Viedma.- (APP) El jefe del bloque de diputados nacionales del Pro, Massot, expresó que el voto electrónico es seguro y hay que darle “una oportunidad”. Desafortunadamente es su opinión, que debiera compartir la mayoría de su bloque. Nuevamente el proceder del gobierno de Cambiemos, que en muchos temas hace del prueba-error una forma de gobernar; y en mi humilde opinión en la cuestión electoral duda, no hay ni manipulación de la voluntad popular.
La ley Sáez Peña de 1912 instaura el voto libre, universal y secreto que hasta la actualidad funciona. Los sistemas de votación no son intrínsecamente malos, el problema son lo que lo operan o controlan, más aún si los controlan unos pocos. Estos años la gran mayoría de las denuncias de fraude electoral tiene que ver casi sistemáticamente con artilugios para la deslegitimación de un resultado negativo, más que una intencionalidad republicana en busca de rigurosidad y verdad objetiva.
Cambiemos se obnubila con el establishment internacional, con el gran país de norte. Aclaro: tampoco comparto de la década que pasó que nuestro “norte” sea la “cuasi-dictadura venezolana”, por esto debo resaltar hablando de empresas transnacionales lo dicho por el genio informático Bill Gates: “Para lo último que se debe utilizar informática es para las elecciones. El sistema no es en sí corrupto o tramposo, los que diseñan y operan el sistema pueden ser corruptos o bribones”. Como se dice en derecho: “A confesión de parte relevo de prueba”.
Auditar el voto electrónico es para gente con conocimientos técnicos que excede el común de los mortales; la simpleza del voto papel y su contralor no tiene parangón con aquél, primero lo controlan los fiscales partidarios luego las autoridades de mesa, luego el escrutinio provisorio y después el definitivo. Con el voto informático un “corrupto o bribón”, como dijo Bill, puede manipular a su gusto y piacere lo más excelso de toda democracia que es la voluntad popular. En el voto electrónico el escrutinio es rápido, pero en este caso, a mi modo de ver, la velocidad conspira contra la solidez del sistema.
No tengo dudas de que hay que modernizar el sistema de votación, para dejar tranquilos a los que creen que todo lo moderno es mejor. Pero analicemos el sistema de boleta única de papel que mejora el sistema de boleta partidaria actual y no tiene “zonas grises” como el voto electrónico. Por ejemplo: en nuestro país se utiliza en las provincias de Santa Fe y Córdoba.
Volviendo al voto informático, preguntémonos por qué muchos países que “experimentaron” con este voto instrumentaron nuevamente variantes del voto papel, ejemplo Reino Unido, Holanda, Finlandia: de 295 países sólo 7 lo tienen implementado, cifras más que elocuentes.
En nuestra provincia se debate una reforma electoral. Sugiero que los temas de votación en el régimen democrático se resuelvan con más democracia, por lo que, atento al artículo 308 de la Constitución provincial, sugiero que convoquen a una audiencia pública, siendo éste un mecanismo de democracia semidirecta y de amplia participación.
