Viedma.- El optómetra viedmense Héctor Guidi destacó que hace 15 años que junto a otros colegas y estudiantes de la profesión de la Universidad de La Plata hacen campañas solidarias en la provincia, llevando una solución a chicos en edad escolar fundamentalmente que tienen un problema visual. Indicó que se trabaja con los docentes para detectar los problemas y luego se hacen las campañas, entregando los anteojos adecuados. Informó que en función de la repercusión de estas campañas, transmitirán próximamente al experiencia en Bolivia y panamá para replicarlas en otros lugares.
El optometrista está formado y autorizado legalmente para determinar el estado de salud visual y la valoración funcional de los componentes acomodativos, refractales, estructurales y motores del sistema visual.
Guidi informó, en declaraciones a Cadena Integración consignadas por APP, que “la carrera se dicta en la ciudad de La Plata, estamos matriculados, tenemos un título universitario; el optómetra tiene mucho que ver con la óptica, con los lentes de contacto, participamos de la salud visual pero no como médicos, no nos metemos con la patología, con las enfermedades, sino que cuando se necesita un anteojo ese trabajo requiere una medición, saber qué corrección tiene un anteojo o un lente de contacto”.
Indicó que “a través de esta profesión, sobre todo en nuestra práctica previa, antes de recibirnos y después de recibirnos también, hemos impulsado campañas de salud visual solidarias”.
Destacó que “hace 15 años que trabajamos en este tema y hemos entregado más de 15 mil campañas”, en distintas localidades de Zona Atlántica y Línea Sur fundamentalmente, una de las últimas, por ejemplo, en Jacobacci.
Dijo que “basamos nuestro trabajo en las escuelas, enseñamos a los docentes primero a tomar la agudeza visual de los chicos y si hay problemas llegamos con las campañas”.
Explicó que los docentes hacen fichas, “nosotros las controlamos, determinamos a quienes tienen un problema visual, que generalmente es un 20 ó 30%, y a partir de esa detección hacemos el listado y vamos para allá con una cantidad de profesionales”.
“Tenemos una especie de red, conectada con los alumnos de la universidad en La Plata y colegas de distintos puntos del país, y a partir de esos recursos humanos organizamos las campañas con el apoyo del Rotary Club de Viedma, entidad a la cual pertenezco”, consignó.
Informó que “otra cosa que hacemos es lograr acuerdos con los intendentes, nos ponemos en contacto para hacer la campaña; las monturas o armazones de los anteojos los conseguimos gratis por los contactos que tenemos en el país, y lo que tiene que cubrir la intendencia son los costos de los cristales y el armado que lo hacemos nosotros mismos”.
Destacó que estas campañas solidarias tienen repercusión dentro y fuera del país “y como yo integro, como vocal, la Asociación Latinoamericana de Optometría y Óptica, ahora en octubre hay un congreso en La Paz, Bolivia y en noviembre otro en Panamá, y me han invitado para desarrollar este trema, a modo de instructivo de cómo lo hacemos en Argentina de manera de replicarlo en otros lugares”.
“No nos importa promocionarnos sobre nuestra tarea, sino que se replique esta campaña, aprendan de nuestra experiencia, orientada a la gente de bajos recursos, especialmente a chicos en edad primaria, que es una edad clave porque si hay un problema se puede solucionar”, aseveró.
“Ante un problema, con un anteojo el chico puede ver y desarrollarse normalmente a medida que va creciendo”, consignó. Ejemplificó sobre la importancia de actuar a tiempo, que “hay una enfermedad que se llama catarata congénita, una parte del cristalino sale con catarata, ve opaco, y eso requiere una operación inmediata para que el ojo aprenda a ver”.
Destacó que lo esencial de estas campañas “es dar una mejor calidad de vida”, especificando que se trabaja también con los docentes y padres para que el uso de anteojos en los chicos no genere rechazos o prejuicios. Recordó que muchas veces otros chicos “cargan” a los compañeros que usan anteojos, y eso se puede trabajar previamente parta que no se produzca este tipo de bulling, se podría decir.
Informó en cuanto a los lentes de contacto que ya hay mucho desarrollo, por ejemplo hay lentes de contacto de uso diario, se usan un día y se tiran, y “eso va a la salud del ojo, porque el ojo necesita respirar y de esta manera cumple mejor su función. Una manera de nutrir el ojo es través del oxígeno del aire, y eso se genera por el aire y la lágrima, cada vez que se parpadea la glándula lagrimal baña como una esponja el ojo, entonces cuando se pone un lente de contacto se impide de alguna manera que la cornea tome el oxígeno, por eso el lente de contacto tiene que ser poroso que es la característica que tiene este tipo de lente de uso diario”.
“La cornea es muy sensible, no se puede lastimar, si hay cicatriz pierde la transparencia”, de allí que los lentes de contactos tienen que estar bien fabricados, tienen que tener calidad, deben estar totalmente adecuados a la necesidad del ojo.
Al consultársele los problemas que genera estar muchas horas frente a una computadora, explicó que “tiene que haber un buen parpadeo y cuando se está mucho tiempo frente a una computadora, se parpadea menos, eso perjudica al ojo, además del perjuicio de estar mucho tiempo frente a una pantalla sin descansar”.
Informó que en Estados Unidos hay estudios que determinan los problemas que genera en la salud estar frente a una computadora muchas horas, tanto en lo postural como para la vista. Hay que descansar 5 o 10 minutos por hora, y eso incluso ayuda a ser más efectivo ante el trabajo pero sobre todo ayuda a la salud, se terminan, por ejemplo, los lagrimeos por estar tanto tiempo ante una pantalla.
