Viedma.- (APP) Todo hace pensar, de acuerdo a los pasos dados por el intendente de General Roca y al contexto provincial con un gobernador que no puede ser reelegido, en búsqueda de su delfín (al igual que en 2011), que la campaña del año próximo del candidato justicialista será muy similar a la llevada a cabo por su padre Carlos Soria cuando se erigió en gobernador hace 7 años atrás. Veamos cuáles son hasta el momento todas las similitudes.
El peronismo junto con las fuerzas aliadas que lo acompañaron en 2017 ya tienen definido a su candidato a gobernador, será el intendente de General Roca y presidente del Partido Justicialista rionegrino Martín Soria, quien en la apertura de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de la ciudad que gobierna realizó un virtual lanzamiento de su candidatura (“no es mi intención hoy amargarlos hablando de estos inútiles, de estos irresponsables que despilfarraron siete años para que hoy Río Negro esté peor que antes, no nos amarguemos, todos sabemos que cada vez falta menos, cada vez estamos más cerca para que las cosas empiecen a cambiar en Río Negro también”.
Con fuertes críticas al gobernador de la provincia (“llevo casi siete años diciendo que el rumbo elegido por el gobernador Weretilneck era exactamente opuesto al que quería llevar adelante el gobernador Carlos Soria, llevo siete años marcando las diferencias que cada vez están más a la vista”). Criticando cada uno de los puntos en los cuales el gobernador centró su discurso en las sesiones de apertura de la Legislatura provincial (“hoy padecemos las consecuencias de un gobierno desconectado de los problemas rionegrinos, un gobierno inactivo, un gobierno irresponsable, un gobierno incapaz”).
Repasó la acción de gobierno y las obras realizadas, repitiendo el lema “palabra empeñada, palabra cumplida”, aludiendo a las enseñanzas partidarias que recibió de pequeño (“yo aprendí de pibe, me lo enseñó mi viejo, que la única verdad es la realidad”), proyectó al igual que lo hiciera su padre en 2011 a General Roca como ejemplo de lo que haría en la provincia de Río Negro en el caso de ser elegido gobernador (“prometí gobernar con convicción, con coraje, les prometí que Roca no se iba a detener, que seguimos en acción”).
Resta por conocer quién será su acompañante en la fórmula y si, al igual que lo hiciera su padre con el Frente Grande, buscará conformarla con una figura de otra fuerza política o si prefiere una fórmula netamente peronista. Otro detalle no menor es observar como resuelve el espacio justicialista sus frentes internos, algo que dirimió muy bien en el 2011, pero que hoy no se observa tan claramente.
Recordemos que Carlos Soria también se lanzó como candidato a gobernador mucho tiempo antes de lo habitual (fue en el mes de diciembre de 2010) anticipando los tiempos electorales y ganándole terreno a sus rivales de la UCR, que recién tres meses después dirimieron sus candidatos en una interna.
El eje temático central de aquella campaña fue el cambio, dar fin a 28 años de gobiernos radicales, Carlos Soria habló de que el principal problema de Río Negro era la corrupción, la deuda y las malas administraciones. Una de las estrategias discursivas de Carlos Soria fue la de desprestigiar al gobierno de Saiz acusándolo de ineficaz, corrupto y sin posibilidades de llevar adelante a la provincia.
Trató de demostrar que solo él podía llevar a un cambio en Río Negro y reconstruir el Estado. Una de sus maniobras para captar el voto independiente fue construir una imagen positiva de la fórmula apuntalando gestiones exitosas de dos intendentes de ciudades con mucha población, construyendo así un eje en el alto valle rionegrino, donde confiaban que podían obtener una ventaja clave en la elección.
Así terminaba el discurso del intendente roquense hace algunas semanas atrás: “en General Roca seguimos marcando un rumbo, seguimos marcando la diferencia, porque nosotros seguimos en acción, yo les prometí a mis vecinos gobernar con convicción y con coraje, les prometí que Roca no se iba a detener, que nosotros íbamos a seguir en acción”.
Muy similar a las palabras utilizadas por su padre en aquella campaña donde se proyectaba lo hecho en Roca para hacerlo en toda la provincia. Seguramente dos conceptos utilizados en la campaña electoral de 2011 se repitan el año próximo; acción y cambio. Mientras el intendente daba su discurso de apertura hace unas semanas, detrás de él podía leerse el clásico slogan del municipio roquense: “seguimos en acción”.
Lo nuevo y que aportará muchos votos a la fórmula justicialista será la presencia en la campaña electoral de la diputada nacional María Emilia Soria, una figura con una alta visibilidad y un valioso caudal electoral luego de su triunfo en las legislativas del año anterior con un discurso en defensa de los intereses de los rionegrinos, será sin dudas lo diferente (con respecto a aquella campaña del 2011) y que aportará a la campaña de Martín Soria en pos de su objetivo de conquistar al electorado rionegrino. (APP)
*Analista Político
