Llamativo silencio  sobre el Plan  Patagonia/Por Omar Nelson Livigni

 

Viedma.- (APP) Una extraña trenza de la historia y una recurrente inercia ha convertido a la Patagonia en una sala de espera del país. Aquí todo demanda muchos años. Se envejece aguardando obras que no llegan o lo hacen muy tarde.

El regadío del Valle Inferior llegó transcurridos 70 u 80 años de reclamos, el puerto de San Antonio casi medio siglo después de la provincialización del viejo territorio nacional, y la planta de soda solvay llevó un lapso similar.

En realidad, y no es una exageración, hay un generalizado cansancio en la gente de este sufrido sur.

Un enorme territorio vacío que todavía aspira integrarse a la Nación y parece marcado  con el signo de una colonia interna del subdesarrollo.

Esa realidad hace comprensible el sentimiento de desigualdad que, con respecto a otros argentinos, sienten  quienes habitamos  al sur del río Colorado.

Nadie puede negar que por sus infinitas riquezas, entre ellas petróleo, gas y su extenso litoral marítimo, la región patagónica es un escenario óptimo para fijar un punto de recuperación nacional, por la singularidad de la oferta que ofrece al futuro de la Nación como un renovado  y generoso tributo.

Algunos gobiernos de los que se han venido sucediendo han sabido asumir y/o cumplir este compromiso, más allá de si lo pudieron concretar o no, entre ellos el correspondiente a la gestión actual del presidente Mauricio Macri.

Cabe recordar que Viedma fue la sede del anuncio del primer mandatario, quien acompañado por su elenco ministerial lanzó el denominado Plan Patagonia, concebido como un ambicioso proyecto de obras publicas a llevarse a cabo en las provincias australes.

Desde febrero de este año, fecha en que Macri visitó esta ciudad capital, han transcurrido varios meses y no se percibe ni el más mínimo signo vital del referido Plan.

Solamente se conocen algunas reuniones de funcionarios rionegrinos realizadas en Buenos Aires, donde elevaron un listado de obras a los técnicos de la administración central. Otros encuentros similares  previstos con los gobernantes del Chubut y otras provincias quedaron en suspenso, hechos que han contribuido a todo tipo de interrogantes y  pesimistas vaticinios.

Es de esperar que el gobierno nacional emita señales positivas a los patagónicos que recibieron con marcada expectativa el anticipo del Plan, sobre el que ya sobrevuelan sombras de escepticismo, potenciado por las noticias muy poco estimulantes de lo que acontece en las provincias del norte con el denominado Plan Belgrano. 

Calcatreu se incorpora a la polémica ambiental

Por una fatal coincidencia, falta de olfato político o la mera casualidad, el gobierno nacional lanzó el proyecto de instalar una planta nuclear en la costa marítima rionegrina, en los prolegómenos de la campaña electoral para las PASO de agosto.

Por si fuera poco  en  ese clima siempre sensibilizado apareció el obispado de Viedma haciendo reuniones críticas a ese asentamiento, en el edificio de la iglesia catedral, y promoviendo una marcha de protesta para el 9 de agosto al cumplirse un nuevo aniversario del lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki.

Este cuadro se completa ahora con una serie de noticas procedentes de Ingeniero Jacobacci donde hubo una serie de reuniones de importantes empresarios de la industria minera decididos a reflotar el proyecto para la extracción de oro en Calcatreu con sectores representativos de la localidad.

Este tiempo proselitista no es el más aconsejable para abordar un debate de estos temas, habitualmente de gran repercusión, donde se escuchan   opiniones  de todo tipo, lo que hace bien al debate. Pero también los mensajes demagógicos y oportunistas de algunos sectores, entre ellos políticos, más preocupados por obtener  simple notoriedad y alguna ventaja de ocasión, que por el desarrollo de la región o la provincia.

Los vecinos de Jacobacci fueron consultados por los inversores sobre como reaccionaría la comunidad lugareña ante el eventual inicio de la explotación de la mina de oro.

Obviamente los empresarios tienen como principal objetivo ahora el de lograr la “licencia social”, un parámetro internacional, es decir el consentimiento de la comunidad para prevenir un desarrollo minero sin tensiones ni convulsiones sociales.

Está fresca en la memoria colectiva de la región los episodios que se sucedieron en los años 2003 y 2005 y que alcanzaron difusión nacional, cuando actitudes militantes de activistas del propio Jacobacci, El Bolsón, Esquel y Bariloche, contrarias al emprendimiento decidieron su inviabilidad.

