Valcheta.-(APP) La palabra “Balotaje” es un galicismo no aceptado por la Academia, no obstante existir en castellano la palabra “balota”, que es como se denominaban las bolillas que en algunas comunidades se usan para las votaciones, lo que equivale –según Cabanellas- a lo que en España y otros países se llama “segunda vuelta”.
Técnicamente se designa al “mecanismo que prescribe la realización de una segunda vuelta electoral en el caso de que ninguno de los partidos que participan en la elección obtengan mayoría absoluta, es decir, la mitad más uno de los sufragios”.
¿Es importante realizar un ballotage? Según se mire, porque está vinculado con las características que tenga el sistema de partidos en un distrito determinado.
Cuando se trata de un estado en el que solamente hay dos grandes partidos, es decir, que tiene un sistema bipartidista, no se justifica de ninguna manera.
“En cambio, el ballotage es muy funcional en un sistema multipartidista como es el caso de la provincia de Río Negro, ya que en las elecciones, por la cantidad de partidos políticos que dispersan al electorado, es sumamente improbable que una expresión política obtenga la mayoría absoluta. Si se forma gobierno con una mayoría simple, o primera minoría, este tiene un respaldo insuficiente, por lo que su fuerza gubernativa será relativa. Por el contrario –dicen los especialistas- con el sistema de ballotage, esa posibilidad queda superada”.
¿Es necesaria una reforma constitucional, para incorporar la doble vuelta en la provincia? Será sin duda una de las tareas del Poder Legislativo, como también de la revisión del sistema electoral, en especial en lo relativo a la representación por circuitos que es inequitativa para las pequeñas localidades que siempre estarán impedidas de tener un representante en la Legislatura.
Asimismo se debería repensar el piso, la conveniencia o no de la lista de “representación poblacional”, el voto electrónico, las mesas de escrutinio parroquiales, y otros temas varios.
Si se entiende que estamos en épocas de cambios vertiginosos y la política se hace más dinámica que nunca, la necesidad estará dada por estas urgencias, que no deberán tener otra meta que propender a un sistema electoral más justo y representativo para todos los rionegrinos.
