Viedma.- (APP) La localidad de Fuerte San Javier, a 35 kilómetros de Viedma por la ruta nacional tres, conserva dentro de su pequeño casco urbano dos edificios históricos provinciales: el destacamento policial y la torre tanque.
Se trata de dos obras planificadas y realizadas durante la gestión del ingeniero Adalberto Torcuato Pagano como gobernador del Territorio Nacional de Río Negro, hacia fines de la década de los 30, hace casi 80 años.
El destacamento policial de San Javier, todavía en uso por los efectivos de seguridad allí destinados, forma parte de la importante serie de edificios destinados a la policía que Pagano hizo construir en aquellos tiempos, con la finalidad de reemplazar las miserables taperas en las que debían habitar y cumplir sus guardias los uniformados.
Un poco más allá, sobre la ruta 250, en la localidad de Cubanea, se encuentra otra de esas sólidas dependencias policiales, a las que el imaginario colectivo bautizó como “las comisarías de Pagano”, aunque no revistaban en tal categoría dentro del organigrama de la institución.
Según cuentan los documentos oficiales y recortes periodísticos de la época Pagano se preocupó personalmente en dotar a los policías y familias de oficinas y viviendas confortables, en este último caso ubicadas en la planta alta de estas construcciones. Todos los edificios estaban dotados de detalles que sorprendían en aquellos tiempos, como sistema de calefacción central, alimentada con vapor de una caldera que se conectaba a la cocina económica; pisos de parquet en los dormitorios; y, por supuesto, baños instalado con agua corriente en el interior mismo de la casa, y el correspondiente pozo séptico en el exterior.
El mobiliario también era de primera calidad, todo en madera, y aún es posible encontrarse, en algunas de estas “comisarías de Pagano”, con cómodos bancos y amplios escritorios que han soportado el paso de ocho décadas.
También en San Javier, a un costado de su calle principal que fue hasta los años 70 la antigua traza de la ruta tres, se conserva todavía la torre del tanque de agua. Es una construcción con forma de torreón, en cuyo interior se ubica un reservorio para el agua que se extraía de un pozo mediante un molino de viento. Desde ese tanque el agua se distribuía en cañerías a las pocas dependencias oficiales del pueblo, tales como el aludido destacamento policial, la escuela, la posta sanitaria y algunas viviendas particulares. El sistema quedó obsoleto y fuera de servicio hace más de cincuenta años, pero la torre está en pie, aunque descascarada.
El estado de mantenimiento del destacamento policial de San Javier deja bastante que desear. La vivienda para el personal está sin uso hace mucho tiempo y una serie de problemas de infraestructura están reclamando la intervención de personal especializado.
La cuestión de las deficiencias de estos dos edificios históricos, que son testimonio del impulso del gobernador Pagano durante los once años durante los cuales ocupó el cargo de gobernador territoriano, debe preocupar a las autoridades provinciales .
Aunque nadie lo recuerde ni lo tenga en cuenta hay una ley, sancionada por unanimidad en la Legislatura de Río Negro en el año 2005, que le otorgó la declaración de “de interés histórico y cultural” de la provincia de Río Negro a la totalidad de los edificios públicos (comisarías, hospitales, etc.) que fueron construidos durante la gestión del gobernador Pagano.
El texto legal encomendó a la Agencia Río Negro Cultura (actual Secretaría de Cultura de Río Negro) las siguientes acciones: relevamiento de las obras; confección de un catálogo fotográfico descriptivo de las mismas; colocación de cartelería informativa en el frente de cada una de dichas construcciones, con la leyenda «Edificio construido durante la gestión del Gobernador del Territorio de Río Negro, Ingeniero Adalberto Torcuato Pagano (1932-1943)”; inclusión de las referencias correspondientes en hoja de ruta y mapas turísticos de la provincia; y la celebración de convenios de colaboración recíproca con los municipios y/o áreas del Poder Ejecutivo Provincial para la restauración y/o conservación de las mismas respetándose su estructura histórica.
La ley, que lleva el número 3.945, fue promulgada por el Ejecutivo, el 29 de abril de 2005, por iniciativa del ex diputado Jorge Pascual, y en respuesta a la inquietud de la profesora Olga Hebe Pagano, hija del ex gobernador, que en esos años realizó una intensa tarea de rescate de la obra de su padre.
Sería bueno poner en marcha un plan de trabajos para la restauración de estos edificios –los de San Javier, Cubanea y una veintena de otras localidades-, para asegurar la conservación de una parte importante del patrimonio cultural tangible de la provincia de Río Negro. (APP)
