Viedma.- (APP) Geraldine Peronace es una médica psiquiatra de Buenos Aires que trata a pacientes con trastornos adictivos e investiga las adicciones y nocturnidad desde hace 20 años. Disertó recientemente en la Facultad de Ciencias Médicas de la UNCo en Cipolletti, en el marco del 2º Congreso de Adicciones del Comahue que organizó la Agencia para la Prevención y Asistencia del Abuso de Sustancias y de las Adicciones provincial junto a la casa de altos estudios y otras organizaciones. Alertó sobre la aparición de la llamada marihuana ‘cripy’ o marihuana ‘gourmet’, que tal como pasó con el éxtasis, está primero dirigida a un sector de mayor poder adquisitivo y luego se irá extendiendo o popularizando. Indicó que se basa en semillas trastocadas genéticamente que tienen más THC (el componente psicoactivo, el que da ‘el viaje’). Indicó que ya prácticamente no hay marihuana convencional, sino que todas las semillas de la planta están modificadas genéticamente. También alertó con la aparición cada vez más extendida de los cannabinoides sintéticos y las catinonas, que son las nuevas drogas “Low Cost”, es decir, de bajo costo.
Mencionó, en el marco de una disertación consignada por APP, que el narco comercio logró instalar toda una “onda cannábica” y en ese marco prácticamente hoy por hoy no hay “marihuana convencional, casi toda está trastocada genéticamente para tener más THC” y la llamada marihuana ‘cripy’ o marihuana ‘goumet’ es de mayor tendencia en un sector, “y por supuesto luego se va a popularizar”.
Indicó que “cuando arrancó el éxtasis era elitista, era ‘glamoroso’, para muy poquitos de clase alta, entendidos de la música electrónica, y después se expandió, se globalizó el consumo”.
Mencionó que “ahora que hay toda una onda cannábica (por la marihuana), pro-verde, pro-autocultivo, donde se habla de las ‘bondades de la planta’, se relaciona con la ‘onda new age’ o la ‘onda verde’, y, según mi mirada, así como hicieron con el éxtasis, ahora empiezan con ‘la marihuana ‘gourmet’, para entendidos, la marihuana ‘cripy’, que sale de Colombia, empezaron a experimentar con variedades de marihuana que lo que tienen es un mayor contenido de THC (el componente más psicoactivo, el que da ‘el viaje’), entre 12 y 22% de THC, cantidad más alta que la marihuana convencional, y se mezclan con otro tipo de semillas que vienen principalmente de Estados Unidos y Europa”.
Indicó que “se buscó el obtener una flores de sabor agradable y que el olor no llamase la atención, es decir, la característica de la ‘cripy’ es más sabor y poco olor, el sabor pensado para los compradores y eliminar el olor para no llamar la atención, un rico sabor y no olor, por eso es marihuana gourmet”.
Dijo que por eso hoy “no sólo se puede encontrar marihuana ‘cripy’ casi en cualquier lugar, sino que las semillas de algunas de sus variedades están al alcance de todo el mundo; está lleno de páginas web que son ‘procultivo’ donde explican perfectamente cómo mezclar las semillas, cómo cultivarlas, cómo reproducirlas, cómo regalarlas a tu mejor amigo y demás”.
“Es más costosa, por eso la hace más atrayente y más apreciada, seduciendo a los jóvenes de mayor poder adquisitivo, tal como pasó con el éxtasis; la marihuana ‘crypy’ no está al alcance de todos los bolsillos, sale igual que un gramo de cocaína, de 500 o más pesos, mientras que un porro normal está 50 o 100 pesos, según dónde lo compre”.
“Esta droga (la marihuana ‘cripy’) está muy de moda en los más jóvenes, sobre todo en fiestas y discotecas”, consignó.
Informó que según se dice el nombre ‘cripy’ proviene de kriptonita (Superman) y otro dicen que viene de ‘tripy’, trip es el ‘viaje’ que tiene que ver con el LSD, de allí que la marihuana ‘cripy’ se la denomina también marihuana ‘triposa’
Informó además, en el marco de una disertación consignada por APP, que esta marihuana ‘cripy’ se desarrolla mejor “y llega a su floración en el cultivo ‘indoor’, es decir, está pensada para dentro de la casa, puertas adentro, la puede tener cualquiera, se puede conseguir todo lo que necesite para cultivarla dentro de la casa”. En este marco, se impulsa “el cultivo hidropónico”.
Mencionó que prácticamente hoy por hoy no hay “marihuana convencional, casi toda está trastocada genéticamente para tener más THC” y la llamada marihuana ‘cripy’ o marihuana ‘goumet’ es de mayor tendencia en un sector, “y por supuesto luego se va a popularizar”.
Los cannabinoides sintéticos y las catinonas
Geraldine Peronace señaló que “lo que está haciendo alboroto por todos lados son los cannabinoides sintéticos y las catinonas. ¿Qué son? Para que sea fácil de entender, diría que son las drogas ‘Low Cost’, es decir, de bajo costo, accesible al bolsillo de la dama y el caballero”.
