Estrategias  electorales  para octubre/Por Omar Nelson Livigni

 

Viedma.- (APP) El ingreso a este año 2017 y el camino que se está empezando a recorrer para dirimir las bancas que hoy ocupan María Emilia Soria y Luis Bardeggia,  han colocado en estado de alerta y tensión tanto al oficialismo gobernante como a la dirigencia de las fuerzas políticas de la oposición.

El dirigente que mayor capital y riesgos pone en juego es el gobernador Alberto Weretilneck, con su proyecto de reforma constitucional y reelección por otro periodo de cuatro años al frente del Poder Ejecutivo.

Los inspiradores de las distintas  alternativas en pugna se aprestan a establecer alianzas o ratificar sus individualidades partidarias para concurrir a las urnas en las mejores condiciones y asegurarse las chances para discutir las candidaturas a gobernador y vice en el 2019.

Se trata de una dura exigencia a sortear, una prueba comicial altamente competitiva, en el marco de una situación política muy compleja como la  que presenta  el panorama nacional: desfavorables índices económicos, aumento de la inflación, gasto público y endeudamiento, encarecimiento del costo de vida y preocupantes síntomas de intranquilidad social e índices de desocupación.

Y sobre este diagnóstico, tal vez un dato principal, la antinomia planteada en las últimas elecciones presidenciales entre el FpV y el “macrismo” se está agudizando y replicando en estas vísperas electorales con igual  o mayor virulencia que antes, anticipando una dura polarización entre dos extremos que aparecen como excluyentes uno del otro.

No es una exageración afirmar que ambos están planteando una opción, más que una elección. “Nosotros o el caos”, parece ser hoy la divisa que motoriza a ambos sectores antagónicos.

Desde aquel ya lejano “Braden o Perón”, en 1946, hasta el triunfo de Raúl Alfonsín en 1983, luego de la denuncia del pacto “militar-sindical” con los que identifico indirectamente a sus adversarios de la fórmula Luder-Bittel, el fenómeno de la polarización no es novedosos en la política nacional.

Precisamente el gobernador Alberto Weretilneck, que maneja muy buena información y sigue de cerca los procesos políticos nacionales, advertía días atrás a sus ministros, funcionarios y legisladores sus prevenciones acerca de la posibilidad que esa poderosa disyuntiva supere fronteras y pueda llegar a Río Negro.

Esa inusitada presencia disminuiría las posibilidades electorales de las fuerzas intermedias, como le sucedió al Movimiento Popular Neuquino, con medio siglo de arraigo en la vecina provincia, en un tiempo no tan lejano.

Seguramente el mandatario estuvo pensando en el destino  de su propio  partido, el federalista Juntos Somos Río Negro, obligado teóricamente a lidiar principalmente con el Frente para la Victoria, el Frente Renovador y la Coalición Cambiemos, entre la UCR  y el PRO, potenciados sustancialmente por un hipotético pero factible “tsunami”  electoral.

Efectivamente algo similar ocurrió aquí durante la primer gestión del gobernador Massaccesi, siendo Carlos Menem presidente, cuando Víctor Sodero Nievas por el FpV derrotó a Oscar Machado en elecciones de medio término, siendo el único contraste electoral de las administraciones de la UCR en sus 28 años de hegemonía política e institucional.

Weretilneck en esa reunión rememoró el otro episodio cuando en la gestión de Miguel Saiz, en el año 2009, el justicialista Luis Albrieu obtuvo el primer lugar en los comicios a diputados nacionales, y el radical Hugo Castañón llegó a la banca  en segundo lugar con una muy escasa diferencia de votos sobre Magdalena Odarda del ARI-CC.

Con la finalidad de no abandonar el centro de la escena, Weretilneck, quien sigue primero en las encuestas, aspira  ahora a aprovechar sus muy buenas  relaciones con el Poder Ejecutivo nacional, consolidadas después de su privilegiado rol de acompañante del presidente a España.

Pero paralelamente piensa en una estrategia para los cruciales meses que vienen que consistiría en ir estableciendo una diferenciación con la administración nacional, para no confundir su figura con las medidas más duras o impopulares que puedan provenir de la Casa Rosada.

Realmente no es fácil comprender este “modus  operandis” del gobernador, teniendo en cuenta las sucesivos refinanciamientos que han favorecido a la provincia, otros que seguramente se necesitarán, y el trato preferencial que le dispensa el presidente y que han garantizado estabilidad y gobernabilidad a una provincia con un pesado déficit y dificultades financieras.

Será una gimnasia de acción muy compleja, por lo menos en términos absolutos, porque los últimos acontecimientos han establecido ante los observadores y la opinión pública un paralelismo entre lo que sucede en Río Negro con el poder central, y lo que está pasando en la vecina Neuquén, con la indiscutible cercanía e identificación recíproca entre el gobernador  Omar Gutiérrez y el presidente Macri.

En ambos casos la sombra del presidente se proyecta sobre los gobernadores y es imposible que esa imagen desaparezca porque está instalada.

