La complicada realidad política rionegrina/Por Omar N. Livigni

 

Viedma.- (APP) Como esas tormentas que se desatan intempestivamente con furia después de un día plácido y radiante, el clima político ha sufrido un  cambio copernicano, que anuncia lo que parece ser el fin de la “la pax albertiniana” que reinó hasta no hace muchos meses atrás, para ingresar en el áspero mundo de la realidad, los reclamos de la gente, la intranquilidad de los gremios estatales y la conflictividad creciente, en el marco de un panorama pre electoral que no desentona con los  momentos que está viviendo el presidente Macri en el orden nacional y en el primer año primer año de gestión.

Este clima alcanza al  resto de las provincias. Rio Negro no es una ínsula. No vivimos en un país aparte. Sin que la afirmación signifique adherir al tan consabido “mal de muchos consuelo de tontos”.

Los rigores de la crisis comprenden a los estados interiores, agobiados por  cuantiosos déficits fiscales y la disminución de los aportes federales que resultaron obligados a la compulsiva contención de  los gastos o a los ajustes de los números.

Aquí el gobernador Weretilneck dispuso ya un disminución del veinte por ciento en las erogaciones en distintas áreas oficiales y restringió drásticamente los aportes a varias empresas  públicas, habiendo fijado además un tope de hasta el  17 % para los aumentos  salariales de todo el año, generando el primer paro de actividades de ATE y una marcada disconformidad en gremios como la UPCN y la UnTER.

Este último gremio, obviamente sensibilizado además por su resistencia a la reforma educativa que pretende imponer con firmeza el gobierno provincial,  no está lejos de promover medidas de fuerza y decidir un comienzo del año lectivo sin clases.

Es necesario puntualizar que mas allá de los legítimos reclamos de los  docentes, que no se pueden desconocer, se debe recordar que los conflictos entre los gobiernos provinciales y los maestros, y la adopción de medidas de fuerza como elemento de negociación siempre coinciden con la interrupción de las clases  y es una metodología que se viene aplicando sin variantes en Rio Negro desde hace muchos años.

Al final siempre los perjudicados son los alumnos y sus padres. Y esto viene sucediendo sin solución de continuidad durante todos los gobiernos y de distinto signo, tanto de facto como democrático.

¿No hay variantes en otros países donde los maestros puedan reclamar sin apelar a ese recurso extremo, y sin resignar sus derechos laborales? ¿No hay ejemplos en el derecho comparado que se pueda imitar y adaptar a nuestra inquietante realidad?

¿No habrá llegado la hora después de la recuperación democrática en 1983 que se pueda colocar en el centro de un debate profundo las medidas de fuerza docentes que tienen su fortaleza en utilizar como rehenes a los educandos para que los reclamos salariales se puedan discutir de otra manera?

Y también llamar a la reflexión a la dirigencia política, que cuando son oficialistas se muestran duros e intransigentes con los maestros en esta materia, pero cuando las urnas los colocan en la oposición  los mismos personajes se transforman  por pura hipocresía y oportunismo en su rol de fervientes defensores de las reivindicaciones del magisterio. ¡Cosas veredes  Sancho!

Sergio Massa con Martin Soria en Roca

El anuncio en voz baja sobre a llegada del dirigente del Frente Renovador Sergio Massa a General Roca para compartir el palco oficial de la Fiesta Nacional de la Manzana tuvo el carácter de una notica que a la vez fue una inesperada novedad que corrió como reguero de pólvora  por todos los aceitados circuitos de comunicación interna que tiene el justicialismo rionegrino.

Se pudo saber que algunos dirigentes de primer nivel del PJ  le recriminaron cordialmente a Soria la invitación formulada para que el ex jefe del gabinete nacional haga su aparición al mejor estilo de una estrella de rock en el máximo evento regional de la producción provincial. Consideraron que ese hecho podría  configurar “un mensaje confuso, contradictorio y negativo” hacia adentro del peronismo.

Inclusive, aconsejaron al intendente roquense  dejar en suspenso el viaje de Massa apuntando a los efectos negativos que podrían generar las imágenes televisivas y las secuencias fotográficas junto al dirigente del Frente Renovador, convertido en crítico de las gestiones de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner. “¿Para qué lados estamos jugando Martín?”, dicen que le preguntaron.

En esos círculos señalaron a la agencia APP que “no se pude aceptar que Soria busque dar así un golpe de efecto de alcance nacional, adicional al relieve propio que tiene la Fiesta de la Manzana, porque además de ejercer funciones como intendente municipal, en forma inescindible es también presidente del Partido Justicialista de Río Negro cuyos integrantes se van a  enterar por los medios de esta pirueta de Massa”.

Con la garantía de la máxima discreción, dirigentes peronistas se encargaron de recordar los cuestionamientos formulados por Soria a Massa en oportunidad de que el ex intendente de Tigre estuviera muy cerca de cerrar un acuerdo con el gobernador Alberto Weretilneck.

