz guerra de lobbys entre empresas que buscan hacer pie en el negocio de la banda ancha por satélite, un nicho que apareció por la decisión del macrismo de empezar a abrir el juego a empresas extranjeras, algo que la normativa prohíbe pero el Gobierno elude por los «acuerdos de reciprocidad» con otros países.
Desde el año pasado, más de diez satélites extranjeros fueron autorizados a operar en el cielo argentino y se desató una carrera para ganar espacios. Por caso, acaba de autorizar el satélite Amazonas 3, de la española Hispasat, un gigante del sector que está apostando fuerte a copar el negocio en Argentina.
Tenemos que defender la industria satelital, como se estableció en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, ya que es una industria de interés nacional y protegida por lo que representa para la soberanía del país y por el impacto positivo sobre otras industrias nacionales.
La industria satelital representa además un caso demostrativo sobre las posibilidades de desarrollo tecnológico del país. No se fabrican localmente todos los componentes de los satélites pero se domina la tecnología y de esa manera se pueden tomar autónomamente las decisiones.
Por más que ARSAT-3 sea construido por el INVAP, como dijo el presidente Macri, las decisiones sobre partes, proveedores, etc. se tomarán con visión de mercado y no de desarrollo nacional. Para los satélites subsiguientes los fabricantes serán los que presenten una mejor ecuación técnico-económica al margen de toda consideración de desarrollo tecnológico autónomo.
Por estos motivos, es que repudiamos la privatización del ARSAT 3 y le pedimos al presidente Mauricio Macri que frene esta política porque destruye el Plan Satelital Argentino y retrotrae el desarrollo científico – tecnológico de nuestro país afectando principalmente a una empresa pública rionegrina destacada a nivel internacional como es el INVAP.
