Viedma.- (APP) En una larga sesión la Legislatura sancionó la ley por la cual se se prohíbe la construcción de una planta nuclear de alta potencia en Río Negro. «No existe en ninguna provincia del país una ley como esta», afirmó el vicegobernador y presidente del parlamento Pedro Pesatti. Tiene razón. La norma provincial está en contrario a una política nacional de Estado de muchas décadas, avalada por el Congreso. En general la ley se sancionó por 44 votos positivos y uno por la negativa. En el voto en particular el artículo segundo se aprobó por mayoría con 27 votos a favor. Ese artículo segundo sí habilita el desarrollo de reactores de baja potencia por parte de INVAP. Resumimos las alocuciones de los principales referentes de los bloques. Hubo fuertes cruces entre la bancada de JSRN y el FpV fundamentalmente. También con la bandeja donde predominaron ambientalistas en contra de la energía nuclear, que también se oponían al artículo segundo. Probablemente la ley no termine de conformar a nadie, como quedó en evidencia en los discursos de unos y otros, y de quienes se expresaron a viva voz desde la bandeja.
PALMIERI
Palmieri (JSRN) dijo que la prohibición es resultado de lo que pasó en la provincia desde fines de mayo a partir del anuncio de la construcción de una planta nuclear, aludiendo a lo que el oficialismo considera un rechazo de una mayoría de rionegrinos a la iniciativa. Precisamente fundamentó el cambio del gobierno provincial del agrado al rechazo de la planta porque “no hay licencia social”, no por una refracción político-ideológica a la energía nuclear y reconociendo además que hay una política nacional y acuerdos internacionales avalados por una contundente mayoría en el congreso que aprueban este tipo de emprendimientos.
Hizo un racconto de la historia de la política nuclear en la provincia hasta las tres plantas hoy habilitadas en el país, Atucha I y II y Embalse, y los acuerdos posteriores firmados primero por la expresidenta Cristina Kirchner y luego ratificados por el actual mandatario Mauricio Macri con China para construir una cuarta y quinta nuclear, entre otras obras de diversificación de la producción energética. En ese marco el anuncio de construir la quinta en Río Negro.
Calificó de “vertiginoso” lo que ocurrió por este tema en cuatro meses, ya que “se generó una reacción” en la provincia negativa “con epicentro en Viedma”. Consideró que “para la sociedad toda” y en “todos los estratos sociales” hubo una respuesta negativa.
Al justificar el cambio ahora de la postura del oficialismo provincial, de pasar del agrado al rechazo luego de la derrota electoral en las PASO, Palmieri habló que antes, en la década del 70 u 80 se podían hacer proyectos de este tipo “sin consultar al pueblo”, pero eso cambio, y ahora se requiere “licencia social”.
“La licencia social es para una determinada actividad, para un determinado proyecto, y para un determinado tiempo; no es permanente, porque las creencias y percepciones cambian”, consignó.
Palmieri expresó que personalmente “estoy convencido” que la energía nuclear, controlada, es positiva y se puede desarrollar, pero insistió que el tema no pasa por una opinión personal, sino que se requiere “licencia social”.
En ese marco defendió la decisión actual de prohibición de la planta en territorio rionegrino del gobernador Alberto Weretilneck, ya que, con sólo un anuncio, una sola visita de una delegación internacional, se generó “una falta de licencia social” importante, con más razón, si la construcción avanzara, esto iba a crecer. Hay que acotar acá que esto es contrafáctico, incomprobable, ya que muchas señalan las falencias de la poca información, con lo cual, con una buena información y un debate más serio, también podía ser probable que la reacción negativa podía quedar en minoría.
Palmieri insistió mucho con el respaldo de los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner a la política nuclear, los acuerdos con Rusia y China, apuntando a minimizar el cambio de opinión del oficialismo con la contradicción, cierta también, del FpV rionegrino de ponerse también en contra, aunque desde un principio, al emprendimiento nuclear en la provincia. Recordó que los cinco diputados nacionales rionegrinos del FpV votaron el acuerdo marco con China en el Congreso durante el kirchnerismo, incluida la construcción de dos centrales nucleares en el país, en ese momento sin estar definida que la quinta se iba a querer hacer en Río Negro. El acuerdo con Rusia prevé la construcción de una sexta planta, de mayor potencia aún, lo que fue ratificado en el 2016 por el senado, incluyendo los senadores rionegrinos.
Respecto a la contradicción de diferenciar la prohibición de plantas de alta potencia con las que construye INVAP y las que hay en Bariloche, Palmieri dijo que no es lo mismo una central de producción de 1150 MW y 1300 MW, con las que construye la empresa rionegrina.
ROCHAS
El legislador Nicolás Rochas (FpV) cuestionó que el proyecto sea de única vuelta y que no pueda ser modificado, señalando que si bien lo va a acompañar su bancada, ratifica a su juicio que el gobierno provincial no quiere un debate en serio sobre este tema.
