Viedma. (APP) El año 1999 marca un quiebre en la conducción política y estratégica de las campañas electorales ya que los principales candidatos a la presidencia de argentina fueron asesorados, por primera vez por consultores externos: Dick Morris y James Carville. A partir de este momento comienza a darse un aumento de la consultoría que al día de hoy no ha encontrado su techo. Pero este hecho demostró que hasta las estructuras más experimentadas como eran las del Justicialismo y de la Alianza necesitaban un plus, sus estructuras tradicionales no podían aportar más a un contexto que estaba cambiando…y vaya que cambió.
En la actualidad, según Eduardo Fidanza, Mauricio Macri y Cristina Fernández de Kirchner, los aparentes opuestos, parecen haber coincidido en un mensaje contradictorio: hay que disimular la política, esconderla. Tomar el té con jóvenes, abrazar a un jubilado, tocar el timbre de la casa de José y Susana, embarrarse las zapatillas de marca sin que se noten. Somos políticos, pero no somos políticos; queremos el poder, pero no lo estamos buscando. Somos uno más, padecemos juntos con las personas comunes. Lo que no nos dice Fidanza es que las actitudes de Macri y Fernández de Kirchner son asistidas desde lo estratégico por dos consultores: Jaime Duran Barba y Antoní Gutiérrez-Rubí, respectivamente.
Pensemos en la campaña del 2019, pensemos en los vestigios de las estructuras tradicionales que dicen que saben dirigir una campaña y que en efecto las quieren dirigir. Yo me pregunto ¿Cómo van a hacer para dirigir los mensajes a un votante cada vez más volátil? ¿En qué medios buscan pautar? ¿Van a juntar fondos para poner una publicidad en página 3 de un diario de domingo? ….. Saben que cada vez se leen menos diarios, que cada vez se mira menos tv, que cada vez se escucha menos radio.
Netflix, Spotify, Youtube, Instragram, Facebook, Twitter y Snapchat (yo no tengo edad para usarlo) son las principales plataformas donde interactúa la mayor cantidad de votantes. Las dirigencias tradicionales no tienen herramientas para hacer frente a la generación de contenidos para aquellas donde es posible pautar….Por cierto la Fan Page es casi prehistórica.
En este contexto es necesario un profesional capaz de investigar mediante métodos y técnicas de investigación social al electorado. Hay que entender que más allá de lo que los tradicionales equipos piensan, hay un electorado que tiene una agenda de temas propios que no coinciden con la agenda de los políticos.
Más allá de los métodos cuantitativos y cualitativos, hay métodos y técnicas para estudiar las interacciones en redes. Actualmente hay programas muy accesibles económicamente que nos permiten conocer el impacto de nuestras publicaciones en tiempo real.
En este mismo sentido hay que desarrollar la militancia digital dirigida a aquellos donde su ámbito de relaciones sociales pasa por Netflix, las redes sociales y los juegos on-line (sería interesante ver algún político que se vincule mediante el DOTA o el WOW).
Y por último, la política de cercanía, el cara a cara que en Argentina es una de las principales estrategias comunicación del partido del gobierno nacional unida a una red coordinada de subida a las redes, generando TT y replicada a través de los medios ya que la elección de las noticias se basa en estadísticas digitales.
Un consultor es caro, pero más caro es perder. Un dirigente justicialista decía que en política peor que la traición es el llano (estar fuera del poder). Si el político no quiere ir al llano o salir del llano es mejor que deje de pagarle a un “puntero” y mejor invierta en un equipo de profesionales capaces de entender un mundo en constante cambio, donde el contexto varia totalmente de mes a mes y donde las representaciones mentales que la gente tiene de los políticos no puede ser definida por una encuesta. (APP)
*Licenciado en Ciencias Políticas y Maestrando en Gobierno Local