Indicó que “con los cannabinoides sintéticos se buscan efectos similares al cannabis (marihuana) y con los catinonas, según el tipo, los efectos del éxtasis y/o la cocaína”.
Informó que “tenemos en el país catinonas, ha habido casos y de hecho en los dos últimos años la mayoría de los muertos tuvieron que ver con las catinonas”, ejemplifiando que “los chicos compran éxtasis, se creen que es éxtasis ‘puro’ o ‘del bueno’, cuando ‘puro’ hoy no hay nada, la mayoría del éxtasis está contaminado con catinonas”.
“Tenemos en el mercado gran cantidad de catinonas dando vueltas en comprimidos de éxtasis”, consignó.
Indicó que respecto a los cannabinoides sintéticos “no hay reportes de intoxicación, lo que no quiere decir que no haya, por eso los médicos tienen que estar formados en esto, porque sino muchas veces no tienen idea de lo que están tratando”.
Dijo al respecto que “entiendo que muchas veces los profesionales no están aggiornados respecto a lo último que hay en sustancias en el mercado y entonces cómo van a fijar los alertas si hay casos; por eso a veces no saben qué están atendiendo o se encuentran con un paciente en coma y no descubren de qué sustancia se trata”.
Indicó que es cuestión de tiempo que se reporten los cannabinoides sintéticos, porque de hecho hay estudiantes que han hecho sus viajes de egresados al exterior y los han traido.
Al definir a los cannabinoides sintéticos, dijo que “son un número creciente de compuestos químicos artificiales, psicoactivos, que son rociados en material de plantas secas; vienen de materia líquida, dan olor como los sahumerios, y en el narco comercio el tema es poder pasarlos como inciensos
Indicó sobre cómo se consumen, que se rocían estos compuestos que vienen en forma líquida sobre la materia seca y triturada de una planta para así poder fumarlos o se inhalan en cigarrillos electrónicos, “que es la última tendencia en varias sustancias”, y en las pipas de agua. “También se pueden tomar en forma líquida en un té”, indicó.
Dijo que “es muy difícil la detección y es fácil también su compra por internet, porque le ponen un nombre por el cual los que están en el tema lo saben, van inventando diferentes nombres y hasta se puede comprar por Mercado Libre”.
Explicó que “los cannabinoides sintéticos se conocen también como marihuanas sintéticas porque actúan sobre las mismas células receptoras del cerebro donde impactan los ingredientes de la marihuana que alteran la mente”.
Mencionó que primero había un par de marcas conocidas de cannabinoides sintéticos, como K2 y Spice, “y ahora hay cientos”, como Joker, Black Mamba, Kush y Kronic, entre otros. “El mercado es cambiante, los nombres cambian de manera que sea difícil detectarlos en la red”, consignó.
Señaló además que “el gran problema es que, como la composición de muchos de los cannabinoides sintéticos es desconocida o cambiante de un lote a otro, es muy probable que los efectos que causen sean dramáticamente distintos a los que espera el consumidor”.
Dijo que, tal como la marihuana, puede provocar efectos psicóticos pero más intensos, que incluyen ansiedad extrema, confusión, paranoia, extrema desconfianza en el otro, alucinaciones y, entre otros, aumento del ritmo cardíaco y pensamientos suicidas.
Informó además que los cannabinoides “son adictivos” y los que quieren dejarlos van a tener cuadros de abstinencia, con dolores de cabeza, depresión, inestabilidad, etc. “Lo peor es que no hay medicamentos comprobados eficaces para la adicción de estos productos”, consignó.
Respecto a las catinonas, son conocidas como «sales de baño» e ingresan de esa manera, por eso son difíciles de captar en la frontera y también se venden por internet. Dijo que como aparecieron en el año 2000 en el mercado, son pocos los estudios epidemiológicos.”Químicamente están relacionados con la catinona, un alcaloide presente en la planta khat, que es un arbusto”, consignó.
Agregó que “es muy similar a la anfetamina” y en el país se la encontrado en muchas variantes de éxtasis, hay cuatro comprimidos que más prevalecen en los lotes secuestrados, y hay casos de intoxicación y de muerte.
Indicó que cuando pasan por éxtasis se consume por vía oral, y como polvo se esnifa, aunque también en menor medida hay otros tipos de consumo, como inyección intramuscular entre otros.
Sobre la gravedad de este consumo, ejemplificó que del 2017 a este año el consumo en la Argentina creció el 200%, y se pasó de 16 años la edad promedio de inicio de consumo, a 14 años.
Aconsejó “trabajar mucho más en prevención primaria, secundaria y terciaria, y hay que trabajar en el testeo de sustancias y ver qué anda dando vueltas, porque el que tiene decidido consumir, va a consumir”. Mencionó además que la mayor cantidad de muertos no se da en los que ya son adictos, sino en las sobredosis por algún uso recreacional los fines de semana. (APP)
