Historia de los viejos territorios nacionales: Cuando los departamentos de General Roca y El Cuy pasaron a Neuquén     

 

Viedma.- (APP) Entre las curiosidades que se extraen de la rica y prolongada historia de los viejos territorios nacionales, figura un decreto de presidente Victorino de la Plaza, de 1916 antes de la asunción de Hipolito Yrigoyen por el que se dispuso la incorporación de los departamentos General Roca y El Cuy, de Río Negro, a la jurisdicción de Neuquén.

 

Este singular cambio de jurisdicción, violatorio de la ley vigente por entonces (la Nº1532), se prolongó hasta 1918, cuando por otro decreto se dejó sin efecto el anterior, por considerarse que la medida dispuesta carecía de sanción legislativa.

Memorias de un exgobernador

Este singularísimo episodio es relatado por el ex-gobernador Angel Edelman en su libro “Primer Historia de Neuquén Recuerdos Territorianos”, editado por Plus Ultra en 1991. Relata el autor que: “… los cada vez más estrechos vínculos de vecindad entre las poblaciones del alto valle rionegrinos y la capital de Neuquén, más cercanas aun por la facilidad de las comunicaciones regionales servidas por trenes locales establecidos ese mismo año, hizo que se agitara en 1916 la conveniencia de disponer un cambio de jurisdicción, que sustrajese aquella zona de su independencia con respecto a Viedma (la capital rionegrina), tan desconectada y distante que para llegar a ella había que dar la vuelta por Bahía Blanca, Patagones, en plena capital de Buenos Aires”.

En esa línea argumental, continua Edelman, llamando a la reflexión de “… lo que esto significaba en gastos, fatigas y perdidas de tiempo para toda clase de tramite, y especialmente para el transporte de presos y la atención de sus causas, en estupendo contraste con la proximidades de las autoridades superiores y reparticiones de la capital neuquina, a las puertas”.

Incorporación con empleados y dependencias

Se refiere después a la medida de Victorino de la Plaza, explicando que la incorporación de los departamentos rionegrinos a la jurisdicción neuquina se hizo “… con todos sus empleados y dependencia publicas en servicio, de modo que no le erogaba gasto al fisco”. También describe, que “… administrativamente no hubo ninguna dificultad pues la gobernación de Neuquén hizo efectivo inmediatamente el decreto de anexión, proveyendo al movimiento de personal policial, de la justicia de paz, organismos comunales, etc.”

Seguidamente menciona la intervención del juez letrado Dr. Zynni quien “… al plantear una cuestión legalista, desbarató los excelentes propósitos de la medida de gobierno, y produjo a la postre su anulación, después de dos años de aplicación accidentaba e incompleta,… quien dispuso no abocares causas procesales de los departamentos anexados, dejando en suspenso el cumplimiento del decreto hasta tanto este obtuviese la sanción legislativa”.

De análisis de Edelman resulta que  “… los asuntos criminales de la zona anexada sometidos a la justicia letrada de Río Negro, y los presos remitidos a Viedma, dándose la extraña situación de que los funcionarios policiales, en su carácter de auxiliares de la justicia e instructores de sumarios, estaban subordinados  a los magisterios rionegrinos, y en lo administrativo y servicios dependía directamente de la jefatura de Neuquén”.

Aumentaron las complicaciones

Entonces, concluye que ”…en vez de facilitarse el mejor desenvolvimiento de la administración publica, aumentaron las complicaciones, en detrimento de los pobladores y de la propias autoridad”.

Al concluir su nota evocativa, el ex-mandatario neuquino sostiene que “ …ante un estado tan ambiguo como paradojal, porque el congreso no aprobó ni desaprobó el decreto (no lo tomo en consideración, simplemente dejando pasar el tiempo), el Poder Ejecutivo terminó por cortar el nudo gordiano, mediante otro decreto que dispuso el sin efecto del anterior, fundado precisamente en el falta de sanción legislativa”.