Viedma.- (APP) Decime que soy lindo, vas bien Alberto, la gente nos quiere, empate técnico. Son los cantos de sirenas que un sujeto con el cincuenta por ciento de los votos y el manejo total de la administración del Estado se acostumbra a recibir de los bufones de corte.
Rara vez estos hombres de porcentajes altos quieren escuchar pálidas, números negros, la realidad. Les agrada rodearse de come migas o palomitas que mastican las sobras para que cortejen su gestión.
Pero claro eso tiene un goce limitado, porque los bufones huyen cuando la nave se incendia. No aparecen en los momentos en que el personalismo requiere que se solucionen los temas de urgencia.
El pueblo clama por participar en decisiones importantes, quiere conocer y saber, por ejemplo, que finalidad tiene la instalación de una Planta Nuclear en un lugar tan estratégico y emblemático como lo es una reserva natural en las costas Atlánticas del mar marítimo de Río Negro, ejido declarado en esas condiciones por el actual vicegobernador oficialista y justicialista.
Hay sectores de la sociedad que pugnan por conocer que sucede con agencias del Estado provincial que no funcionan bien, como es el caso de aquellas que dependen del Ministerio de Seguridad y Justicia, caprichosamente sostenido en su cargo un funcionario que no quiere, no puede o no tiene respuestas a hechos de muerte y asesinatos de ciudadanos y funcionarios policiales.
Comunidad educativa y gremio que se quedó a mitad de camino con una insistente Reforma Educativa medias, donde los adolescentes fueron expuestos a participar en paneles “democráticos” sobre que escuela pretendían para su presente y futuro. Pero en realidad nunca habían alcanzado el consenso necesario para llevar adelante tal reforma.
Plan Castello, apellido planificador y organizador de una provincia pionera en administración y estrategia. Bellas maquetas y diseños interactivos muy atractivos de lo que se pretende llegar. Pero agnósticos totalmente ante una Secretaría de planificación desmantelada y sin funcionamiento, una oficina de Estadísticas y Censos que no ofrecen datos de revelamientos básicos necesarios de las condiciones de en que se desarrollan los habitantes de nuestra provincia, fundamentalmente la línea sur.
La política es la posibilidad de articular el discurso con la práctica, el consenso, escuchar, reestablecer el diálogo. Cuando alguien que se dedica a utilizar la política por el poder mismo y no para facilitar el acceso a los ciudadanos a una mejor calidad de vida, estamos desvirtuando el uso del poder para subvertir situaciones.
En una democracia representativa quién es elegido, tiene el privilegio de la responsabilidad de conducir la voluntad de quiénes depositaron su confianza y de aquellos que no. Por lo tanto deberá elegir el mejor equipo de colaboradores que lo acompañen para llevar adelante su ejercicio de mandato, no el club de barrio o amigos leales de negocios y demás códigos.
Sinó sucede que se crea un círculo vicioso del que no se puede salir. Llamado si amigo, compañero, camarada y obediencia debida. Esto es muy perjudicial para quién ha sido elegido gobernante en función con su soberano.
Por lo tanto si hablamos de brecha hoy tan de moda, se establece entre quien debe rendir cuentas y su mandante, el pueblo. El soberano otorga un tiempo para que se lleven adelante las propuestas brindada por el esquema electoral aún a sabiendas de contingencias. Parafraseando a Sigmaund Baumann en tiempos líquidos. El electorado otorga mayoritariamente un ciencuenta por ciento. En el presente se pronuncia “Nunca hablaste mandatario en tu propuesta de una Planta Nuclear, de Reforma Educativa Media, tampoco de funcionarios eternos que no funcionan.
Ahora que el soberano tiene la posibilidad de pronunciarse pacíficamente en las urnas pasa factura a tu sordera o soberbia con recargo importante.
