Viedma.- (APP)- Un grupo de dirigentes políticos de Viedma decidieron avalar a Aníbal Tortoriello, intendente de Cipolletti y afiliado al PRO como punto de referencia provincial para consolidar al macrismo y la alianza Cambiemos con la UCR y la Coalición Cívica en Río Negro.
La decisión fue adoptada en el transcurso de una reunión que se realizó en el domicilio del ex ministro de los gobiernos radicales José Luis Rodríguez, con la especial presencia de Tortoriello, donde además se resolvió concurrir a Cipolletti el próximo 27 de enero e iniciar así una serie de encuentros regionales de carácter proselitista con las dirigencias locales.
Esta experiencia se inició hace unos dos meses aproximadamente con la sucesión de tres encuentros sucesivos y que contó con la participación, entre otros, de representantes no oficiales del radicalismo, el justicialismo y el PRO. Los partícipes constituyeron en forma espontánea, según dijeron, un grupo autónomo y de actuación independiente de las representaciones formales de esas agrupaciones políticas y de los representantes nacionales en Río Negro, como el diputado nacional Sergio Wisky y el representante de la cartera del Interior, Juan Martín.
Los organizadores explicaron a la agencia APP que la actual es la etapa inicial de una construcción política nueva y horizontal, que se está erigiendo de abajo hacia arriba, que comprende por ahora Viedma y el Valle Inferior, pero que con la incorporación de Tortoriello y el flamante acuerdo se intentará convocar a otros comprovincianos de distintos sectores en las demás regiones de la provincia.
El grupo se identifica con los principales lineamientos explicitados en la campaña electoral por el PRO y en las medidas de gobierno de la actual administración nacional, donde también caben las apreciaciones críticas.
Salvo alguna que otra ausencia por razones de fuerza mayor, compartieron la noche del miércoles, que se prolongó hasta la madrugada del jueves con el invitado del Alto Valle, los integrantes de la lista de nombres que ya habían compartido el rol de comensales en las anteriores citas gastronómicas.
Los protagonistas de la cena fueron los radicales José Luis Rodríguez, el dueño de casa; Fernando Chironi, Pedro Casariego, Nilo Fulvi, Mario De Rege, Juan Carlos Vallés de “Cambio Radical”, un agrupamiento interno de la UCR oficial, los justicialistas Remo Costanzo, Gustavo Costanzo y Roberto Brusa, el dirigente del PRO, ex PPR, Ricardo Vélez, Diego Vázquez, secretario de gobierno de Cipolletti, y Roberto Rulli y Bautista Mendioroz, ambos de origen radical y en el caso del exvicegobernador integrante del bloque del Frente Progresista en la Legislatura Provincial.
Las palabras iniciales de la reunión fueron pronunciadas y en términos muy parecidos por Gustavo Costanzo y Roberto Rulli, quienes precisaron las inquietudes y aspiraciones que llevaron a un sector de la dirigencia de Viedma, con distinto grado de participación política en los últimos tiempos, a juntar esfuerzos, superando diferencias, para brindar aportes a este nuevo capítulo iniciado en el país con la asunción del presidente Mauricio Macri. Ambos, como los demás presentes que se fueron sucediendo en el uso de la palabra, cuestionaron “los efectos negativos y las consecuencias de las prácticas populistas y la necesidad de colaborar en un proceso de cambio cultural con nuevos modos de hacer política”.
La disertación de Tortoriello fue la que despertó mayos expectativas. El jefe comunal de Cipolletti, alguien de profunda formación humanista y cristiana, dejó traslucir en muchas de sus palabras estos aspectos de su personalidad. Las consignas de estar cerca de los vecinos y ayudar a la gente fueron apelaciones recurrentes de Tortoriello, convencido que esas prácticas de acercar la ciudadano a la política, prestigian a los dirigentes y revalorizan a las agrupaciones partidarias.
Se mostró como un conocedor de la problemática provincial y expresó sus preocupaciones por el creciente endeudamiento de la gestión de Weretilneck, así como de la profunda crisis que debe afrontar el presidente Macri y su partido en minoría en ambas cámaras del Congreso. A partir de allí la reunión tuvo un alto carácter participativo donde se conocieron juicios y opiniones, coincidentes y divergentes sobre el acontecer, y finalizó con un contagioso optimismo de los protagonistas.
Tal vez la parte más sustantiva fue cuando se habló sobre el año electoral que se viene, donde todos fueron unánimes en destacar el valor estratégico de esos comicios de medio término, que en la provincia de Buenos Aires y en otros distritos populosos pueden cambiar el panorama político actual e inclusive definir las elecciones presidenciales por anticipado. La conclusión muy clara: No hay 2019 sin 2017.
En un momento le fue sugerido a Tortoriello, moción que aceptó, que se convirtiera en el represente del grupo político en gestación ante los más altos niveles del PRO en el orden nacional y las autoridades del gobierno central.
Remo Costanzo entre otras reflexiones habló de la necesidad de facilitar la más amplia participación a la juventud en el proyecto, mientras Juan Carlos Vallés, anunció que desde Cambio Radical, en la esfera de ese partido, se impulsará un candidato a diputado nacional en el 2017, para recuperar el protagonismo de otrora.
Cerca del mediodía de ayer Tortoriello emprendió el viaje de regreso al Alto Valle, pero antes se puso en comunicación telefónica con su par, el intendente de Viedma, José Luis Foulkes.
La reunión en la histórica municipalidad capitalina fue prolongada. Se abordaron allí temas de sugestivo carácter político, como la situación del PRO y Cambiemos en Río Negro y también tópicos referidos a la dinámica municipal. Habrá que ver cómo siguen estos acontecimientos
Por de pronto ya en la noche del jueves en Buenos Aires, en la nomenclatura del PRO ya se conocían detalles de lo que había sucedido en Viedma y los compromisos adquiridos por Tortoriello, con pelos y señales. (APP)