Estos hechos no dejan más lugar que presumir y entender que ya se habría  establecido un acuerdo o una sociedad política ventajosa para el desenvolvimiento de la administración rionegrina con el apoyo de la Casa Rosada, existiendo sólo interrogantes acerca de si ese vínculo  se reserva solamente para el ámbito institucional o puede culminar  en un eventual  acuerdo electoral.

Es decir, ¿hay lugar para algún tipo de diferenciación que sea creíble para la gente? ¿O se corre el riesgo de confundir al electorado?

De todas maneras Weretilneck, que se caracteriza por un afinado instinto político, es consciente que en este especialísimo nivel de las consecuencias, “no se puede ocupar al mismo tiempo un lugar en la procesión y otro a la vez en el campanario”.

Además resulta obvio que el acercamiento al presidente, así como ha traído tangibles beneficios, producirá inevitables cuestionamientos  de la oposición.

Resta un angosto andarivel para asumir posiciones autónomas y criticas ante el gobierno central, elementales y casi de compromiso en toda campaña electoral, sin confundirse con la “oposición”, para arribar en las mejores condiciones posibles a octubre.

Ahora habrá que observar cómo se plantea el panorama electoral y si existe algún “antídoto” posible para frenar o morigerar los efectos distorsionantes  de la polarización, que si se produce, siempre avisa de su presencia con antelación.

Habrá que determinar cuáles partidos y alianzas serán los actores, si el FpV  y el Frente Renovador de Sergio Massa irán juntos o separados, si  el “massismo” resignará sus posibilidades para facilitar la continuidad de María Emilia Soria en el Congreso, cuál será significación final de Cambiemos, una alianza que todavía está por verse, y si Juntos Somos Río Negro preservará su identidad política  a ultranza o, si las condiciones lo exigen, se decida a compartir  la  fórmula  con la coalición Cambiemos, para ampliar su base de sustentación .

La Defensoría del Pueblo bajo la lupa

Como sucedió hace cinco años, la puesta en marcha del mecanismo establecido para dirimir finalmente quién ocupará la Defensoría del Pueblo, ha   despertado  los más variados comentarios.

Efectivamente, el abogado de mediana edad, con sólidos antecedentes políticos e institucionales, que fue aludido en forma innominada en ésta columna, no es otro que Gustavo  Costanzo, ex concejal, ex intendente de Viedma, y ex legislador provincial por el PJ, que aún se encuentra considerando la posibilidad de inscribirse como candidato “más por afrontar un desafío que por la búsqueda de esas funciones”, dijo a Radio Nativa de Viedma.

En este mismo medio periodístico Néstor Busso, director de Radio Encuentro, reconocido dirigente de las radios comunitarias y exSecretario de Derechos Humanos provincial, se expresó en términos similares. Además se hizo presente en la Defensoría del Pueblo, en Buenos Aires, para interiorizarse sobre sus funciones, pero aguardará hasta último momento para dar el paso al frente.

Se supo que otro de los postulantes sería el Dr. Carlos Reussi, profesional de la medicina que se desempeñó como funcionario de la provincia en la gestión del General Roberto Requeijo, siendo luego varios años Delegado Sanitario Federal con sede en Viedma.

De todas maneras, las opiniones recogidas sobre este proceso de recambio en la Defensoría van coincidiendo en forma unánime con la sospecha de que el cargo al frente del organismo de contralor  sería  en realidad una moneda de cambio, en un acuerdo político entre el gobierno y sectores parlamentarios, relacionado con la aprobación de proyectos  sobre temas sensibles.

El PRO rompe la inercia

El Consejo Nacional del PRO se reunió en la Capital Federal el viernes próximo pasado congregando la presencia de delegados de todos los distritos del país, entre ellos Rio Negro, representado por su presidenta María Piedrabuena.

Allí se ratificó el rumbo de la gestión presidencial y se denunció una campaña que busca instalar la idea de que el gobierno del presidente Macri “no está bien parado”.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y el jefe del gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, pronunciaron los discursos finales de la reunión ante los 500 delegados presentes.

Finalmente el presidente del PRO  Humberto Schiavoni y el secretario general Francisco Quintana ofrecieron una conferencia de prensa.

Si bien en la asamblea se hizo referencia a en líneas generales  a la situación del PRO en el interior del país, en ningún momento se analizó la situación del partido en Río Negro, que atraviesa un momento difícil, por lo que se considera como “un alarmante déficit en materia de organización y proselitismo” y diferencias entre sus dirigentes.

Como ya lo anunciara la agencia APP, informaciones fehacientes adelantaron que desde hace varios días dirigentes del PRO, con la aprobación de altos funcionarios nacionales, dispusieron la intervención del PRO rionegrino, medida que se hará pública en los próximos días.

Hasta el momento hubo un cerrado hermetismo sobre esa situación a tal extremo que ninguno de los dirigentes de la provincia pudo efectuar consultas en la Capital Federal acerca de la información publicada por APP.

