Fraschina: “Estamos desarticulando el mercado interno, yendo para atrás, este modelo termina mal”

 

Viedma.- (APP) El economista Santiago Fraschina afirmó que no hay modelo en el mundo “donde se apueste a una valorización financiera con endeudamiento, fuga de capitales, apertura comercial, desindustrialización, desempleo, precarización laboral y caída del salario real que termine bien”, con lo cual, “termina mal”. Dijo además que la emisión de las Lebacs  es “la inversión financiera más rentable del mundo en dólares” y hoy el stock en Lebacs  “es más alto que los dólares que tiene el Banco Central en reserva, una locura”.  Entre otras expresiones, mencionó que el segundo país en el mundo que tiene la tasa de interés más alta del mundo “es Irak con 18%, la Argentina 42%, somos el país con la tasa de interés más alta del mundo”, aseveró. “Ahora estamos yendo para atrás, estamos desarticulando el mercado interno”, indicó.

Fraschina disertó días atrás en el salón de SITRAJUR en Viedma, ante un número importante de público, convocado por la concejal Evelyn Rousiot y agrupaciones del Frente para la Victoria (FpV). Se refirió a las consecuencias del plan económico de Mauricio Macri, e hizo un contraste entre el neoliberalismo y el modelo nacional popular como el de doce años de kirchnerismo. El economista es profesor de la UBA y director de la carrera de Economía en la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), entre otros antecedentes, y escribe habitualmente notas en Página 12.

Al comenzar su charla, Fraschina dijo que “le han hecho creer a la gente que la economía es una ciencia dura, sistematizada, que nadie puede entender, y eso fue un objetivo, primero en los 90, y ahora volvió”, y por eso, en su caso, como el de otros del campo nacional y popular, “nos hemos propuesto popularizar la economía”, no para hacer monólogos, sino para “entender lo que está pasando en términos económicos” y que la construcción de un proyecto de país sea colectiva.

Señaló que actualmente “estamos en una situación muy complicada”, ya que pasamos de aquella oportunidad en que “Néstor Kirchner le pagaba al FMI 9 mil millones de dólares de la reserva y nos sacábamos ese lastre del organismo internacional y podíamos empezar a construir nuestro propio destino, donde las decisiones salían de Casa Rosada”, a la situación de “volver a recurrir al FMI”. “Nos llevaron a una situación muy crítica”, aseveró.

Sobre los dichos del oficialismo que es el FMI ahora es distinto, “es bueno”, ironizó que “le pregunten a los griegos, que le dirán que no”.

Al hacer una recorrida de la evolución del plan macrista, recordó que Macri primero dijo que la inflación no iba a ser problema en su gobierno, que se iba a solucionar en forma fácil, pero “hoy el INDEC dio la inflación el mes pasado del 2,7”, y en forma acumulada lleva el 100% de inflación desde diciembre del 2015. En forma paralela “ningún ingreso en la Argentina aumentó el 100%”.

Recordó que al principio se fijó como meta que en los cuatro años de gobierno se iba a tener una inflación del 74% acumulada, y hoy ya se superó largamente cuando falta un año y medio para terminar el mandato. Estimó que a su juicio este año habrá una inflación el 30 al 35%.

Sobre las falsedades  del gobierno y de los grandes medios que lo protegen, se refirió a los subsidios, señalando que “todos los Estados de los países desarrollados subsidian, no hay Estado de país desarrollado que no subsidia, no sólo los servicios públicos, en Estados Unidos tanto demócratas como republicanos subsidian al sector agropecuario del oeste, en forma permanente, gane quien gane, esa política no se discute, al igual que Macron, presidente francés de derecha, que no quiere llegar a un acuerdo con el Mercosur porque se le pide que le saque los subsidios a su sector agropecuario”. “En Europa no se discute una política de subsidios, porque la política de subsidios es una de las principales de un Estado nacional”, aseveró.

En otra parte de su alocución, señaló que hoy las PyMEs tienen la tormenta perfecta, “costos más altos, caída de consumo y de venta, porque hay menos consumo interno, tasa de interés por las nubes, un 42% de las Lebacs que es de referencia, hace subir todas las demás, incluyendo las de las tarjetas de crédito”.

“El segundo país en el mundo que tiene la tasa de interés más alta del mundo es Irak con 18%, la Argentina 42%, somos el país con la tasa de interés más alta del mundo”, aseveró.