Dijo en este marco también que todos los actos públicos del gobierno de Río Negro son públicos, que debe haber el acceso a las fuentes de información, y sin embargo esto se le negó a las asambleas que requirieron información sobre el acuerdo con China sobre la planta. Cuestionó que incluso el Superior Tribunal de Justicia (STJ) avaló esta negativa de la administración rionegrina con costas a las vecinas que vía judicial pidieron tener información. Marcó además que, o miente el gobierno provincial cuando dice que no tiene más información que la que es pública, o miente el gobierno nacional, ya que el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, afirmó en una reciente nota que se le brindó toda la información a la provincia.
Afirmó que “es triste” escucharlo a Alejandro Palmieri con “verdades a medias” y querer repartir culpas con la supuesta contradicción del FpV. Mencionó que una cosa son los acuerdos marcos, y otro son los contratos donde allí se ven las cuestiones específicas, por ejemplo, la localización y si hay o no licencia social para eso. Ratificó que sí es verdad que la expresidenta Cristina firmó los acuerdos marcos, pero la localización en Río Negro lo firmó “Macri y Weretilneck”, ocultando información y sin licencia social. “Digamos las cosas enteras, porque una verdad a medias es una completa mentira”, consignó.
Ratificó además que “no estamos en contra del INVAP ni del desarrollo”, sí “estamos en contra de la construcción de plantas nucleares de alta potencia, no es no, nada es más clarito que eso”.
Dijo incluso que si el INVAP termina construyendo reactores de alta potencia y los puede vender, está bien, pero no para su instalación en la provincia. En ese marco señaló que comparten entonces el artículo 1, para llevar tranquilidad al pueblo, pero no el artículo 2 –que diferencia las centrales de alta potencia a las que construye el INVAP-, porque “es infundado, contradictorio, desigual, y puede tornar en inconstitucional la norma”.
Afirmó que “es una ley a medias, tramposa”. Después otro legislador de la bancada, Jorge Vallaza, clarificó que defienden a INVAP pero no para que haga reactores nucleares sino para que profundice otras áreas de desarrollo que también la caracteriza, como los satélites, entre otros.
AGOSTINO
La legisladora Daniel Agostino (Frente Progresista) dijo que en temas como éste, donde hay gente a favor y gente en contra, se tenía que haber dado “un debate profundo” a través de la Legislatura, y no llegar a este proyecto de ley “esquizofrénico”, donde no puede debatir nada. Dijo que las universidades y los institutos tecnológicos de Bariloche podían haber tenido protagonismo en esto.
Mencionó además que se podía haber medido con exactitud si había o no licencia social a través de una consulta popular.
Ratificó que la postura del oficialismo provincial tuvo que ver con el resultado electoral y ver si ahora pueden revertir algo para octubre, porque “hay tiempo” para un debate en serio y para hacer un plebiscito.
Sobre la calificación de esquizofrenia de la ley, indicó que no lo va a votar porque tiene contradicciones insalvables entre el artículo 1 y el artículo 2, ya que los reactores de tecnología CAREM de baja y media potencia siguen siendo nucleares, como los prohibiría el artículo 1, no es que la energía provenga de otra cosa. “Es una cuestión de potencia nada más”, afirmó. Por eso ratificó su oposición a votar esta ley.
LÓPEZ
El legislador Facundo López (JSRN) defendió la facultad que el Gobernador tenía de mandar este proyecto, que se debate ahora en el recinto, es decir, cumple con todos los requisitos institucionales y democráticos, señalando que los cuestionamientos de Rochas en este sentido se da de bruces con lo que hizo el FpV en otro momento y con otro proyecto similar, de contenido medio ambiental, cuando el entonces gobernador Carlos Soria remitió un proyecto con acuerdo de ministros a única vuelta para derogar la ley anticianuro.
Rechazó además que la provincia haya ocultado información, señalando que siempre hubo un acuerdo marco y nunca hubo una firma del mandatario rionegrino por un contrato específico con China o con Nación para la construcción de la planta en Río Negro. Expresó que el Gobernador no ocultó nada, vinieron incluso funcionarios nacionales que informaron en el Salón Gris. “El que miente” es Rochas, al decir que la provincia oculta, insistió.
“Nosotros no le mentimos a nadie, creíamos que esto iba a servir para el desarrollo de la zona atlántica, y por eso se defendió”, y si ahora se hizo este proyecto es porque no se encontró licencia social. “Nos hacemos cargo, creíamos que la central era la posibilidad de cambio de la matriz económica de la provincia, pero no hubo licencia social, tendrán que ubicar la quinta y sexta central nuclear en otro lugar del país”, aseveró.
Reiteró que hay contradicción del FpV, ya que su gobierno firmó los acuerdos marcos con China y Rusia, y no se entiende esa diferenciación entre los acuerdos marcos y los contratos específicos.
“No negamos nada de lo que pasó, no lo mentimos a nadie, creíamos que era un proyecto de desarrollo que les servía a los rionegrinos”, enfatizó.