En ese momento y para descomprimir la presión de las protestas, el gobernador radical Miguel Saiz promovió una norma en la legislatura prohibiendo el uso del cianuro en las explotaciones mineras rionegrinas, que fue revisada por el mandatario justicialista Carlos Soria quien hizo derogar la ley vigente.

En esos encuentros con los vecinos estuvieron el propietario  de la empresa Patagonia Gold, el señor Carlos Miguens, una firma argentina que invierte en el país, y un representante de la  multinacional  Panamerican Silver, propietaria de Calcatreu, entre quienes hay un compromiso de venta que se tendría que concretar antes del mes de octubre y que se ignora si ya se efectivizó.

Se supo que  Miguens, propietario anticipó que si no se logra un acuerdo razonable de beneficios recíprocos con la comunidad de Jacobacci, -se habla de alentar otros proyectos de desarrollo local paralelos al de Calcatreu- desistirá de su intención de poner en marcha el emprendimiento. “No puedo venir a invertir 15 millones de dólares e inmovilizarlos, para comprarme un quilombo aquí”, habría expresado muy gráficamente.

¿Un sutil argumento coercitivo, o el razonamiento lógico de un empresario que tiene otros emprendimientos mineros que atender en distintos puntos del país?

Mientras tanto Patagonia Gold está realizando perforaciones en la mina, extrayendo muestras testigos para cuantificar adecuadamente el potencial de la mina con vistas a la compra del yacimiento en octubre.

Se tiene previsto que si se efectúa la transacción con Panamerican Silver, la explotación del yacimiento Calcatreu podría comenzar en un plazo de dos años.

En otras reuniones recientes estuvieron el gobernador Alberto Weretilneck, el secretario de Minería Carlos Espínola, y en su momento el intendente Carlos Toro, quien en declaraciones por radio nacional Jacobacci se comprometió con la comunidad a apoyar el proyecto Calcatreu, pero exigiendo todas las salvaguardas y reparos para garantizar la preservación del medio ambiente.

Según informó Espínola, a la agencia APP, cuando se hace referencia a Calcatreu, no hay que partir de la discusión  apriorística “de minería sí o minería no”, sino que se debe discutir de inversiones y todas las previsiones que fijan las leyes para la rigurosa preservación del medio ambiente, con el debido contralor del estado.

Una posición similar ha expresado ya en diversas oportunidades el gobernador Alberto Weretilneck -el promotor de la creación por ley de la empresa minera provincial- que todavía no está constituida, convencido de la necesidad de atraer inversiones para Río Negro y en especial para la región sur y crear fuentes de trabajo complementarias del monocultivo de la economía lanera.

“Todo gobierno tiene que privilegiar la protección y el cuidado del medio ambiente, que para la provincia es tema innegociable”, dijo el mandatario.

Pero ahora, como en la antigua Grecia, -vaya la comparación- las palabras definitivas y la decisión estarán en el exclusivo arbitrio de la gente del lugar, que si bien tiene dudas y expectativas, ya asimiló experiencias por lo vivido en años anteriores, donde la polémica incidió negativamente en la sociedad, que  sufrió lamentables divisiones.

Hoy la disyuntiva se presenta con mucha menor intensidad, mientras al ritmo de exigir mayor información y saber con claridad de que se trata y sus consecuencias, va ganando terreno la legítima ilusión de la creación de nuevos empleos como sinónimo de arraigo y antídoto contra el éxodo de los jóvenes hacia otros horizontes.

Se puso en marcha la coalición CAMBIEMOS

Después de un tiempo casi interminable, radicales y macristas junto a otros aliados, entre ellos dirigentes de la CC-ARI del sector Carrió, quebraron el inmovilismo y  dieron un paso al frente.

Se reunieron en Viedma las autoridades partidarias, intendentes y dirigentes de las organizaciones partidarias, componente de la coalición, y candidatos a diputados nacionales, enfocando la mirada  en los comicios para las primarias de agosto.

Las deliberaciones fueron presididas por el diputado nacional Sergio Wisky, integrante de la mesa provincial de Cambiemos y jefe de la campaña electoral en Río Negro,   los titulares del radicalismo Darío Berardi y Javier Acevedo y el interventor del PRO,  Ernesto Braun.

