Viedma.- (APP) Una provocación en la jornada previa al 24 de marzo. En Carmen de Patagones se hizo la marcha por la Memoria, la Verdad y la Justicia un día antes a la que hoy se realizará en Viedma en la Plaza San Martín y la más importante en Plaza de Mayo en Buenos Aires.
Al finalizar la marcha se comenzó con la pintada de pañuelos en la plaza y fue allí que la policía intentó impedirlo, amenazó con causas penales y además sacaron fotos a los participantes, entre los que habían niños. De suma gravedad, aunque ya no sorprende en el marco de un gobierno nacional que de a poco va tirando por la borda todo lo conseguido en materia de derechos humanos en años anteriores.
No es casualidad, decían anoche los referentes de las organizaciones que participaron de la marcha, que se produzca este hecho en un municipio gobernado por Cambiemos.
Uno de los oficiales intentó justificar este accionar -que incluyó presiones a los chicos que estaban pintando para que dejen esa tarea y vayan con sus padres- diciendo que se estaba violando la ley, que no se podía “ensuciar” un espacio público.
La fuerza se justificaba explicando que «tiene órdenes de proceder identificar a quienes pinten e iniciales una causa por atentado al patrimonio público».
Una de las integrantes de la Asociación de Familiares y Víctimas del Terrorismo de Estado le trató de explicar lo que significaba la pintada de pañuelos como símbolo de la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia, una conquista en estos años de democracia. Una tarea pedagógica que en realidad deberían hacer las autoridades estatales a las fuerzas de seguridad. También se les explicó que se trata de pintura que se disuelve con agua.