Defendió el artículo 2 a favor de proteger a INVAP que es un orgullo, pero enfatizando que los reactores son de hasta 25 MG pero sigue siendo energía nuclear, que no hay que engañarse en este sentido. Si se está en contra de todo uso de la energía nuclear se estaría atentando contra INVAP, contra tecnología argentina y contra el uso medicinal de la energía nuclear. Sólo se llegó a esta ley porque no hubo licencia social para construir una planta nuclear de alta intensidad.
“Tomamos la decisión y no nos ponemos colorados”, concluyó.
SABBATELLA
El legislador Mario Sabbatella reiteró que en lo personal no le gusta “tener una planta nuclear en la puerta de mi casa”, pero a la vez se hubiera necesitado por este tema un debate profundo y en serio.
Dijo que tiene la concepción que la Patagonia debe ser preservada “como un reservorio natural” lo que se contradice con que tenga una planta nuclear de alta potencia.
“Hay que volver a escuchar tanto a los que están a favor como los que están en contra, un debate, qué Patagonia queremos, qué Río Negro queremos”, aseveró.
Expresó que sólo hubo interrogantes, no se supo bien si se iba a generar mano de obra rionegrina o qué se iba a hacer con los residuos nucleares, por ejemplo.
Por todo esto respalda no obstante “dar un paso atrás” y rechazar la construcción, “acompañando el proyecto en general”, aunque habría que debatir en serio el artículo 2 para poder aprobarlo o rechazarlo.
SORAYA YAHUAR
La legisladora Soraya Yahuar (UCR) reconoció que está convencida que seguramente, así como se manifestaron muchos vecinos por el no a la planta nuclear, hay también otros que están a favor, que a lo mejor es una mayoría silenciosa.
Marcó además contradicciones de todo tipo, como la del FpV de rechazar la planta en Río Negro, pero tanto Perón como Cristina Kirchner, figuras claves de la historia del peronismo, sí respaldaban e impulsaban la energía nuclear. La contradicción además de representantes que votan a favor en el Congreso “pero en Río Negro”.
Reivindicó además el desarrollo “de excelencia” en materia nuclear en INVAP y en Bariloche, con lo cual hay contradicción lo que respaldan esto y a la vez se oponen a la planta.
“Contradicciones, contradicciones, contradicciones, que me llevan a pensar que subestimamos a los rionegrinos”, aseveró.
Dijo no obstante que “respeta al gobernador Alberto Weretilneck porque ganó las elecciones”, pero le hubiese gustado más debate e información, que este debate se hubiera dado fuera de las contingencias electorales, “y menos oportunismo y más seriedad en el debate”.
Señaló que siempre la van a encontrar apoyando el desarrollo, la minería, “porque mi pueblo es minero” y otros proyectos de desarrollo, y aún con todos los límites, acompañará este proyecto “aunque con muchos interrogantes” y llamando a seguir el debate sobre el desarrollo. Como los preopinantes de otras bancadas, se visualizaron contradicciones en su discurso.
En su tramo final tuvo epítetos muy duros contra Nicolás Rochas, llamándolo “caradura”.
HOLTZ
La legisladora Graciela Holtz (FpV) dijo que no opina desde lo técnico en materia nuclear, que desconoce, sino desde lo medioambiental y en ese sentido expresó una mirada crítica de la energía nuclear, ya que, entre otras cosas, no hay garantías respecto a la seguridad, se produjeron y se pueden producir accidentes, ni una tecnología de resguardo adecuado y seguro de los residuos. “No hay garantía de total seguridad”, consignó.
Mencionó que en Sierra Grande la mitad puede estar a favor y la mitad en contra, pero lo cierto es que tiene una ordenanza quela declara como municipio no nuclear. Y que las expectativas favorables tienen que ver con que la gente está jaqueada por la pobreza.
Dijo que “la ciudadanía no fue tratada con respeto”, no fue informada para opinar a conciencia por el sí o por el no, y toda esta desinformación y mal manejo del tema dejó a Sierra Grande ahora no solo empobrecida, que ya lo estaba, sino partida en dos.
Expresó su respaldo al artículo 1 del proyecto y exigió que el gobierno nacional y provincial le de respuestas a Sierra Grande para que tenga un desarrollo adecuado y sustentable.
OCAMPOS
El legislador Jorge Ocampos (Frente Progresista) dijo que acuerda con el artículo 1, pero no con el segundo, porque la tecnología CAREM que utiliza el INVAP es la misma que iba a utilizar la planta china de alta potencia.
Criticó al resto de sus pares por las mentiras y la hipocresía en sus posturas en este debate.
Se reivindicó como defensor medioambiental, tanto en este tema, como en su posición contra el fracking como con la megaminería, pero a la vez dijo que es parte de Cambiemos, que es “mi partido”, y ya se sabe que el gobierno nacional impulsa todas estas actividades.
Marcó la contradicción del FpV respecto a buscar “el aplauso” al oponerse a la planta en Río Negro, cuando el gobierno anterior del FpV precisamente firmó acuerdos internacionales para este desarrollo.
Lamentó “que no se haya consultado al pueblo” y que se haya llegado a esta ley por una cuestión electoral. (APP)
