Viedma.- (APP) El vicegobernador Pedro Pesatti afirmó que el déficit que tuvo el Estado “en la construcción de la licencia social” explica por qué se llegó a rechazar la construcción de una planta nuclear en la provincia. En este sentido apuntó más a la responsabilidad que tuvo el gobierno nacional que el provincial. En este marco defendió que se sancionara una ley prohibiendo la construcción de la planta nuclear porque “se escuchó a la población” que “en forma abrumadora” se opuso al emprendimiento.
Aceptó además que esto tuvo que ver con el resultado electoral de las PASO, fundamentando que “para qué están las elecciones si no son para escucharlas, por supuesto que se atendió la voz de las urnas”. “Nos preguntan por qué hicimos lo que hicimos, bueno, porque escuchamos, escuchamos las movilizaciones, los comunicados, los comentarios de vecinos y familiares, las redes sociales y también las urnas”, aseveró.
Consideró que “el arte de la política” pasa precisamente por escuchar a la población y un gobierno “debe tener sensibilidad” en este sentido.
Pesatti reconoció a APP que “el insumo más estratégico de cualquier país” es el conocimiento, la ciencia y la tecnología, y “si esto no se divulga adecuadamente» con la educación y en la población, cuando esto se quiere aplicar “no tiene acompañamiento”.
Agregó que esto explica en gran medida con lo que pasó en la provincia que terminó prohibiendo por ley la construcción de una planta nuclear de alta potencia por no encontrar “licencia social”.
“Hay que pensar estrategias como para que podamos tener un adecuado nivel de conocimiento” en estos temas, “y ver qué se puede hacer y qué no”, consignó.
Afirmó que “la construcción de la licencia social es una tarea que tiene que desarrollar el Estado para no encontrarnos en la situación que una determinada iniciativa que desde el punto de vista de la ciencia puede ser favorable para el desarrollo encuentre como obstáculo una comunidad que no acepta ese avance”. Enfatizó que “hay que tener a la población informada al mismo ritmo que la ciencia y el conocimiento van evolucionando”.
Más que en la provincia, apuntó contra la Secretaría de Energía Nuclear de la Nación “que llevó adelante esta cuestión de la planta desconociendo tal vez que para llevar adelante un emprendimiento de este tipo hay que construir primero una licencia social”.
Dijo en este marco a APP que “el punto de partida es respetar lo que la comunidad piensa y siente, no se puede imputar ninguna responsabilidad a la comunidad por algo que es responsabilidad del Estado que la sociedad conozca acabadamente”.
Reconoció que hay discursos ambientalistas “que han calado muy hondo”, que pueden ser adecuados para países europeos u otros que ya alcanzaron un desarrollo, pero que no se corresponden con regiones como Latinoamérica donde hay un gran potencialidad de recursos naturales que permitirían transitar ese proceso de crecimiento.
Mencionó que también hay intereses económicos que se montan en esos discursos para trabar precisamente este desarrollo en nuestros países.
Negó que la ley sancionada no conformó a INVAP, al contrario, señaló que “no ha habido ningún desajuste”, y apuntó más contra el principal bloque opositor que puso reparos al artículo 2 que resguarda precisamente el trabajo de la empresa provincial.
Dijo que él no se opuso tampoco al artículo 2 como algunos dijeron, sino que había propuesto una redacción del artículo 1 que ya englobara lo conceptual de lo que fue después el artículo 2, de manera también de tener un respaldo más unánime de los legisladores. “Se está haciendo una telenovela de cosas que no son; lo que hay que remarcar que esta población escuchó a la población”, aseveró. (APP)
