Viedma.- (APP) Desde el Frente Ciudadano Río Negro repudiamos las declaraciones del Gobernador Alberto Weretilneck en relación a las Paritarias 2017. Entre sus dichos llama la atención una provocadora frase donde textualmente responde al periodista de Radio del Plata que lo entrevistó: “Vos me decís que eso – los posibles aumentos – no le alcanza a los trabajadores, es probable” pero agregó: “El mal menor es resignar un poco de salarios, antes que no cobrarlos nunca”. Afirmó que si los ingresos de la provincia no aumentan según la inflación, entonces tampoco lo harán los salarios.
Esta triste frase donde claramente intenta amedrentar a los trabajadores/as, se entremezcló con declaraciones que justifican los despidos de la minera de hierro Sierra Grande diciendo que “los trabajadores tenía ya poco interés en seguir trabajando” y culminó con cierta incoherencia optimista asegurando que “la provincia está en su mejor temporada”. Si en esa afirmación se refiere al turismo, está mal informado, pero quizás se refiere a otras temporadas de otras actividades. Mientras tanto desde otros sectores de la oposición rionegrina hay más silencios que certezas.
El estilo comunicacional del Neoliberalismo es la falsa sonrisa rodeada de necesidades de ajustes que son indispensables para “evitar la tremenda crisis que nos espera al final del túnel”. Claramente tal perversa combinación solo tiene como objetivo la concentración de riquezas. Mientras se sabe que cuando se mantiene al mayor porcentaje posible de la población con el grado justo de inseguridad hacia su continuidad laboral o poder adquisitivo, se la controla fácilmente.
Creemos que el gobernador actual de Rio Negro, quien ya atraviesa su segundo mandato y no para nunca de arrodillarse ante el Gobierno Nacional, trata de aprender rápido las recetas que desde el gobierno nacional se aplican para disciplinar al pueblo y sobre todo a los trabajadores/as. Es necesario que lo haga porque la manera en la que está endeudando a la provincia para congraciarse con los sectores más devastadores de las finanzas, solo se compensa con un brutal ajuste hacia los sectores de la población que cada vez tienen menos tiempo y energía para involucrarse con las decisiones que se toman desde el Gobierno Provincial y Nacional.
