La intervención federal del PRO iniciará nueva etapa para lograr su demorada organización partidaria en Río Negro.

 

Viedma.- (APP) -Por Omar N. Livigni-  Con la llegada a esta capital del dirigente Enrique Braun, designado recientemente interventor federal del PRO en el distrito  Río Negro, las autoridades nacionales del partido que orienta el presidente Mauricio Macri buscan ahora reponerse de los continuos fracasos que han signado los  varios intentos de organización que se  intentaron en la provincia desde del año 2015. El dirigente nacional, entre otras actividades, presentará la documentación correspondiente a la intervención ante el juzgado federal de  Mirta Filipuzzi.

Braun presidirá  mañana jueves a las 18 una reunión de dirigentes y afiliados a los que asistirán la presidente del partido María Piedrabuena, los intendentes electos de Cipolletti, Aníbal Tortoriello y de Dina Huapi, Danilo Rojas, y los funcionarios  designados en las distintas áreas del gobierno nacional,  en Viedma y otras localidades de la provincia.

También  estarán presentes el diputado nacional Sergio Wisky, anfitrión del cónclave y quien tuvo a cargo de las invitaciones, razón por la que  se informó, fueron omitIdos  los dirigentes que plantearon sus diferencias con su conducción en estos últimos quinces meses, especialmente dirigente que provienen  del ex PPR,  ignorándose los motivos de esta discriminación.

Se descuenta la asistencia del ex peronista Juan Martín, delegado del Ministerio del Interior y lugarteniente del diputado nacional Emilio Monzó, una personalidad altamente conflictiva que generó problemas en el ámbito del PRO, con los dirigentes de la UCR y con funcionarios del gobernador Alberto Weretilneck.

Ese encuentro será para informar sobre las reales causas del remedio federal aplicado  al partido amarillo y seguramente se darán a conocer pautas políticas y de acción para quebrar la parálisis del PRO y ponerlo definitivamente en movimiento, considerando que su realidad hoy se limita prácticamente a la estructura original del ex PPR, al extremo que las fichas de afiliados obtenidas corresponden en su  mayoría a adherentes y simpatizantes del “requeijismo”.

Hay expectativas  para que los dirigentes y afiliados del interior que lleguen a Viedma  dejen de lado toda inhibición, aprovechen la presencia de Enrique Braun y contribuyan a poner blanco sobre negro el veradadero diagnóstico  del PRO rionegrino, y relaten la verdadera situación por la que atraviesan sus pueblos y ciudades desde el punto de la praxis política concreta.

Se comenta que los nombrados Wisky y Juan Martín tendrán responsabilidades primarias en el proceso de intervención, que se inicia ahora con Enrique Braun   aunque con el factor limitante de contar con los mismos colaboradores  a quienes desde los distintos flancos del PRO  se les imputan falta de trabajo en el terreno y resultados adversos en materia de organización, proselitismo e inserción del partido en los distintos estamentos de la sociedad rionegrina, que ha observado con perplejldad  todo este negativo proceso.

Las apreciaciones que se han recogido  en los propios dirigentes y afiliados y potenciales integrantes  del PRO, son coincidentes en señalar que si los niveles de conducción nacionales ignoran lo que ha sucedido en Río Negro desde el 2015 y las conductas de algunos de sus protagonistas hasta aquí,  dicha falta de información aparece como un gigantesco equívoco y  un justificativo comprensible para llegar a la conclusión de que esas son las razones  de que el PRO es solamente un proyecto político  silencioso, sin desarrollo político y de marcha vacilante en toda la región patagónica.

Seguramente que este diagnóstico es conjugado por el presidente del partido Humberto Schiavoni y sus colaboradores, para quienes la falta de arraigo y crecimiento del PRO en las provincias del sur es una realidad a modifica con urgencia.

Esta muy claro entonces, que persistir en el error, ignorando las evidencias, será una lamentable  novedad no sólo para la gente del PRO, sino también para el radicalismo, un aliado  que decidió ir a Cambiemos, pero observa con alarma que transcurre el tiempo y el PRO, si no hay un giro drástico, seguirá siendo un organismo burocrático.  de muy menguadas posibilidades  electorales, pese a pertenecer al oficialismo nacional.(APP)