Viedma.- (APP) El gobernador Alberto Weretilneck, el rionegrino que sobrelleva las normales preocupaciones de los jefes de Estado desde hace seis años, ha sumado a esa tarea la de atender la marcha de Juntos Somos Río Negro (JSRN) y designar al candidato que pueda sucederlo en un escenario que día a día va adquiriendo mayor complejidad hacia la meta final del 2019.
Es que en su persona coinciden el doble carácter de jefe del Ejecutivo y además fundador y conductor del partido oficialista, un obligado punto de referencia desde donde surgen todas las decisiones de mayor o menor importancia.
Esa concentración del poder produjo éxitos y alentó en su momento a su inspirador y colaboradores a soñar con establecer una hegemonía de por lo menos veinte años al frente de los destinos de Río Negro.
Hoy después de algunos fracasos, como el inesperado tercer lugar de JSRN en las PASO para las legislativas nacionales del año pasado y luego el retiro de los candidatos para octubre, y derrotas en algunos municipios como el de Maquinchao y, el más reciente, en Villa Regina, afronta los desafíos de renovar los bríos del oficialismo partidario y ungir un candidato a gobernador.
Estos objetivos principales motivaron el plenario de la conjunción partido y gobierno en Allen, punto de partida para el ingreso pleno en la campaña proselitista, que después del mundial de fútbol alcanzará su máxima intensidad.
Weretilneck, el dirigente al que nadie en su partido le hubiera podido discutir su reelección como gobernador, ya no piensa en ese objetivo por los impedimentos constitucionales que se lo impiden.
Pero en estos momentos, estimulado por el segundo lugar obtenido en Villa Regina después que fuera desplazado el intendente de su propia fuerza Daniel Fioretti -renunció ante el avance del juicio político-, el mandatario tiene centrada a su atención en nominar a su potencial sucesor como cabeza de lista para la verdadera confrontación, que será con Martín Soria, el presidente del PJ e intendente de General Roca.
Se trata de un comicio crucial donde el partido federal se jugará su consistencia y cohesión para seguir manteniendo su vigencia en el futuro, teniendo en cuenta la distinta procedencia de sus integrantes.
Y así como viene haciendo para reemplazar a funcionarios en casos de relevos o renuncias promoviendo a quienes ya venían cumpliendo cargos oficiales , Weretilneck indagó «hacia adentro», se inclinó por convocar a sus colaboradores del más alto nivel y de su círculo cercano a convertirse en precandidatos y formar parte de una importante oferta electoral de JSRN.
En esa nómina figuran el vicegobernador Pedro Pesatti, la ministra de Educación y Derechos Humanos, Mónica Silva -ambos ya reconocieron sus pretensiones de aceptar la señal de Weretilneck-, y Alejandro Palmieri, quien no asumió todavía el compromiso y su situación no está resuelta .
Palmieri es el dirigente que el gobernador Weretilneck quiere lanzar al ruedo convencido que es una figura prestigiada en el Alto Valle, identificada con los pioneros de la fruticultura, con lo cual puede significar una atractiva competencia para debilitar el voto a favor de Martín Soria.
Dicen que el actual presidente del bloque legislativo y ex ministro de Economía esta “deshojando la margarita”, tratando de conjugar la vocación por los asuntos públicos con reparos provenientes de su familia.
Palmieri es un dirigente de posiciones moderadas y en líneas generales no disiente con el rumbo político que sigue la Casa Rosada.
Otro dirigente conocido por la sociedad rionegrina es Pedro Pesatti, joven dirigente de Viedma donde fue presidente del Concejo Municipal y legislador, dispuesto a sumarse a la contienda.
Pesatti no oculta su oposición a las políticas del presidente Macri y no pierde oportunidad de hacer escuchar su opinión en cuanto oportunidad se le presenta. El vicegobernador, tal vez imaginando alguna homogeneidad ideológica de JSRN que no es real, caracterizó al partido de centro izquierda, lo que llamó la atención de no pocos de los presentes. Además ya habilitó en las redes sociales sitios donde publica novedades sobre su actividad política con el lema «Pesatti 2019».
La ministra Mónica Silva es una eficiente funcionaria de la cartera de Educación y Derechos Humanos, muy respetada en el ámbito docente de Río Negro y dirigente del Valle Medio que proviene del Frente Grande.
Habrá que ver si la nómina gubernamental que participará en el proceso que se inicia tiene como precandidatos a los nombrados o se verá aumentada por otros ministros respondiendo a la convocatoria de Weretilneck.
Y cuál será el resultado de esta singular experiencia que deberá revelar en muy poco tiempo el dirigente que portará la bandera de JSRN en la difícil contienda que recién finalizará en el 2019. (APP)
