La  legislatura de Neuquén sancionará una ley contra el trasvasamiento  del río Negro al Colorado/Por Omar Nelson Livigni

 

Viedma.- (APP)  En los próximos días la legislatura de la provincia de Neuquén sancionara una Ley rechazando la figura del  eventual trasvasamiento del río Negro al Colorado introducida en el denominado acuerdo de los gobernadores designados bajo la presión del poder de facto en octubre de 1976.

En aquella oportunidad,  al tenerse esa información que pretendió mantenerse oculta, la prensa regional, las entidades representativas del comercio, la industria y la producción e importantes sectores de la dirigencia política reaccionaron contra la inclusión de ese precedente lesivo a los intereses provinciales.

Como se sabe la reunión de gobernadores del COIRCO se utilizó como verdadero caballo de Troya  para oficializar  casi subrepticiamente el proyecto de trasvasamiento alentado por los sectores ligados al puerto de Ingeniero White y la ciudad de Bahía Blanca y su área circundante de influencia.

Se trató de una verdadera maniobra a espaldas de los pueblos de las provincias de Rio Negro y Neuquén, realizada en forma premeditada, aprovechando el paréntesis impuesto por el golpe de estado y el clima de intimidación pública que se vivía entonces

Los mandatarios asistentes y/o los ministros de Obras Públicas en su defecto fueron convocados por el ministro del Interior de la época, el general Albano Harguideguy, quien presentó la iniciativa fuera del temario de las deliberaciones .

El objetivo estuvo cumplido por  los ideólogos y promotores de este faraónico emprendimiento cuya idea consta en el articulado de aquel “acuerdo” interprovincial “tramposo”, como una clausula amenazante y para ser reactualizado cuando las circunstancias lo  aconsejaren.

Además, como se ha visto, la militancia de sus personeros influyentes en los círculos del poder, tanto del gobierno nacional como el de la provincia de Buenos Aires, en administraciones civiles o militares, nunca ha cejado en su empeño hasta hoy.

Ni aún cuando en el año 1984 el parlamento rionegrino  mediante una ley rechazó el articulado del acuerdo de los gobernadores por haber sido  suscripto por mandatarios de facto y estando suspendidas de hechos las constituciones de las provincias y la Nación.

Afortunadamente ahora las autoridades de la vecina provincia de Neuquén comienzan a transitar un idéntico camino en defensa del recurso hídrico y su legislatura también expresará ahora por ley su rechazo a este apenas contenido intento  bonaerense de apropiarse de volúmenes exagerados de la cuenca que de ninguna manera le corresponden,  pese a su condición de condómina.

La situación tiene sus complejidades, por la irrupción en este escenario de la gobernadora María  Eugenia Vidal, que ha incluido entre los principales puntos  de su agenda  el desarrollo  e irrigación de zonas del sur bonaerense, empleando las aguas del río Negro.

Debe entenderse que el agua a utilizarse surgirá  de los volúmenes  que le corresponderán según surja del estudio técnico integral de la cuenca del río Negro tarea en la que participarán técnicos de las tres jurisdicciones. Con respecto a esta cuestión debe consignarse que el estudio integral todavía no comenzó, y todavía continúan las conversaciones para que la Nación concrete los aportes para su realización cuyo costo ha sido estimado en unos cinco o seis millones de pesos.

Por esa razón y algunas otras, la irresponsabilidad o la reciente provocación con perfiles electoralistas  del subsecretario de Agricultura y Ganadería de Buenos Aires, Luis Tezanos Pinto, de solicitar ante la AIC un volumen de 201 metros cúbicos por segundo para regar por lo menos  600.000 hectáreas , lo que sería el equivalente  a vaciar la cuenca, no es otra cosa que un verdadero dislate .

Por eso ha recibida la oportuna respuesta de Neuquén que en los próximo días sancionará una ley espejo idéntica en sus alcances a la ya vigente en Río Negro.

Se trata de una muy buena señal demostrativa de que ambas provincias nor-patagónicas son celosas custodias de su patrimonio y su dirigencia política a institucional  vienen tomado en cuenta este tipo de acechanzas que potencialmente pueden significar un serio conflicto interprovincial en el futuro.

También constituye un aliciente el hecho de que en los últimos tiempos legisladores y otros representantes de la comunidad política y empresaria de la región hicieran conocer sus opiniones  de advertencia, negativas y de rechazo ante cualquier posibilidad del trasvasamiento de las aguas del río Negro a otra cuenca.

Es saludable y contribuye a fortalecer en la opinión pública de rionegrinos y neuquinos la convicción de que en  un tema tan sensible el silencio no es precisamente sinónimo de salud. (APP)