Los más sorprendidos y molestos peronistas adelantaron que si la invitación a Massa no se reconsideraba, en los próximas días los comprovincianos escucharán declaraciones públicas desautorizando al presidente del PJ de esas actitudes, más allá de su buena gestión municipal y su muy buena imagen, realidades  que “de ninguna manera lo autorizan a hacer lo que le viene  en ganas al frente de un partido político  de miles de afiliados que anhelan recuperar el gobierno de la provincia”.

Es que todos los consultados coinciden en preguntarse: “A quién favorece la llegada de Sergio Massa a Río Negro y si esa  esporádica incursión no traerá más perjuicios que beneficios al propio Soria por un lado y al PJ por el otro”.

No faltan en este tipo de análisis, los que sostienen que este convite de Soria a Massa, que aparece extemporáneo, puede resultar útil para que se aceleren los tiempos de una realineamiento general en el plano interno del PJ, llegado el año electoral.

Doñate  y su candidatura  a gobernador

Martín Doñate, el actual legislador nacional por el Frente para  la Victoria, lanzará su candidatura a gobernador de la provincia por el Frente para la Victoria el 25 de octubre del corriente año, poco después de cumplidas las elecciones de medio término, donde sus efectos producirán la  primera  gran divisoria de aguas en el complicado panorama político rionegrino con vistas a las definitorias del 2019.

La decisión de Doñate se conoció en los últimos  días a través de integrantes de los grupos juveniles enrolados en el sector que se ha venido configurando a su alrededor con el quehacer político,y que se inició cuando el diputado nacional oriundo de Luis Beltrán asumió sus tareas de parlamentario en la legislatura de Río Negro, las que vinieron a complementar experiencias y tareas previas cumplidas en el plano municipal de aquella localidad del Valle Medio.

Milita en las filas del peronismo kirchnerista y está vinculado con todas las agrupaciones de ese signo que se han constituido en los últimos meses en la provincia. Doñate es autor de un proyecto de reforma constitucional en Río Negro que propone la modificación de varios institutos de la carta magna, pero  sin abordar la cuestión de la re- elección del gobernador, tema este último que posiblemente sea reactualizado en el 2018 de acuerdo al momento político por el que están atravesando los rionegrinos.

El plan de desarrollo patagónico

El presidente Mauricio Macri estará en los próximos días en San Carlos de Bariloche, donde aprovechara para dar a conocer la idea general, los  grandes lineamientos del Plan Estratégico de desarrollo para la región patagónica, sin que ello signifique un lanzamiento formal de esa iniciativa, el que se efectuará en los próximos meses.

La metodología elegida por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, es que en primer término se constituya una denominada Comisión Itinerante, que será encargada de recorrer las provincias sureñas para  exhibir los objetivos y detalles del Plan.

Es decir que el objetivo del oficialismo nacional será que el Plan mantenga permanente actualidad en la opinión publica y en los medios,  como argumento de penetración en el periodo de plena campaña electoral de los partidos políticos, estrategia que apunta además  a revalorizar la imagen y el rol del PRO en toda la geografía austral, donde aún no ha adquirido una dimensión aceptable, pese al hándicap que significa formar parte del oficialismo nacional.

Como ejemplo, en Río Negro todavía no hay consolidada ninguna figura del PRO de referencia del partido amarillo en el orden provincial -salvo el cipoleño Aníbal Tortoriello- y sus únicos voceros reconocidos son el diputado nacional Sergio Wisky y el represente del ministro Frigerio, Juan Martín.

Cambios ministeriales en Rio Negro

Alberto Weretilneck es reacio a provocar recambios en los cargos más importantes de la nomenclatura oficial y trata de preservar en lo posible la continuidad de sus funcionarios, salvo que situaciones puntuales lo obliguen a proceder.

Algo de esto sucedió con el ex ministro de Agricultura, Ganadería  y Pesca,  Marcelo Martín, cuya salida del gobierno era un secreto a voces. El funcionario había sufrido un desgaste ante algunas denuncias formuladas por la sociedad rural de Rio Colorado y sectores de la oposición, por su presunta incompatibilidad entre sus funciones ministeriales y el manejo de una empresa ganadera en el sector privado.

Martín, a quien nadie ha cuestionado su solvencia profesional, entró en colisión con niveles de su propio ministerio en razón de un ejercicio  súper  centralizado en la toma de decisiones. Esta situación lo llevó a disputar espacios con el secretario de Ganadería, Tabaré Bassi, funcionario muy apreciado por los  productores pecuarios y los directivos de sus  entidades y con buenos vínculos con el orden nacional.

Su sucesor  es  ahora  quien fuera hasta el momento secretario de la Fruticultura, Alberto Diomedi, un representante de la tercera generación de chacareros del Alto Valle, quien viene impulsando el controvertido Plan de Desarrollo Frutícola ya presentado ante el gobierno nacional, el que está recibiendo críticas de los empresarios de las grandes firmas como Hugo Sánchez, quien presentó sus diferencias ante el propio presidente Mauricio Macri.

