Viedma.- (APP) Nuevamente la actividad turística ha demostrado internacionalmente que es un factor fundamental en el desarrollo.
Así queda demostrado al conocerse que en el año 2016 las llegadas de turistas en el mundo aumentaron hasta totalizar 1.235 millones, frente a los 1.184 millones que habían totalizado en el 2015.
Estas impactantes cifras acaban de ser anunciadas por la Organización Mundial del Turismo.
Ello afirma una tendencia que se viene observando en las últimas décadas, en que se han registrado una secuencia comparable de crecimiento sólido ininterrumpido del sector turismo desde los años sesenta.
La mencionada organización, que forma parte de las Naciones Unidas, como el ámbito político profesional de esta actividad, ha revelado que 2016 fue el séptimo año consecutivo de crecimiento sostenido, luego de la crisis económica y financiera mundial de 2009.
Las llegadas de turistas internacionales durante el año pasado superaron en trescientos millones a la cifra record que se alcanzo en 2008, justamente antes de la crisis mencionada precedentemente.
El secretario general de la OMT, Taleb Rifai, ha manifestado al respecto que “en los últimos años nuestro sector ha mostrado una fuerza y una resistencia extraordinaria pese a los innumerables retos a los que se ha enfrentado, en particular los relativos a la seguridad”.
Opinó también que “los viajes internacionales siguen incrementándose y consolidándose y contribuyen a la creación de empleo y el bienestar de las comunidades en todo el mundo”.
Analizando el movimiento de turistas por regiones, producido el año anterior, Asia y el Pacifico ha liderado el crecimiento. En toda América, desde el Norte al Sur, se ha mantenido el impulso positivo alcanzado con anterioridad.
Por su parte Europa ha arrojado resultados desiguales, La demanda en Oriente Medio ha registrado incrementos en algunos destinos y desplomes en otros por lo que ha resultado irregular.
Específicamente los resultados regionales del año anterior muestran que en Europa ha habido destinos afectados por cuestiones de seguridad. Las llegadas internacionales se situaron en los seiscientos veinte millones, es decir doce millones más que en el 2015.
En Asia y el Pacifico se registro un significativo crecimiento, en este caso con veinticuatro millones más de llegadas de turistas, alcanzando en total los trescientos tres millones de turistas, el incremento en cambio, en las Américas fue de ocho millones más de turistas, totalizando los doscientos un millón de visitantes.
La suba en Africa fue de cuatro millones, situándose las llegadas internacionales en los cincuentiocho millones.
El Oriente Medio recibió cincuenta y cuatro millones de turistas internacionales, siendo la única región donde los resultados disminuyeron.
Como hemos puntualizado en distintos comentarios anteriores, queda demostrado con estas significativas cifras lo que representa esta actividad en el mundo.
Por ello es que cada vez más los gobiernos de los distintos países, se preocupan por esta actividad.
Se procura que los sitios con atractivos turísticos cuenten con la infraestructura adecuada, en alojamientos, transporte, rutas, etc.
También que ello ya no quede circunscripto solo a los gobiernos nacionales, sino como bien lo ha puntualizado la OMT, que ello sea resorte por parte de los gobiernos provinciales y comunales.
Pero a la vez que se tenga en cuenta de la necesidad de algo imprescindible en turismo, que los recursos humanos estén imbuidos de lo que significa la atención de los visitantes, y para ello es que permanentemente se llevan a cabo en los centros turísticos del mundo la necesaria capacitación del personal que atiende a los visitantes.
En definitiva de ellos dependerá que se incrementen los visitantes, porque con una adecuada y gentil atención, el turista se convierte en el principal difusor del lugar al que concurrió.
Y en este sentido es oportuno recordar otros conceptos de Taleb Rifai, al afirmar que “el buen comportamiento del sector contribuye al crecimiento económico y a la creación de empleo en muchos lugares del mundo, por lo que resulta esencial que los países promuevan políticas para fomentar el continuo crecimiento del turismo, como son las políticas de facilitación de los viajes, de desarrollo de los recursos humanos y de sostenibilidad”.
* Licenciada en turismo y especialista en Calidad/Experto en turismo