En relación a las PyMEs, mencionó además “de allí la importancia de subsidiar los servicios públicos en nuestro modelo, bajábamos los costos y además aumentábamos los ingresos de los argentinos para que tengan más plata para consumir, eso fortalecía el mercado interno, el comerciantes vende más, le compra más a sus proveedores, las PyMEs invierten, generan trabajo, con trabajo la gente vuelve a consumir y se genera así el círculo virtuoso de aumento de consumo, ventas, crecimiento y generación de puestos de trabajo, fortalecimiento del mercado interno que es lo que hacía fuerte el modelo anterior”.

“Ahora estamos yendo para atrás, estamos desarticulando el mercado interno”, indicó.

Indicó que la restricción del consumo, del mercado interno, favorece fundamentalmente al sector agropecuario ya que le permite exportar, junto a otras medidas como la quita de retenciones e incluso no liquidar lo que exportan, con lo cual dejan los dólares en el sistema financiero internacional. “Son estos bancos donde nuestro complejo agroexportador deja los dólares, que después le prestan esa misma plata al Estado argentino con una tasa de interés altísima”, consignó.

Enfatizó que el complejo agroexportador aumentó enormemente su tasa de rentabilidad con este gobierno, “por eso cuando dicen que este es un gobierno de ajuste, digo es mentira, porque la idea de política de ajuste es que todos nos ajustamos, esta es una fenomenal política de redistribución del ingreso de gran parte de la población argentina a los grupos económicos concentrados que lejos de ajustarse, todo lo contrario, están aumentando enormemente la tasa de rentabilidad”.

Indicó que el aumento de la desocupación está planificado, es intrínseco a este modelo. La restricción del mercado interno, el aumento de tarifas,  junto con la apertura de las importaciones, lleva a que los gremios de muchas empresas o fábricas como las que ensamblan productos electrónicos en Tierra del Fuego para poder evitar los despidos tengan que aceptar  una baja salarial o no discutir más paritarias, como en Tierra del Fuego hasta el 2020. “Congelan las paritarias, ponen a la clase trabajadora a la defensiva y para eso necesitan una tasa de desocupación del 15%; cuanto más alto es el desempleo, más disciplinan a la clase obrera, y si disciplinan a la clase obrera, bajan los salarios y bajan el costo laboral de las grandes empresas de la UIA, que hoy está encabezada por Techint y Ratasi”, explicitó.

Rocca, presidente de Techint, ya había dicho en el 2015 que el problema de la argentina son los altos salarios medidos en dólares, consignó.

Otras expresiones:

“Federico Adolfo Sturzenegger (presidente del Banco Central) es monetarista, cree que la inflación es producto de la emisión monetaria, nos decía que nosotros teníamos inflación porque le dábamos a la maquinita de imprimir billetes, entonces dijo que para bajar la inflación hay que sacar circulante de la economía, esa es la política antiinflacionaria, sacar pesos del mercado, y ¿cómo las saca?, enfriando la economía, sacando el circulante a través de un bono, las Lebacs, de manera que todo el mercado financiero empiece a comprar Lebacs, subiendo la tasa de interés; en el 2016 cuando empezó todo este verso llevó la tasa de interés al 38%, y en dólares, con lo cual qué negocio productivo genera una tasa de interés anual del 38% en dólares, que no existe en el mundo; es la inversión financiera más rentable del mundo en dólares. Llegó a tal punto esto que el stock de Lebac es más alto que los dólares que tiene el Banco Central en reserva, una locura”.

“Subiendo la tasa de interés ahora al 42% acabo con el crédito productivo y destruyo más la economía real, ya queda claro que la economía real no le interesa a este gobierno, y con la devaluación (del 30% con un dólar a 25 pesos) aumenta la inflación, toda devaluación es inflacionaria, con lo cual ya hay consultoras que están diciendo que vamos a tener una inflación cercana al 30%, y más en un modelo donde el gobierno decidió dolarizar la tarifa de los servicios públicos y los combustibles”.

“Ningún presidente en el mundo aumentó la imagen positiva aplicando las recetas del FMI, para mí ahora tiene más para perder. ¿Cómo hace para aumentar la imagen positiva aplicando una terrible política de ajuste en obra pública o con una inflación del 30%?”.

“No hay modelo en el mundo donde se apueste a una valorización financiera con endeudamiento, fuga de capitales, apertura comercial, desindustrialización, desempleo, precarización laboral y caída del salario real que termine bien. Este modelo termina mal”. (APP)