Viedma.- (APP) La defensora del Pueblo de Bariloche, Andrea Galaverna, destacó que Viedma sea la segunda ciudad de la provincia en crear la figura de la Defensoría del Pueblo municipal. Defendió el rol que cumplen estos organismos locales, clarificando que “no es el mismo que la Defensoría del Pueblo provincial; se trata de ser un colaborador crítico de la gestión municipal y esto permite enriquecerla”.
Adelantó a la agencia APP que en su caso quiere continuar otro mandato en el organismo local y precisamente se plantea recorrer la provincia para que otros Concejos Deliberantes repliquen la experiencia.
Expresó que “ninguna Defensoría es una institución cómoda para los sectores políticos”, pero a su juicio “no se trata de poner palos en la rueda a los ejecutivos, sino ser un colaborador crítico de la gestión, tiene cosas para aportar porque tiene una ventana abierta al pueblo”.
Subrayó que la colaboración “aporta a la gobernabilidad”, al actuar como canal de demandas no escuchadas o insatisfechas de los organismos públicos.
En el caso de Bariloche, mencionó que al estar cruzada por niveles de representación provincial y nacional –de hecho la ciudad está enclavada en un Parque Nacional-, más allá de lo municipal, esto obliga ante algunas demandas asociarse con otros estamentos. Dijo que por eso la problemática del Lago Nahuel Huapi, el amparo por la eventual contaminación, fue asumida por la Defensoría del Pueblo provincial.
Dijo que la defensoría local ha canalizado demandas por los basurales clandestinos, la recolección de residuos, aguas servidas, temas de la vida cotidiana.
Respecto a la relación con el intendente Gustavo Gennusso, expresó que “la defensoría debe ser independiente no sólo del poder político, sino también de otros poderes como el económico; con la intendenta anterior (María Eugenia Martini) tuve buena relación y con actual también tengo un buen vínculo, tratando de instalar en su agenda los temas que llegan al organismo”. (APP)