Tampoco se registró desmentida alguna sobre ese tema.

Se pudo comprobar, mientras tanto, que este lunes se reunirán en Buenos Aires con el presidente del PRO nacional, Humberto  Schiavoni,  un grupo de dirigentes rionegrinos, entre ellos el Dr. Pedro Casariego, delegado a la asamblea  y Ricardo Vélez, ambos dirigentes del PRO en Viedma, y el concejal por Bariloche, Daniel González .

Hasta el momento se ignora qué sucederá en el PRO de Río Negro y si la intervención dispuesta será o no inmediata. Tampoco existe ninguna referencia sobre el nombre  y la procedencia del posible interventor, hoy el mayor interrogante  de dirigentes y afiliados.

Miguel  Pichetto y una encuesta

¿El senador nacional Miguel Pichetto está retirado de la política rionegrina? Esa pregunta se la formulan muchos rionegrinos, en estos tiempos en que Pichetto ,como titular reelecto del bloque de senadores nacionales del Frente para la Victoria -lleva doce años consecutivos en esas funciones- está cumpliendo un papel relevante en los primeros planos de la política y en el ámbito interno del justicialismo nacional.

Se sabe además que su despacho capitalino es un punto de referencia para muchos comprovincianos que pasan por Buenos Aires y dirigentes, intendentes y legisladores peronistas que siempre estuvieron enrolados en su línea partidaria aquí en Río Negro, así como sus gestiones acompañando al gobernador en sus reclamos ante el gobierno central.

En estos últimos días Ricardo  Vignoni, de la firma consultora Vignoni y Asociados,  reveló una encuesta que señala que un candidato a diputado nacional respaldado por Miguel Pichetto tendría un piso de 8 o 9, más una alta imagen del senador.

Vignoni señaló que históricamente el Justicialismo en la provincia tiene un piso de 25 puntos, y de acuerdo al sondeo que realizó un candidato propuesto por Martín Soria arranca con  14 ó 15 puntos.  Pichetto entonces estaría en condiciones de ser el árbitro y definir la situación interna del peronismo, inclinándose hacia uno u otro de los sectores en pugna, considerando que se diera una situación de “sorismo” y “anti-sorismo”,  hipótesis que al parecer todavía no se ha presentado.

Pichetto dijo recientemente en Radio Nativa que “no cambié de domicilio” y por lo tanto, aunque no tenga intenciones de volver a pelear una candidatura a gobernador, “si los amigos me necesitan no tienen mas que llamarme”. Puntualizó a la vez que respeta la manera de conducir el partido de su actual presidente, Martín Soria.

Odarda en la conducción nacional de CC-ARI

Un dato que había pasado desapercibido fue que la senadora nacional Magdalena Odarda ocupa un lugar en la conducción nacional de la CC-ARI, una de las secretarias del agrupamiento que tiene como titular a Elisa Carrió.

Magdalena Odarda es la única representante en el Senado nacional de dicho partido y ahora apunta a disputar la diputación nacional por Río Negro, dejando su banca actual en la Cámara Alta a cargo de Rodríguez Dutch, en caso de resultar electa.

Ahora aguarda que en abril se empiecen a definir las candidaturas en la CC-ARI en el orden nacional y  que la conducción faculte a algunas distritos, como ya aconteciera en Rio Negro, para que se manejen con total  autonomía y decidir no sólo las candidaturas sino también las alianzas.

Allegados a Odarda  explicaron que la formación de un partido provincial es un proyecto que sigue adelante, y  más que por una cuestión de candidaturas, será incorporado a la CC-ARI para ampliar su base de  sustentación  política.

Reunión entre Foulkes y la ministra Bullrich

El jefe comunal de Viedma José Luis Foulkes requirió a la ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich, entre otros temas, la radicación de fuerzas federales en Viedma, considerando los preocupantes indicios de tránsito y tráfico de drogas en la región, cuya cabecera es la capital provincial.

El encuentro privado con la funcionaria sirvió para que la lucha contra las drogas ocupara un tiempo  importante de la conversación, que apuntó al asentamiento en la capital provincial de más efectivos de la Prefectura Naval y/o de la Policía Federal, o actualizar el antiguo proyecto de lograr la instalación de efectivos de la Gendarmería Nacional.

Debe recordarse que entre los años 1940 a 1960 funcionó en Viedma un importante destacamento de Gendarmería que posteriormente fue trasladado a Bahía Blanca, donde se encuentra el comando sur de toda esa fuerza  con jurisdicción en la región Patagónica.

Es interesante aprovechar el contacto del intendente Foulkes con la ministra Bullrich para reflotar aquella iniciativa que pensaba concretarse con la utilización del edificio del ex Centro de Inmigrantes en la zona del IDEVI.

Así esa fuerza de seguridad podría cumplir sus funciones desde aquí, en el verdadero territorio patagónico, descentralizando esos asentamientos desde el punto de vista geográfico y operativo con una clara concepción federalista. (APP)