Viedma.- (APP) El ingeniero Adalberto T. Pagano gobernó el Territorio de Río Negro entre 1932 y 1943, siendo su gobierno uno de los más fructíferos para la provincia. En la plaza de El Bolsón un busto se emplazó como homenaje. Pagano nació el 24 de enero de 1894 en San Miguel del Monte (provincia de Buenos Aires) y descendía de una familia de inmigrantes italianos de destacada trayectoria como constructores en Bahía Blanca, ciudad donde todavía puede apreciarse su labor en edificios emblemáticos como el Palacio Municipal o el Club Argentino, por sólo citar alguno de los que no fueron demolidos.
El mismo Pagano, a los 21 años, consiguió su título de ingeniero en la Universidad de Buenos Aires y continuó aquella tradición familiar.
Por más de una década desarrolló su profesión en Bahía Blanca y su zona, restan de ese tiempo un sinnúmero de construcciones no menos importantes como el actual club Universitario, el edificio del diario La Nueva Provincia, frente a la plaza o, a una cuadra de ésta, su original estudio y casa particular.
En aquel momento cúspide de su carrera profesional se hallaba Pagano, cuando fue convocado para hacerse cargo de la gobernación de Río Negro, por entonces un territorio postergado y con grandes carencias que trababan su desarrollo.
De inmediato el nuevo gobernador realizó un completo recorrido de la provincia abarcando aun rincones muy olvidados. Salvando las dificultades que suponía moverse, en algunos lugares prácticamente abriendo huellas, el ingeniero Pagano confeccionó lo que fue la completa Memoria de 1933 a partir de la cual trazó su plan de trabajo para los años sucesivos. La austeridad e ingenio con que llevó adelante aquel plan de trabajo aún es digno de admirar e imitar.
Entre sus múltiples preocupaciones de gobernante puso énfasis en la seguridad, la comunicación vial, la salud, la educación y el desarrollo económico en general. Durante su gestión de gobierno, se levantaron en toda la geografía provincial un sinnúmero de modernas edificaciones que reemplazaron a simples ranchos o vinieron a salvar la carencia total de algunos servicios vitales para la comunidad que directamente no se prestaban. Del mismo modo, a él se deben las incesantes gestiones en pos de buena parte de la actual red vial provincial que comenzó a modernizarse por ese tiempo.
Las circunstancias políticas de aquellos días llevaron a Pagano a presentar su renuncia en 1943. De todos modos, después de su alejamiento siguió vinculado a nuestra provincia como constructor -obra de Hotel de Turismo, actual sede del Ministerio de Economía-, como candidato -llegando incluso a formar parte de la Convención Constituyente en 1957- o como un vecino más ya que poseía una pequeña chacra en proximidades de Viedma. Precisamente en camino a ella, a fines de 1959, sufrió el accidente vial con el que acabaría su vida pocos días más tarde en un hospital de Buenos Aires.
Hace unos años, en el 2004, su hija, doña Olga Hebe Pagano, se ha encargado de elaborar un amplio trabajo sobre la obra de su padre – “Adalberto Pagano. Una Pasión Rionegrina”- en el cual, junto a la referida Memoria de 1933 se presenta una recopilación de documentos y datos sobre la vida y obra de gobierno del ingeniero Pagano. Importante material para conocer una parte un tanto olvidada de nuestra historia provincial con la cual la provincia dejó atrás los viejos tiempos. (APP)
