Viedma.- (APP) El caso de Neuquén se destaca por ser el único distrito no sólo en la Patagonia, sino en el resto del país, por tener al frente de forma ininterrumpida a un partido provincial, que incluso extendió su predominio a elecciones previas al retorno democrático. El prolongado éxito del MPN desplazó en términos de eficacia electoral a varios partidos provinciales que tenían una mayor historia como el Partido Demócrata de Mendoza, el Bloquismo de San Juan, el Partido Renovador de Salta y el Partido Autonomista Liberal de Corrientes.
Neuquén se mantuvo en el lote de provincias en que no hubo alternancia, junto a Formosa, Santa Cruz, La Rioja, La Pampa y San Luis. Es la única provincia en que un partido que no sea el peronista ha triunfado en todas las elecciones para gobernador desde el retorno democrático de los años ochenta.
Con la derrota del radicalismo en Río Negro en 2011, la provincia de Neuquén ha quedado como la única en que un partido de signo diferente al peronismo ha triunfado en todas las elecciones desde el 30 de octubre de 1983. La larga permanencia del MPN como partido netamente provincial en Neuquén es un caso distintivo frente a otras regiones de la Argentina, como también lo fue la prolongada presencia de la UCR en Río Negro.
Iniciado el proceso de “desperonización” luego del golpe de estado del 16 de septiembre de 1955, se prohíbe el accionar del partido peronista, mediante el decreto ley 3.855 del 24 de noviembre de aquel año el gobierno de la “Revolución Libertadora” encabezado por ese entonces por el general Eugenio Pedro Aramburu y el contralmirante Isaac Rojas, ordena la disolución del partido peronista. Además de proscribir sus actividades políticas, prohibió el uso de símbolos, arrestó dirigentes e intervino la Confederación General del Trabajo (CGT), además anuló por decreto la Constitución de 1949 y reinstauró la de 1853.
Para las elecciones de 1958 la estrategia del candidato radical Arturo Frondizi buscó atraer al votante peronista. Perón se pronunció a favor del voto positivo, contra el voto en blanco y contra las candidaturas neoperonistas. Por su parte, Frondizi se comprometía a restablecer el partido peronista, amnistiar a dirigentes peronistas, restituir los sindicatos y permitir que el peronismo participe de las elecciones. De esa manera quedaba consagrado el “pacto secreto” entre Frondizi y el líder de los trabajadores.
En las elecciones de febrero de 1958 los votos en blanco alcanzan el 27 %, la UCRI el 39 % y la UCRP el 17 %. De la misma extracción política que el nuevo presidente sería el primer gobernador constitucional de la provincia de Neuquén.
En las elecciones para gobernadores provinciales de marzo de 1962 donde el presidente levantaría la proscripción al peronismo se daría el triunfo del Frente Justicialista. La primera reacción del gobierno sería la intervención federal a cinco de las provincias donde había triunfado el justicialismo, entre las que estaba Buenos Aires y Neuquén. Sin embargo, el presidente sería derrocado el 29 de marzo.
La creación del MPN tuvo lugar el 4 de junio de 1961 en la ciudad de Zapala, en el interior neuquino. Como señalan Enrique Mases y Lisandro Gallucci, la creación de partidos provinciales como estrategia para asegurar la vigencia del movimiento peronista no se traducía en un rechazo a la figura del líder exiliado o a la estructura del proscripto partido justicialista.
El acta fundacional del MPN manifestaba su lealtad incondicional al líder justicialista al establecer: “comprometemos nuestra palabra de honor que para el caso de que a nuestro partido le fuera levantada la proscripción al comicio y volviera a la lucha con cualquiera de sus nombres tradicionales el partido que surge de este Congreso…Caducará sin ninguna división en el tiempo y en el espacio, como entidad política, cesando en todos sus efectos jurídicos legales quedando en consecuencia disuelto, para plegarse unánime al partido madre que obedece y reconoce como único jefe al general Juan Domingo Perón”. (Acta de fundación del MPN, Zapala, 4 de junio de 1961).
El 30 junio de 1961 el juez electoral de la provincia de Neuquén le otorga personería electoral, política y jurídica al Movimiento Popular Neuquino.
Una de las grandes diferencias del MPN con el resto de los partidos de similar origen se encontrará en el fuerte federalismo que constituirá uno de los principios normativos desde su fundación. El artículo 1° del acta fundacional establecerá que el ámbito de actuación será la provincia de Neuquén y que no tiene conexión con organizaciones de otras provincias o en la capital federal.
El MPN participó por primera vez en elecciones en marzo de 1962, ese debut electoral le dio el triunfo a la fórmula compuesta por Felipe Sapag y Pedro Mendaña con el 48,4 % de los votos, sin embargo aquella elección sería impugnada debido al golpe militar que derrocaría a Frondizi.
