El rol de los consultores y el impacto de las nuevas tecnologías en la campaña electoral/Por Rodrigo Pérez*

 

Viedma.- (APP)  Los partidos tradicionales y sus dirigentes tienen el problema del temor a lo nuevo, el temor al desplazamiento de sus referentes como obra de la aparición de estos nuevos modos de interacción con el elector, con la sociedad. Deben entender, como ya lo mencionaba hace muchos años atrás un experto como Joseph Napolitan que el consultor no compite por los cargos.

El PRO claramente entendió estos cambios de paradigma en la política actual y en gran parte por ello ganó la elección del 2015, el partido de Macri se tomó la elección de manera profesional: encuestas, redes sociales, opinión pública, consultores profesionales. En esto tuvo una diferencia importante con respecto a la campaña del Frente para la Victoria. Entendió al electorado, o entendió mejor sus demandas.

El tener un consultor profesional, capacitado, con experiencia se transforma en un recurso competitivo importante, más aún en elecciones disputadas y en donde conocer la historia, el contexto, la economía y la idiosincrasia de cada región se convierte en un capital invaluable para el candidato.

No darle importancia a este aspecto, tan importante a la hora de ordenar y llevar adelante una elección, y continuar preparando las campañas de modo no profesional tiene sus consecuencias en el resultado final. Esto ya no ocurre en las campañas electorales en la mayoría de los países: es imposible que ocurra esto con algo tan relevante como es ganar elecciones.

Hoy es distinto el rol que los ciudadanos adquieren en la formación de la opinión pública. Estamos frente a un mundo nuevo, pero también la realidad cambia de provincia a provincia, no es lo mismo el peronismo en Río Negro que en Tucumán, por citar cualquier provincia.

El ciudadano-usuario actual crea tanta o más información que la que recibe. Hoy emociona más una imagen en Instagram que un discurso en televisión. Las redes sociales hoy están revolucionando también a la política, en un reciente libro de Gonzalo Arias “Gustar, Ganar y Gobernar”, se menciona que la red social más famosa alcanzó ya más de 1.800 millones de usuarios, Twitter superó los 300 millones y en 4 años de vida Instagram tiene 500 millones de usuarios. Allí hace referencia a que por día se envían 7 billones de mails, se publican 500.000 artículos en wordpress, se escriben 500 millones de tweets y se suben 95 millones de fotos en Instagram.

Solo puede dimensionarse todo esto a partir de la utilización de herramientas de análisis como Big Data, con volúmenes de datos tan grandes que no pueden trabajarse con las tecnologías habituales. Cuando buscamos en google un hotel en determinada localidad y al ingresar en Facebook aparece una publicidad de un negocio de aquella misma ciudad allí vemos el resultado del Big Data.

El “timeline” de las redes sociales es distinto al cierre editorial de los periódicos o al noticiero de la medianoche. Un político o un candidato en la actualidad no pueden dejar de contar en la actualidad con un “community manager”, con una persona que le maneje las redes las 24 horas y que lo mantenga y posicione siempre en los temas que son noticia. Hoy tanto los candidatos como los gobernantes deben permanecer y tener una alta visibilidad, de allí que se hable de la campaña permanente.

*Politólogo