“Los gobiernos nacional y provincial profundizan una política de persecución y criminalización del pueblo mapuche”.

 

Viedma.- (APP) El dirigente del Consejo Asesor Indígena (CAI), Hugo Aranea, denunció que los gobiernos nacional y provincial “profundizan una política de persecución y criminalización del pueblo mapuche”.

Dijo que intentan construir “un enemigo interno”, a partir del reclamo territorial de los pueblos originarios “que viene desde el fondo de la historia”, que les permita “defender los intereses de los grandes terratenientes y grupos económicos”.

Aranea expresó a APP que los mapuches viven “con mucho dolor” la muerte del joven Rafael Nahuel, “que se suma a otras muertes, como otra tan reciente de la  desaparición y muerte de Santiago Maldonado, casi en el mismo espacio territorial”.

Reflexionó que hay una línea histórica que une a los propulsores y mentores del genocidio de lo que se llamó la Conquista del Desierto, a fines del siglo XIX, con el actual gobierno.

“Los Martínez de Hoz, los Bullrich, los Anchorena, los Menéndez Braun, que son los mismos que hoy gobiernan, herederos de aquella masacre y hoy vuelven a hacer lo mismo”, consignó.

Reivindicó los reclamos de espacios territoriales de las comunidades mapuches y repudió “la manera violenta” de responder por parte del Estado, “militarizando toda la zona y creando la figura del terrorista mapuche, en el que encuadra todo su accionar represivo que ya llevó la vida de Santiago Maldonado yd e Rafael Nahuel”.

Mencionó además a APP que en este marco el actual gobierno “tiene dos presos políticos, Milagro sala y Facundo Jones Huala, fuera de todo el marco legal”.

Indicó además que la persecución a los mapuches se corresponde con toda una legislación que se profundiza a favor del extractivismo y los grandes grupos económicos.

Expresó que todo esto se da de bruces con lo que expresa la constitución, las leyes vigentes y tratados internacionales que tienen fuerza de ley donde se reconocen los derechos territoriales de los pueblos originarios.

Indicó que en Río Negro y Neuquén hubo avances, recuperación de tierras para las comunidades, se solucionaron conflictos incluso duros con el diálogo y en forma pacífica, pero ahora con el actual gobierno hay otra situación, hay una definición política-ideológica de volver a una política “de sangre y fuego” contra los pueblos originarios. “Hay un cambio enorme”, concluyó. (APP)