Viedma.- (APP) La última elección en Río Negro además de tener la particularidad de que el partido en el gobierno desistiera de presentar su lista y participar de la contienda general, contó con otro hecho significativo y de vital importancia en el mapa nacional en cuanto a la representación de género: las listas ubicadas entre el primero y cuarto lugar contaron con candidatas mujeres en sus primeros lugares y sumando también otra de las listas totalizaron el 96 % de los votos.
María Emilia Soria, del Frente para la Victoria obtuvo el 49 % de los votos, Lorena Matzen, de Cambiemos logró el 32 %, Magdalena Odarda, de CC ARI el 11 % y Norma Dardik en representación del Frente de Izquierda por los Trabajadores obtuvo casi el 4 %. Río Negro fue la provincia con mayor representación de género y ejemplo en el país, con 5 candidatas mujeres (sobre 7 candidaturas) encabezando listas en la elección PASO y 5 sobre 6 en la elección general.
Según Mariana Caminotti, co-editora del libro “Mujeres, Política y Democracia en América Latina” y coordinadora de la Red de Politólogas, las leyes de cuota favorecen el acceso de mujeres a las candidaturas, pero no garantizan su elección. Si bien las mujeres han avanzado en su participación, señala que tras dos décadas de acciones positivas, la mayoría de las listas de candidatos nacionales sigue siendo encabezada por hombres y no se alcanzó la paridad de géneros en la representación legislativa.
Aunque la existencia de una Ley de Cupos podría ser el camino para que el Poder Legislativo tenga mayor representación femenina, en Diputados solo 34% de las bancas están ocupadas por mujeres y en la Cámara Alta, ellas representan 40% del total. Por otra parte, nunca una mujer presidió la Cámara de Diputados de la Nación.
Lorena Moscovich, directora de la carrera de Ciencia Política de la Universidad de San Andrés y especialista en área de género, explica que Argentina tuvo importantes avances en la participación de las mujeres en la política: hace 70 años no tenían siquiera el derecho a votar; al poco tiempo de esta conquista, Isabel Perón se convirtió en la primera presidenta mujer en el mundo y hace dos años acaba de dejar sus funciones Cristina Fernández de Kirchner, después de dos mandatos consecutivos. María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, Alicia Kirchner en Santa Cruz, Claudia Ledesma Abdala en Santiago del Estero, Lucía Corpacci en Catamarca y Rosana Bertone en Tierra del Fuego, se encuentran al frente del gobierno en sus provincias, el país tiene cinco mujeres al mando de gobiernos provinciales, que en conjunto significan casi el 40% del PBI.
Esta performance, que deja al país por encima de otros como Inglaterra, España o Estados Unidos, fue posible en parte gracias a que en 1991 Argentina sancionó la ley 24.012, de Cupo Femenino (vanguardia en América Latina), que establece que “las listas que se presenten a elecciones deberán tener mujeres en un mínimo del 30% de los candidatos a los cargos a elegir y en proporciones con posibilidades de resultar electas”.
Después de las elecciones de 2015, el 34% de la representación corresponde a mujeres. En el Senado, el cambio también fue abismal: antes de la ley, la representación femenina llenaba menos del 5% de las bancas y pasó al 37% en la primera elección directa.
Si bien se menciona el caso de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires (la mayor del país), la presencia de una mujer al frente del Senado o las diversas gobernadoras, en el área metropolitana de Buenos Aires no hay ninguna; y en toda la provincia bonaerense son sólo cuatro las intendentas sobre un total de 135 distritos. En este nivel administrativo, en todo el país, Verónica Magario (La Matanza) y Mónica Fein (Rosario) se cuentan entre quienes gobiernan los distritos más populosos.
En Río Negro analizando la composición de todos los períodos desde el retorno democrático de 1983 en la Legislatura rionegrina observamos que la estructura actual es la de mayor número de representantes mujeres con 22 diputadas, dándose un ascenso paulatino aunque lento en el aumento de legisladoras mujeres en el recinto (19 en 2011, 18 en 2007, 16 en 2003, 12 en 1999, 11 en 1995 y 9 en 1991).
En la última elección rionegrina obtuvieron los dos lugares en juego candidatas distintas, pero en algunos sentidos iguales: mujeres, jóvenes e identificadas con el electorado rionegrino. En el caso de María Emilia Soria con un fuerte discurso en defensa de los intereses de los rionegrinos, tratando de deconstruir el mito del gobierno provincial (“un sueño que no se termina”) hacia la recuperación del mismo (“vamos a ser la pesadilla de los que vinieron a robarnos nuestros sueños”).
Lorena Matzen, la candidata que obtuvo la segunda banca en juego, con diferencias de estilos pero también con algunas similitudes, con mucha fuerza y audacia (sobre todo en las críticas al gobernador cuando le recomendaban que no lo hiciera), transformándose en una figura inesperada de Cambiemos en Río Negro, con mucho futuro por delante y posibilidades de ir por algo más.
Río Negro fue una provincia pionera en leyes de paridad de género y tuvo una alta representatividad en las últimas elecciones, con más del 80 % de las listas encabezadas por mujeres. El electorado rionegrino eligió a sus representantes para los cargos legislativos nacionales y fueron dos mujeres las más votadas, algo que no es casual, sino que se corresponde con los tiempos actuales: hace pocos días atrás la Cámara de Diputados de la Nación sancionó la ley de paridad para que en las listas haya 50 % de varones y mujeres. Hace unos años la ex diputada costarricense Epsy Campbell expresó que “feminizar la política es el reto del siglo XXI”. (APP)
* Analista Político
