Viedma.- (APP) El legislador Nicolás Rochás señaló que el triunfo electoral obtenido por el Frente para la Victoria en Villa Regina es el resultado de una “construcción política colectiva con rumbo al 2019, que se inició el año pasado con el triunfo y la reelección de la diputada nacional María Emilia Soria”.
Destacó que la consagración de Carlos Vazzana como intendente “tuvo repercusión provincial y nacional, como lo señalaron los medios periodísticos metropolitanos” y “expresa el repudio a la gestión de Alberto Weretilneck y a las políticas de ajuste y tarifazos del presidente Mauricio Macri”.
En declaraciones a APP, indicó que “en Regina ganó el Frente para la Victoria contra la política perversa de funcionarios nacionales y provinciales que llegaron con todo y repartieron de todo, pero la gente tomó las dádivas producto de la vieja política y les votó en contra”.
Sostuvo que los comprovincianos “recordaron en el cuarto oscuro que hasta no hace mucho tiempo vivían mejor que ahora, y que la preocupación del peronismo es siempre por las personas, y no tiene nada que ver con las multinacionales, ni con la liberación de las importaciones que destruyen la industria y las fuentes de trabajo, excluyendo a a las grandes mayorías”.
Respecto a si se percibe, ante esta continuidad de triunfos del FpV, la existencia de una “campaña anti-Soria” para evitar el acceso a la gobernación del partido justicialista o el Frente para la Victoria, consideró que “lo que hay y se nota es la desesperación y el descontrol de quienes están ejerciendo el poder, no lo pueden retener, y quieren cubrir el cielo con las manos ante un plano inclinado irreversible”.
Rochás dijo que “son los mismos que han lanzado operaciones berretas y difamatorias contra Martín Soria para tratar de ocultar la pésima gestión del actual gobierno provincial, pero est{a demostrado que no han surtido efecto en las urnas y para colmo han cosechado el desprestigio de sus ideólogos y ejecutores”.
En cuanto a si hay demoras en el lanzamiento de la campaña electoral por la gobernación, manifestó “que la mayoría de los dirigentes está cumpliendo roles institucionales, sin perjuicio que en su momento ocupemos nuestras responsabilidades proselitistas”.
En otro orden minimizó el hecho “de que la llegada a Rio Negro del denominado Peronismo Federal –que orienta el senador Miguel Pichetto- sea sinónimo de divisiones en el justicialismo lugareño”, subrayando que por el contrario «en este espacio militan corrientes de distinto origen y posturas internas donde todos tienen sus lugares y se respetan”.
Puso como ejemplo lo que sucede en el bloque legislativo del FpV “donde hay legisladores que pensamos distinto, tenemos diferentes miradas sobre la realidad, pero nos aglutina y contiene la pertenencia a un proyecto común que esta avalado, por el acompañamiento de la gente y por el voto de nuestros conciudadanos”.
Rochas cuestionó severamente la intervención al Partido Justicialista en el orden nacional, calificándola como una medida antidemocrática que afecta al sistema de partidos en su conjunto y al orden republicano.
Además subrayó que el justicialismo rionegrino es una agrupación partidaria autónoma, que no ofrece ningún flanco para que desde la cúpula partidaria se pueda resolver eventualmente una intervención que lo afecte como ya ha ocurrido en un pasado no tan lejano”. (APP)
