Intrieri:  “No es fácil contener o apagar el fuego con vientos muy fuertes”

 

Viedma.- (APP) El asesor ambiental del Departamento Provincial de Aguas (DPA), Edgardo Intrieri,se refirió en esta entrevista a la magnitud y extensión que tuvieron los incendios de campos, que afectaron más de 500 mil hectáreas en Río Negro. Dijo que por más que estaban las ‘picadas’, cuando los fuegos son tan grandes, provocados por los rayos, sin caída de agua, y hay vientos de más de 90 kilómetros, no se pueden contener. Reivindicó en ese marco como “eficaz” la tarea de las cuadrillas y los bomberos.

Intrieri indicó, en declaraciones  Cadena Integración consignadas por APP,  que “hay una planificación que tiene el hombre que es la que, con el campo lindero, se hace lo que se denomina una ‘picada’, para trasladar los animales, para movilizarse en el campo, que actúa como barrera contra la propagación del fuego de un campo al otro”.

“La prevención de la ‘picada’ es muy importante, pero tampoco esto asegura que los incendios no se produzcan o se contengan”, consignó.

Señaló que los grandes incendios que se produjeron desde el inicio del verano “no tuvieron su origen en la intervención del hombre, fueron en general por las llamadas tormentas secas, donde en la zona de Guardia Mitre, por ejemplo, cayeron como 400 rayos, según la NASA”.

Dijo no obstante que la prevenciones o los alertas hay que tenerlos siempre, más allá que después las condiciones naturales que dan origen a los incendios se produzcan o no.

Recordó que Defensa Civil de la provincia desde agosto del año pasado había alertado que había condiciones para los incendios –mucho pasto por las lluvias producidas en los últimos años y se preveía un verano de altas temperaturas-, pero el nivel de tormentas eléctricas secas, tan alto, no se pudo prever, es decir, sin caída de agua y con miles de rayos en una amplia región.

Insistió que “se venía de un buen año y había campos con 40 ó 50 centímetros de pasto”, recordando que el proceso es natural, “el pasto se seca, larga semilla y esto permite que con las lluvias el pasto vuelva a crecer”.

Dijo que es necesario que los propietarios de campos, que en general tienen algún equipo de comunicación, estén atentos a los pronósticos meteorológicos.

Respecto al inicio del fuego, indicó que además “hay que estar atentos a la dirección y a la velocidad del viento, si hay un viento de 10 a 12 kilómetros equivale al paso del hombre, pero entre 90 y 120 kilómetros, o en casos excepcionales hasta 160, es la velocidad de un auto en ruta, y un desplazamiento de ese tipo del fuego pasa por arriba de las picadas”.

“Aparte de que los vientos fueron fuertes, su rotación, el cambio de dirección produce lo que es una ola y esa ola se eleva; en el caso del incendio con dirección a El Cóndor, el fuego tenía la altura de los cables de alta tensión. No hay picada más importante que la ruta y las dos banquinas, sin embargo esa lengua de fuego supera esta barrera, salta el fuego y se prendió del lado del río”, explicó.

Ejemplificó que “hay un video que hizo Mario De Rege (el exvicegobernador) donde el fuego ‘saltó’ de una isla al campo de él sobre un brazo de 200 metros de río, de ahí cubrió la costa y ‘saltó’ a otra isla”, ironizando que “mejor picada que 200 metros de río no debía haber en ningún lado”.

Mencionó que ante incendios de magnitud la fauna silvestre es instrumento para que se expanda el fuego, “los chanchos jabalíes se prenden fuego, los avestruces, las liebres, las martinetas, y así como el humano cuando se quema corre, lo mismo pase con la fauna que corre o vuela; por eso no es correcto apuntar –como hizo un funcionario nacional- contra los productores porque supuestamente no hicieron las picadas”.

“Un caballo, una vaca o una oveja con fuego, pasa de un campo al otro, atraviesa los alambrados porque se está quemando vivo”, insistió.

Dijo en ese marco que “el trabajo de Defensa Civil, de los Bomberos, de los campesinos, estuvo bien, pero hay condiciones que se impredecibles; que la gente no se equivoque y piense que es fácil apagar incendios de magnitud como los producidos”.

“Se pueden traer cuarenta aviones, pero si hay vientos de 160 kilómetros es muy difícil parar el fuego; cada avión hidrante lleva 3 mil litros de agua, como un camión, por eso por más que haya un par de aviones, no se puede apagar un frente de fuego de 30 kilómetros”, reflexionó.

Explicó que “lo que hace el avión hidrante es donde está el foco, la mayor intensidad del fuego, hacerlo retroceder un poco para que puedan operar las cuadrillas”.

En este marco reivindicó la labor de las cuadrillas, de los bomberos, que a pesar de la extensión de los incendios “hicieron una labor eficaz”.

Dijo que la magnitud de los incendios que se presentaron, de más de 500 mil hectáreas en Río Negro y más de un millón de hectáreas en La Pampa, sólo se han dado en Estados Unidos y en Australia.

Indicó que el problema ahora es una asistencia acorde porque “los campos quemados no tienen pasturas, no tienen corrales, no tienen alambrados, o tienen nada y hay que buscar la vuelta para salvar la hacienda; ojalá que Nación se solidarice con subsidios porque los créditos sino los van a tgerminar de pagar los nietos”.