Pero al parecer no terminaron los cambios ministeriales. Habría dos carteras  en la mira y una de ellas sería la de Desarrollo Social, destinada obviamente a cumplir un papel estratégico en la campaña electoral que se viene, como ha ocurrido con todas las administraciones provinciales desde 1983 en adelante, en mayor o menor medida.

Nadie larga prenda sobre el particular, aunque alguno están observando atentamente la Secretaría General de la Gobernación ocupada por Matías Rulli como candidato al sillón potencialmente vacante desde marzo, quien a su experiencia al frente de esas funciones centrales en la administración, ha sumado la adquirida en el manejo de la campaña electoral del 2015.

El “Grupo Viedma” en acción

Ni este tórrido enero que acabamos dejar atrás pudo aplacar el entusiasmo político del denominado “Grupo Viedma”, conformado por  dirigentes políticos de distintas extracciones partidarias que se juntan habitualmente en la capital provincial para analizar lo que sucede en Río  Negro y en el país. El común denominador que los aglutina, por sobre las banderías sectoriales y los vínculos personales que mantienen desde hace muchos años, son las coincidencias políticas con la gestión del presidente Macri. La meta de todos ellos es consolidar Cambiemos en la jurisdicción provincial.

En su último encuentro al iniciarse febrero en el domicilio particular del ex fiscal de estado y ex titular del tribunal de cuentas durante los gobiernos radicales, el abogado Pedro Casariego,  desarrollaron  un amplio temario que fue surgiendo espontáneamente. Hubo intercambios de opiniones sobre si el grupo se pudiera constituir como un agrupamiento político o continuar como una conjunción de hecho informal, siguiendo hacia adelante  sin alterar cada uno sus actuales pertenencias.

Lo más importante, según se dijo, fue haber acordado asistir en pleno a la reunión que se realizará en Cipolletti el 10 de febrero o una fecha alternativa muy cercana, que tendrá carácter regional, convocada por el intendente Aníbal Tortoriello, como otras que se están planificando. A ese encuentro, al que se le asigna una especial importancia, asistirán la totalidad de los intendentes radicales, el propio Tortoriello como anfitrión y en representación del PRO, los delegados nacionales Juan Martín y Sergio Wisky, y otros dirigentes del Alto Valle.

Tratarán temas vinculados a la organización de Cambiemos, pero también asuntos como el Plan de Desarrollo “Castello”, presentado recientemente por el gobierno provincial.

Los radicales peregrinaran hasta Villa Giardino

Cualquier radical rionegrino sabe hoy dónde se ubica en el mapa de Córdoba la hasta el momento desconocida Villa Giardino, a unos 100 kilómetros de la ciudad capital de aquel estado mediterráneo, donde los días 17 y 18 de febrero habrá una reunión a la que asistirán las máximas jerarquías de la UCR en el orden nacional y de las distintas provincias tanto de los gobiernos centrales, como jefes comunales, concejales y autoridades partidarias.

Reclamarán allí en forma unívoca obtener mayor participación del gobierno nacional del que forman parte y lugares accesibles en las listas electorales en los comicios de medio término.

Los radicales rionegrinos informarán sobre la situación del distrito, las relaciones con el PRO, las dificultades que existen o  existieron  para la conformación de Cambiemos y aspiran poder presentar allí, el llamado a convocatoria y fecha de la convención partidaria que debe  definir la política de alianzas del partido en los comicios venideros.

Pero como el llamado para las elecciones municipales a las que convocó el gobierno están establecidas para el mes de mayo, y  no  permiten los tiempos que requiere la carta orgánica, este hecho obliga a la UCR a presentarse en los comicios comunales para la renovación de concejales con alianzas de hecho, apelando a un nombre de fantasía o concurrir a las urnas con la tradicional Lista 3.

Algo de esto sucedió días pasados cuando el presidente de la UCR Darío Berardi y la titular del PRO, María Piedrabuena, inscribieron en la junta electoral una alianza entre ambos partidos para concurrir a las elecciones para convencionales constituyentes en Catriel, municipio que reformará su carta orgánica.

Pero como esa alianza no fue aprobada por la convención, que todavía no ha sido convocada, debería ser aprobada por la justicia en razón del principio general  de asegurar la participación de los ciudadanos.

Con este antecedente el radicalismo convocará en tiempo y forma a su máximo organismo partidario para resolver el tema de las alianzas, y después conformar Cambiemos, para cumplir con la requisitoria formal con vistas a los comicios a diputados nacionales en octubre y a gobernador en el 2019.

Todas estas cuestiones y algunas otras se analizaron durante una reunión que congregó al presidente de la convención radical Carlos Toro, jefe comunal de Jacobacci, y al intendente de Viedma, José Luis Foulkes, y reuniones similares que mantuvieron otros dirigentes partidarios, entre ellos Darío Berardi. (APP)