Historia de la Fealdad. Parte I Maldad/Por Juanjo Guidi

 

Viedma.- (APP) – La maldad es una condición negativa atribuida al ser humano que indica la ausencia de moral, bondad, caridad o afecto natural por su entorno y quienes le rodean, actuar con maldad también implica contravenir deliberadamente usando la astucia, códigos de conducta o comportamiento. Es el valor otorgado a algo que reúne dicha característica, en ocasiones apartándose de lo lícito u honesto, perpetrando desgracia o calamidad, convirtiéndose en consecuencia en malo.

La corte suprema de la Nación Argentina, vaya a saber por qué razones, decidieron aplicar para los genocidas dictadores del gobierno de facto (1976-1983), la ley del beneficio el 2×1. Esta precisamente no es una tablita de multiplicar, tampoco una entelequia. Es un tecnicismo jurídico aplicado a determinadas causas para reducir y reeducar a los presos con causas con penas que son aplicables para reducirles su condena siempre y cuando cumplan con requisitos de buena conducta, demuestren adaptación a la sociedad y perspectiva de cambio.

En un alto porcentaje la pena puede llegar a reducirse hasta un treinta por ciento del total. Si una persona cometió un asesinato en primer grado y es encontrada culpable y condenada a 20 años de cárcel efectiva en diez años estaría en libertad efectiva, pero antes podría acceder a beneficios de salida condicional, si tiene buenos comportamientos y demás. Por lo tanto, en ocho años puede conmutarse su condena.

Esto es sólo a modo de ejemplo, que seguramente un abogado experto en la materia puede ampliar de mejor manera. Sirve a los efectos de poder introducirnos como antesala al aberrante fallo llevado adelante por los integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.  La acordada 2X1 dictaminada la semana pasada tiene mas allá de lo estrictamente jurídico una intencionalidad institucional de características históricas sin precedentes y de atropellos constitucionales desoyendo la voluntad histórica de la ciudadanía.

Si analizamos las circunstancias sociopolíticas del país. Había necesidad de encender aún mas la mecha de la famosa grieta en un tema sin discusión tácita  alguna donde estaba explícito el tema Derechos Humanos en la Argentina es  cosa juzgada.

Estos tipos que habían cometido la atrocidad en el escenario del poder con un pudor descarnado sean avalados 40 años después por una Corte que pareciera atemporal, ruinosa y vigilante, cual infierno de Dante apuntando solo a una parte de los infieles condenándolos nuevamente a renacer entre el fuego vivo de sus memorias. Por sus culpas serán condenados, ahí los tienen, por recordar, ese es su castigo.

¿Es eso, lo que una sociedad debe cobrarse colectivamente como castigo, que uno de sus poderes independientes les jaquee su futuro, o los invite a viajar con los fantasmas del pasado?. ¿No tiene demasiado con sus políticas de ajuste? ¿Con sus idas y vueltas sindicales? ¿Los reacomodamientos internos?.¿Para tener que venir a sacudirse con el atropello institucional de unos jueces?

Las respuestas pueden ser varias, pero caben solo algunas por ahora. La ciudadanía por fortuna ha logrado anticuerpos interesantes para dar respuestas inmediatas ante estos atropellos institucionales. La Argentina como País suscribió convenios internacionales en 1995 y los ratificó en 1998 que los delitos de lesa humanidad no prescriben. Esto es muy importante, por si algún distraído se le ocurre mezclar los porotos con las lentejas. No es lo mismo estos tipos de crímenes ocasionados por personas que perseguían a otros sujetos, los torturaban, picaneaban, asesinaban y hacían desaparecer. Con otros delitos comunes o tanto que tienen que ver para la aplicación del 2×1. Además, el primero está relacionado con delitos desde el estado propiamente dicho y los otros entre particulares.

Por lo tanto ya hay organismos internacionales que se han expresado al respecto como la Comisión Interamericana del Derecho y la OEA Organización de EstadosAmericanos encontra del fallo de la Corte Suprema.

Por último en esta historia de la fealdad primera parte ha habido por unanimidad manifestaciones de repudio por lo actuado en la Corte, será de buen tino esperar que sucede en estas horas, por lo pronto no hay un paso atrás en la convocatoria de las organizaciones y la ciudadanía en general para este miércoles 10 en todas las plazas de la República. La provocación está hecha. Queda como última reflexión: Si Miguel Ángel debiera pintar el infierno en la actualidad: ¿ A qué personaje destacados ubicaría?. ¿La muchedumbre o los magistrados? ¿los dañados o los dañadores?, ¿las víctimas o los victimarios?,¿dioses o endiosados?.