Viedma.- (APP) En cada lugar siempre es la frase que identifica a la gestión provincial, da a entender que el gobierno en la figura de Alberto Weretilneck está en todos los rincones de la provincia, desde la ciudad más grande hasta el paraje más pequeño. El eslogan representa el norte estratégico de la gestión, la existencia de múltiples eslóganes daría cuenta de problemas de la dirección del gobierno.
En este sentido, la comunicación política debe apuntar a sostener al gobierno a través de un proyecto general de gobierno. Éste necesita dar cuenta del norte estratégico, del rumbo de la política general del gobierno que permita a los ciudadanos vislumbrar el futuro deseado, a la vez que comprender los temas clave que están en un horizonte creíble y puedan convertirse en mito de gobierno, como conjunto de buenas razones para creer, sostiene Mario Riorda.
El segundo mandato de Weretilneck ha dado muestras cabales del agotamiento del eslogan-por ende del norte estratégico- y la necesidad de la reconversión comunicacional que necesita la gestión. La falta de ausencia de respuestas fue clara en 2017 cuando dejó en manos de otros actores la comunicación de la instalación de la Central Nuclear. La ausencia de políticas del sector volvió a escena el 5 y 6 de febrero cuando gran parte de la ciudad de General Roca y la ciudad de Cervantes quedaron sin suministro eléctrico en algunos casos por 12 horas y en otros casos con cortes intermitentes de duración considerable.
No comunicar no es una opción, si la comunicación se deja en manos de otros actores, como los medios de masas, va a suponer una deformación del mensaje que llega a los ciudadanos. En este sentido el gobierno decidió no comunicar, dejó en manos del Diario Río Negro el manejo de la agenda pública y del tratamiento del tema. Ni siquiera en las redes sociales del gobernador se emitió algún tipo de comunicado respecto del corte de luz. Lo único que hizo el mandatario fue un pedido de disculpas en una entrevista radial.
El yerro comunicacional equivale en cuestiones futbolísticas a regalarle la pelota al rival pero con consecuencias mucho más graves ya que en el terreno de las opiniones en redes sociales el gobierno perdió el control y según datos de Estudio Par, una consultora dedicada al análisis de las conversaciones de internet, el 92 % de los comentarios sobre el corte de luz eran negativos para el gobierno. El estudio también afirma que el orden de la noticias que dio el diario amplificó la magnitud del hecho al linkear noticias principales a la inauguración del gobernador en la estación transformadora de General Roca y el anuncio de compra –el día posterior al corte- de un transformador. En sólo 2 días se registraron 400 menciones sobre el tema.
El gobierno jamás tuvo control de la situación, se limitaron a no hablar hasta que la situación llevó a Weretilneck al pedido de disculpas. La pregunta que surge en este punto es ¿cómo minimizar el impacto en la opinión pública?
Ante las crisis es necesario contar con una previsión mínima de cómo actuar, por ejemplo la existencia de manuales. Hablar con una sola voz –unificando el mensaje-, actuar con rapidez para comunicar los accidentes; cooperar con los medios; tomar decisiones sólidas y razonadas; si hay dilemas éticos actuar en consecuencia. Ejercer una influencia en la opinión pública para que las opiniones al finalizar la crisis sean más positivas o no más negativas.
En las crisis evitables es importante la organización de la comunicación en cuatro fases: gestión de conflictos potenciales, la planificación-prevención, las crisis y la postcrisis. Con los antecedentes del año pasado, esto era un conflicto potencial, el gobierno debió activar su eslogan: estar en cada lugar, estar en General Roca, pedir disculpas y ofrecer ayuda. Aprovechando el pase de culpas entre Transcomahue y Edersa, sacar ventaja anunciando la exención del pago de la luz para todos los afectados y eximir del pago de ingresos brutos a las empresas afectadas. Con esto se minimiza las pérdidas económicas y el gobierno gana legitimidad en un distrito electoral que le es esquivo.
Finalizando, el especialista en comunicación de crisis José María Carrascosa sostiene que ante una situación de crisis se puede ser paloma y se puede ser halcón, lo que nunca se puede ser es avestruz. Para las próximas crisis que vendrán, el área encargada deberá sacar la cabeza de la tierra y demostrar que pueden ser halcones. (APP)
*Licenciado en Ciencias Políticas/Especialista en Marketing y Comunicación Política/Maestrando en Gobierno Local