El temario estuvo circunscripto a fijar esquemas y roles para la campaña electoral, y hubo palabra por parte de la candidata Lorena Madsen, Braun, Berardi, Wisky -el orador mas optimista sobre el próximo resultado electoral de Cambiemos- y  Acevedo, el más realista en sus predicciones sobre la suerte en las urnas de la coalición.

Fue motivo de especiales comentarios la ausencia del intendente de Sierra Grande, Nelson Iribarren, -aunque hubo algunas justificaciones- frustrado pre candidato a diputado nacional, debido al fracaso de los cinco jefes comunales que pretendieron acudir a las PASO con candidatos y lista diferenciada de la oficial de Cambiemos y quedaron en el apronte.

No obstante por momentos se comentó durante las deliberaciones que aquella reunión tan fantasiosa  como antojadiza, de que los cinco intendentes díscolos serían recibidos por el jefe de gabinete Marcos Peña, se realizaría con efecto retroactivo.

En cercanías de Sergio Wisky y Ernesto Braun, se escuchó una muy discreta desmentida y rápidamente se reemplazo ese cónclave imposible,  por una generalizada convocatoria de todos los dirigentes, intendentes y candidatos de Cambiemos a Buenos Aires, a una reunión de presentación de la coalición rionegrina en la Casa Rosada.

No faltaron las referencias al intendente de Viedma José Luis Foulkes, quien resultó especialmente invitado a la reunión del presidente Macri con el gabinete ampliado, previo su viaje a Alemania.

También su especial estilo para lograr ser recibido habitualmente en importantes despachos gubernamentales del gobierno central, en la capital federal, y sobre todo su  capacidad de obtener buenos resultados en materia de recursos para la jurisdicción que gobierna.

Revalorización política de Sabbatella 

La actitud personal del legislador Mario Sabbatella, de pensar distinto a la conducción oficial del justicialismo y su frustrada pretensión de enfrentar la estructura oficial del partidaria en las PASO de agosto, constituye de por sí una conducta elogiable.

Se trata de una decisión desprovista de cualquier especulación, porque ello demanda una decisión valiente, con meritoria  disposición de afrontar el desafío al poder de turno.

Esa conducta implica falta de especulación, coraje y la capacidad de afrontar riesgos con mucha voluntad personal al servicio de una causa y las dificultades de la falta de recursos frente a los aparatos partidarios.

Y siempre con la falta de certezas finales sobre ese tipo de proyectos que no garantizan nunca éxitos ni reaseguros preestablecidos, pero con la convicción de que la lucha por los ideales hay que librarlas en cualquier terreno, aún en los mas adversos y de lejanas posibilidades.

Claro está que estas consideraciones que incursionan en el terreno de los imperativos éticos se formulan cuando el más cruel pragmatismo y ansias de progreso material a todo costa, se han enquistado en los  niveles de comando y el cuerpo en general de los partidos políticos, oficialistas y opositores, salvo honrosas excepciones.

Sabbatella perdió una batalla por causas que son de dominio público, por razones más burocráticas que políticas, y que hoy no son motivo de análisis de estas líneas. Un aval partidario mas o menos, no definen la cuestión de fondo, porque hay razones en juego mas trascendentes.

No podrá competir como pre candidato en las PASO de agosto en representación de su partido, y se refugió en la banca de un bloque legislativo unipersonal, migrando de la bancada original, optando por una soledad que fortalece.

Perdió una batalla de las tantas que se libran a lo largo de la vida, ya sea de un ciudadano o un hombre público, pero ahora es reconsiderado política y personalmente por sus comprovincianos, que quieren partidos renovados con una nueva dirigencia, y sin complicidades con el pasado.

Tiene la satisfacción del deber cumplido y es el referente de muchos dirigentes jóvenes del peronismo y de otros partidos políticos, obligados a soportar postergaciones y estructuras caducas, que nunca abandonarán sus posiciones de mando o influencias por propia voluntad, si no surgen impulsos renovadores fuertes y decididos clamando por cambio  de estilos, persona y a veces de ideas.

Cabe una última reflexión.

Quienes pretenden eliminar las PASO anularán la única posibilidad de combatir la deformación de los partidos políticos manejados por minorías irrepresentativas abroqueladas en el poder, dedicadas a favorecer cuestiones personales y digitar candidaturas obedientes, toda una mecánica perversa para malversar el quehacer democrático.(APP)