Parquización sobre el balneario público de San Javier

Viedma.- (APP) Tal como lo había adelantado el comisionado de San Javier, Javier Garavaglia, cuando terminó en marzo último la temporada en el balneario de la localidad, el Departamento Provincial de Aguas (DPA) se encuentra ejecutando la obra de parquización en el lugar  con el agregado de suelo vegetal y siembra de cobertura herbácea en el área ribereña.  Estas tareas permitirán estabilizar sus márgenes, consolidar la planicie natural de inundación y agregarle valor paisajístico y ambiental para las y los vecinos de la localidad.

Además, los trabajos comprenden la instalación y puesta en funcionamiento deo un sistema de riego por aspersión con una electrobomba centrífuga monofásica, cañería de impulsión de PVC y se realiza la traza de 460 metros de vereda peatonal de hormigón.

Javier Garavaglia destacó que desde la inauguración del balneario  en el 2016 hubo continuidad de obras “de embellecimiento y mejora”. Recordó que se trata del primer espacio turístico público que tiene San Javier con un frente de 300 metros de playa sobre el río. Los trabajos que está realizando el DPA tienen un presupuesto cercano al 1.500.000 pesos y un porcentaje de avance del 40%.

Garavaglia señaló además a APP que en el área “hay un bosquete del sauce colorado o criollo, nativo del río Negro, el más grande del Valle Inferior, de unas 90 especies”. Informó que en función de resguardarlo y extenderlo se realizó “un convenio con el INTA de Bariloche, a través de un programa de recuperación de especies vegetales en extinción, y ellos han llevado cepas desde aquí y están desarrollando un vivero”. “La intención es que San Javier y Viedma puedan reimplantar unos 500 sauces, empezando por cien en una primera etapa, lo que permitirá sumar sombra en la zona del balneario”, indicó.

Recordó Garavaglia que el sauce colorado o criollo, como era el único en esta zona, fue el utilizado por los primeros habitantes, ya que a diferencia del sauce común tenía una madera de muy buena calidad y se desarrollaba en forma recta. “Con esa madera se construyó la catedral, el muelle, las embarcaciones, muebles, y por eso el talado indiscriminado lo puso en riesgo de extinción, al margen del avance de otras especies implantadas como el mimbre, el sauce llorón, el álamo y otras introducidas”, explicó. (APP)