“Los asambleístas no somos una máquina de impedir”/Por Mario Rubén Sosa

 

Viedma.- (APP) – Repecto a las palabras expuestas en redes sociales por el legislador Roberto Vargas:
“(…) paremos la máquina de impedir, la máquina de destruir sueños, la máquina de truncar el futuro; todos sabemos que no es fácil, pero ya no hay alternativas posibles. Si me apuran diría que es lo menos peor, pero es lo que hay. ¡Gracias!”, me urge responder al mismo como réplica (en mi derecho).

Los asambleístas no somos una máquina de impedir… en todo caso el legislador Vargas es una máquina de “permitir” (nada ganamos enfrentándonos con frases echas de la vieja política destructiva argentina). Los técnicos de Invap son gente seria, pero reciben una paga por participar del proyecto (¿de que lado están? No es necesario preguntar una obviedad).

A los asambleístas no les paga nadie, y en todo caso la paga será un futuro sin contaminación nuclear para las generaciones venideras de argentinos. El legislador Vargas sólo piensa en el presente, sin tener visión de futuro.

Los asambleístas hacemos un llamado a la reflexión, el legislador Vargas no sabe qué significa esa palabra (es un simple político con más mente que corazón).

La energía nuclear puede que sea un sueño, pero no el más lindo… Para los ucranianos de Chernobyl y los japoneses de Fukushima fue literalmente “una pesadilla”. En Argentina no hay garantías de poder contener un desastre como esos, nada nos protege de un error humano que provoque un desastre ¡como éstos! Y si no hay desastre, ¿quién garantiza el almacenamiento de los residuos nucleares? ¿Quién?

Los argentinos tenemos una larga historia de irresponsabilidades políticas. Toda esta historieta comenzó con el general Perón a finales de 1940, donde fue engañado por un falso físico alemán (un nazi), y aún no se sabe el contenido del informe del Ing. Balseiro, quien fue a poner orden en ese proyecto. ¡Todo sigue siendo secreto! Intuyo que este acuerdo tiene muchas cláusulas secretas, no confío en el gobierno nacional, el provincial, ni en gente ingenua como el legislador Vargas que piensa que “nada nos va a pasar con esta energía limpia” (limpia mientras no pase nada, y sucia cuando algo grave ocurra).

Con invertir en energías renovables se evitan problemas potenciales futuros.

Los asambleístas pedimos que ¡no nos ataquen políticamente! ¡Queremos que nuestros representantes nos escuchen y reflexionen! (que es mucho mejor que pensar).

Fuente: Diario Río Negro )