Viedma.- (APP) La catedral fue escenario de una asamblea popular para informar acerca de las consecuencias de la instalación de una central nuclear en Río Negro.
La catedral de esta capital amaneció ayer con una extensa tela negra pendiendo de una de sus torres de unos 25 metros de altura. En el centro del paño negro se puede observar en amarillo uno de los símbolos de la energía nuclear con una tacha roja que lo atraviesa, graficando la oposición a la instalación.
De esta manera, la Iglesia católica de Viedma es la primera institución que se pronuncia de esta forma contra la posibilidad de la instalación de una planta nuclear en la provincia.
La asamblea popular tuvo una gran convocatoria en la Catedral de Viedma. Representantes de entidades sociales, concejales, referentes barriales, ambientalistas y vecinos se expresaron fuertemente contra la instalación en cercanías de esta capital de una planta nuclear y del acuerdo suscripto con ese fin por los gobiernos de Argentina y China.
Una larga lista de oradores opositores a la iniciativa y unos pocos que requirieron mayor información sobre la temática pudieron escucharse en la Catedral de Viedma, convocados por las autoridades eclesiásticas.
La propuesta fue invitar a una asamblea popular de rechazo a la intención de establecer una planta atómica en el litoral rionegrino.
Inicialmente se realizó la proyección de una presentación con datos sobre el tema y luego se abrió el micrófono a la participación de los presentes que colmaron la Catedral.
En ese marco se invitó a firmar un nota de rechazo que será elevada a la Legislatura y se propuso un nuevo encuentro para el martes próximo.
